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CARTAS AL DIRECTOR

Desconectados del mundo

Los lectores y las lectoras escriben sobre el aislamiento social generado por la tecnología, el 23-F, Antonio Castillo Algarra, el jefe de Los Pocholos, y la mercantilización del fútbol

Un joven escucha música con sus auriculares.Jeremy Moeller (Getty Images)

El pasado domingo, visité una sauna. Me sorprendió que casi todos llevaban auriculares. ¡En una sauna! Nadie hablaba. Nadie miraba. Cada cual encerrado en su propio sonido. Entró una mujer con ganas de conversar. Saludó. Preguntó qué tal el día. No obtuvo respuesta. Tras unos minutos, se marchó. Podría parecer que ella se quedó sola. Pero los que verdaderamente estaban aislados eran los demás. Nos hemos acostumbrado a vivir así: protegidos del ruido y, de paso, de la vida. De los pájaros de la mañana, de la risa inesperada, del comentario trivial de una persona mayor que quizá solo busca unos minutos de compañía. Resulta paradójico que usemos aplicaciones para conectar, mientras evitamos cualquier contacto espontáneo. El silencio no es amenaza; es oportunidad. En él cabe una conversación, una amistad, un gesto mínimo que cambie el día de alguien. Intentemos quitarnos los auriculares de vez en cuando y escuchar lo que ocurre alrededor. Tal vez descubramos que el mundo real, imperfecto y cercano, tiene mucho más que ofrecernos que cualquier lista de reproducción.

Piluca Alvargonzález Muñoz. Pamplona

El desencanto

Este era el término político general al inicio de 1981. Hace 45 años, víspera del golpe, esta era la foto de España: terrorismo etarra, guerra sucia y torturas policiales contra él, inflación, estancamiento económico, paro creciente, desigualdad, pobreza, muchos ciudadanos añorando el régimen anterior y golpismo militar franquista. Pongo aquí el detalle por estar haciendo el servicio militar en esas fechas: despachos con el testamento político y fotos de Franco, expresiones permanentes contra la democracia así como a sus representantes y apenas unas decenas de jefes y oficiales demócratas por unidad ¿Porqué fracasó el golpe? Intuyo que por pura homeopatía política, ese esperpento asustó a sus propios perpretadores. No, la Transición no fue modélica y no todo el mundo quería la democracia ni mucho menos, ni antes ni ahora.

Pablo De Vera Moreno. Madrid

El jefe de Los Pocholos

Soy madre de un exalumno de Antonio Castillo, uno de sus preferidos, como por otro lado hacia creer a todos lo mismo. Quiero dar la enhorabuena a EL PAÍS por su reportaje del día 22 de febrero, por su rigor periodístico y veracidad sin ser ofensivo. Para mí ha sido una liberación el ver que por fin se destapa toda la verdad sobre esta persona y espero que se sigan investigando más casos como este por el bien de los jóvenes y de la comunidad educativa de Madrid.

Blanca Moratilla Torregrosa. Madrid

Monetizar los recuerdos

Pertenezco a una generación que nunca ha conocido el deporte gratuito. Para mí, el fútbol no es un derecho de barrio. Es una factura mensual que muchas familias ya no pueden pagar. Al poner un precio alto a la pasión, no solo se privatizan los goles. También se privatizan los recuerdos compartidos. Estamos alejando a los nietos del sofá de sus abuelos y transformando un sentimiento popular en un privilegio para unos pocos. Ningún negocio, por rentable que sea, podrá reemplazar el abrazo después de un gol.

Oriol Bundó Esteve. Barcelona

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