China desafía a Estados Unidos y endurece su retórica contra Hong Kong y Taiwán

La policía china asegurado que “guiará y apoyará” a la hongkonesa para “detener la violencia y restablecer el orden”

Representantes de la sociedad civil en Taipéi se manifiestan contra la ley china de Seguridad Nacional para Hong Kong.
Representantes de la sociedad civil en Taipéi se manifiestan contra la ley china de Seguridad Nacional para Hong Kong.DAVID CHANG / EFE

Taiwán y Hong Kong, los dos grandes problemas de China en lo que considera su soberanía, han recibido este viernes sendas advertencias de Pekín, un día después de que el Legislativo aprobara una nueva norma de Seguridad Nacional para la antigua colonia británica. El Gobierno chino “aniquilará con decisión”, incluso por la fuerza si es necesario, cualquier coqueteo de Taiwán con una declaración de independencia. Y la policía china ha asegurado que “guiará y apoyará” a la hongkonesa para “detener la violencia y restablecer el orden” tras las manifestaciones que sacudieron el territorio autónomo el año pasado.

El endurecimiento de la retórica de Pekín hacia su territorio autónomo y la isla que considera una provincia rebelde ha ido en aumento desde la reelección en Taiwán en enero de la presidenta Tsai Ing-wen, a la que considera independentista, y una vez ha llegado a la conclusión de que las protestas prodemocracia en Hong Kong no iban a desaparecer tras la pandemia de Covid-19.

Coincide también con una defensa cada vez más áspera de sus intereses –en el mar del Sur de China, donde reclama la mayoría de sus aguas; en la frontera con India, donde mantiene disputas territoriales; en roces con Canadá, donde sigue adelante el juicio de extradición contra la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou– y con el uso de un lenguaje cada vez más asertivo de una nueva ola de sus diplomáticos, los llamados “guerreros lobos”, en alusión a una película china de tema patriótico que batió récords de taquilla en 2017. Y, sobre todo, se produce en medio de un drástico deterioro de la relación con Estados Unidos, su rival sistémico, principal apoyo de Taiwán y adalid de los manifestantes hongkoneses.

Washington declaró el miércoles que ya no considera que el territorio autónomo disfrute de una amplia autonomía con respecto a China debido a la nueva legislación de Seguridad Nacional, lo que abre la puerta a sanciones económicas. El presidente estadounidense, Donald Trump, tiene previsto ofrecer este viernes una rueda de prensa en la que se espera que anuncie represalias. Pekín ha alertado a Washington, por boca de su portavoz de Exteriores Zhao Lijian –el diplomático “guerrero lobo” por excelencia– de que “deje de injerir en los asuntos de Hong Kong. Si Estados Unidos continúa por ese camino, China tomará todas las medidas de respuesta necesarias”. Ningún país, ha continuado Zhao, permite “que el separatismo u otras actividades socaven la seguridad nacional en su territorio”.

Este viernes China conmemoraba el 15 aniversario de su ley antisecesión, que estipula que Taiwán forma parte de su territorio y contempla el uso de la fuerza para la unificación. Y la ceremonia en el Gran Palacio del Pueblo se convirtió en toda una declaración de intenciones. Li Zhanshu, presidente de la Asamblea Nacional Popular (ANP), el Legislativo chino, aseguró que se trataría de la última opción. Una vez agotado el resto, China “no permitirá que ninguna fuerza separe a Taiwán”.

En un lenguaje aún más amenazador, Li Zuocheng, jefe del Departamento de Estado Mayor y miembro de la Comisión Militar Central, prometió usar la fuerza si se hiciera necesario para hacerse con el control de la isla. “Si se pierde la posibilidad de una reunificación pacífica, las Fuerzas Armadas tomarán junto a todo el país, incluido el pueblo de Taiwán, todos los pasos necesarios para aniquilar con decisión cualquier trama o acciones separatistas”, ha declarado. “No nos comprometeremos a renunciar al uso de la fuerza en Taiwán, y nos reservaremos el derecho de tomar las medidas que sean necesarias”.

Manifestantes en las calles de Hong Kong el pasado miércoles. En vídeo, la represión policial a las protestas.(Foto: DPA | Vídeo: Atlas)

También recibía su mensaje Hong Kong, donde abogados, defensores de los derechos humanos, empresarios y manifestantes han expresado su temor a que la nueva ley de Seguridad Nacional aseste un golpe mortal al régimen de libertades y derechos en el enclave. El Ministerio de Seguridad Pública, responsable de la Policía china, indicaba que “dirigirá y apoyará a la Policía de Hong Kong para que detenga la violencia y restablezca el orden”. Hasta el momento, las fuerzas del orden hongkonesas funcionan de modo completamente independiente de la China continental, y el Ministerio de Seguridad Pública carece de jurisdicción sobre ellas.

La nueva ley de Seguridad Nacional para Hong Kong busca “impedir, detener y castigar” las actividades “terroristas”, “independentistas”, la “subversión de los poderes del Estado” o la “injerencia extranjera”. Tras su aprobación el jueves, la ANP deberá redactar sus detalles a lo largo de los próximos meses, para la probable promulgación de la medida en agosto.

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