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Los combatientes rusos del Donbás quieren hacer política en su país contra “las fuerzas satánicas” de Occidente

La Unión de Voluntarios, con 14.000 miembros, dice que Ucrania es el campo de batalla donde se libra una guerra contra la civilización rusa

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Milicianos de la denominada República Popular de Donetsk, el 9 de noviembre cerca de Petrovskoye. GETTY

La Unión de Voluntarios de Donbás (UVD), una entidad rusa formada por combatientes y excombatientes por la causa separatista en Ucrania, quiere extender su “defensa” del “mundo ruso” al campo de la política interna en Rusia y competir en “elecciones locales” junto con otras “fuerzas sanas” en contra de los valores propagados por las “fuerzas satánicas” de Occidente. Así lo ha anunciado Andréi Pinchuk, director ejecutivo de la UVD, organización no gubernamental que cuenta con simpatías en ámbitos nacionalistas del Kremlin.

Al quinto congreso de la UVD, celebrado este sábado en Moscú, asistieron más de 500 paramilitares de distintas edades, ciudadanos de Rusia y también de Ucrania, muchos de ellos de uniforme y con medallas en la pechera. En la parte vetada a la prensa del evento, intervino Vladislav Surkov, el consejero del presidente Vladímir Putin, que tutela la relación del Kremlin con los separatistas. Surkov participó en la delegación oficial rusa que este lunes negoció en el marco del Formato de Normandía (Rusia, Alemania, Francia y Ucrania) en París. La UVD no quiso difundir fotos de la intervención de Surkov y evitó que este fuera fotografiado a su llegada al recinto del congreso, el memorial de la victoria de la URSS en la Segunda Guerra Mundial.

La UVD tiene más de 14.000 socios y representación en 49 provincias de Rusia, según su presidente Alexandr Borodái, que en 2014 fue el primer jefe de Gobierno de la denominada República Popular de Donetsk (RPD). Los “voluntarios paramilitares” forman cada vez más parte del “orden del día político” en Rusia y son “un instrumento” para superar la “atomización” de la sociedad, dijo Pinchuk, primer dirigente de los servicios secretos de la RPD y, antes, uno de los responsables del Ministerio de Seguridad de los secesionistas del Transdniéster, en Moldavia. Pinchuk afirmó que “hay que corregir el rumbo adoptado inicialmente” por la UVD de ignorar la política interna rusa, porque “la sociedad rusa anhela los valores sanos”. Por esta razón, señaló, “tiene sentido una determinada participación en elecciones locales junto con fuerzas sanas rusas”. Ucrania, afirmó, es el “campo de batalla” donde se libra la guerra entre la “civilización rusa y las fuerzas satánicas del mundo occidental”.

Los “desórdenes” en Moscú por motivos electorales y la ley de “lucha contra la violencia doméstica” son parte de la lucha contra Rusia “coordinada desde un centro” común, según afirmó Borodái, quien conminó a sus camaradas a ser “más activos” y a “declararse sujeto político”. La UVD, afirmó, iba a debatir “elaboraciones concretas” en la parte cerrada del congreso. “El servicio a la patria, la lucha por su integridad y grandeza continúa y las principales batallas están por delante”, vaticinó.

Rusia no tiene legislación sobre voluntarios y compañías paramilitares en el extranjero, pero establece responsabilidades penales para los mercenarios. La UVD no es una organización de “veteranos” y entre sus misiones está suministrar “lo necesario” a quienes luchan en el frente y repatriar cadáveres, según subrayó su presidente. En el mes de noviembre la UVD repatrió a Rusia cuatro cadáveres de camaradas desde el Este de Ucrania, dijo Borodái, que se mostró “convencido” de que “de un modo u otro la guerra en Donetsk volverá a resurgir y pasará a “una fase activa”.

“Rusia y el mundo ruso precisa de defensa en los más variados confines y en los más variados puntos”, dijo. La UVD está dispuesta a batirse en distintos ámbitos, desde los intelectuales a los físicos, según su presidente. “Estamos acostumbrados y nos da igual luchar de un modo o de otro, ya sea en el campo informativo, en el político, o físicamente, en campos y bosques”, afirmó Borodái.

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