‘Pole Pole, mi camino junto a ti’: el cuento que te ayuda a lidiar con la frustración que conlleva ser padres

El relato se centra en la “crianza respetuosa bilateral”: no solo atiende a los niños, sino también a las madres y progenitores que comienzan esta nueva etapa cargada de retos

Un padre sujeta a su recién nacido. Los padres primerizos se enfrentan a muchos retos.
Un padre sujeta a su recién nacido. Los padres primerizos se enfrentan a muchos retos.unsplash

Un hijo cambia la vida, eso es algo incuestionable. Consciente de ello, Ana Santos junto su amigo Paco Reyes, amantes del diseño gráfico y de la literatura ilustrada, han dado vida a un bonito proyecto: “Pole Pole, mi camino junto a ti”. Se trata de un relato, en clave de cuento infantil para adultos, sobre la frustración que a veces conlleva la paternidad y la maternidad. Su autora ha querido que este proyecto abarcara varias disciplinas artísticas y por ello ha contado con Manu, de Yo Soy Ratón, creando una original canción para el cuento y con Laura Richini, de La cuentería respetuosa, como coeditora.

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Esta historia se centra en la “crianza respetuosa bilateral” porque no solo atiende a una crianza respetuosa con los niños y niñas, sino también con los padres y madres que comienzan esta nueva etapa cargada de retos y en ocasiones también muchas frustraciones. Los recién estrenados papas suelen acabar eclipsados por las necesidades de los recién nacidos y se desatienden a sí mismos.

El autocuidado suele ser una asignatura pendiente en la crianza, y no siempre es sencillo llevarla a cabo. Así lo expresa la psicóloga Mónica Serrano en su libro “Reflexiones de Psicología y Crianza Consciente” que aporta una mirada diferente hacia la maternidad y la crianza: Es imprescindible señalar la necesidad de apoyo social, comunitario y familiar para que las mujeres puedan encontrar sus espacios y tiempos. Los autocuidados de los que muchas veces se habla son imposible de materializarse si no existe un sostén externo. De este modo, la idea de autocuidado se pervierte convirtiéndose en una exigencia inalcanzable para las mujeres, que una vez más, se sienten en falta por no cumplir los autocuidados ideales que la sociedad le recomienda.

Una familia lee 'Pole Pole'.
Una familia lee 'Pole Pole'.

El cuento se convierte en una herramienta frente a la frustración proponiendo a los “verdaderos lectores” recurrir a herramientas internas para enfrentarse a la (a veces difícil) labor de reorganizar sus mochilas de prioridades, y emprender sin frustración un nuevo camino junto a otra persona. En la historia se deja abierta una ventana a un núcleo familiar “atípico” que además otorga protagonismo al padre como miembro implicado en la crianza.

El protagonista tiene una mochila donde va metiendo todo aquello que le interesa en su vida. Según va creciendo, su mochila crece con él y la va llenando sin plantearse ningún orden. ¡Todo cabe! Según su autora: “Este cuento invita a un diálogo entre padres e hijos donde el adulto es el que responde a cuestiones como: ¿Qué quieres ser de mayor? ¿Cuáles son tus metas? y ¿Cómo lo quieres lograr? Con este tipo de “crianza respetuosa bilateral” nos paramos a conocer a nuestros hijos sin perder nuestra identidad, pudiendo reconocernos durante todo el camino, aprendiendo a compartir con ellos nuestras metas y objetivos”.

Pole Pole invita a la reflexión, ofreciéndonos una valiosa herramienta de trabajo y una forma de usarla: ordenar nuestras prioridades para optimizar nuestro tiempo y hacerlo de una forma tranquila, ayudándonos así a disfrutar del proceso. Pole Pole significa DESPACIO en swahili y nos da la clave fundamental: el tiempo. El tiempo hay que saborearlo, sin tratar de exprimirlo al máximo. Los niños nos devuelven la oportunidad de detenernos de nuevo en esas pequeñas cosas, parar para mirar o escuchar tranquilamente a la persona que tenemos al lado. La rapidez con la que vivimos actualmente y las altas exigencias a las que nos enfrentamos, apenas nos dejan disfrutar del proceso de la maternidad, el slow parenting salvaguarda a los niños del estrés y de esa necesidad que nos hemos creado de cumplir con todo. El “respeto” es el concepto clave del proyecto tanto en el proceso como en los contenidos. Pole Pole nos transmite y enseña un valioso mensaje: a valorar nuestros pequeños logros, aprendiendo a observar, aprender y disfrutar del camino sin buscar siempre un meta.

*Ruth Alfonso Arias. Educadora de familias de Disciplina Positiva .Educadora infantil

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