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El ultranacionalista Farage reúne en Londres a miles de seguidores

Los partidarios del Brexit se manifiestan ante el Parlamento

El político Nigel Farage en la manifestación proBrexit en Londres el 29 de marzo de 2019. En vídeo, el análisis de las protestas por Rafa de Miguel, corresponsal de EL PAÍS en Londres. REUTERS | Vídeo:EPV

Hay políticos que solo cobran vuelo cuando tienen algo contra lo que luchar, y el ultranacionalista Nigel Farage es uno de ellos. El exlíder del UKIP, el Partido por la Independencia del Reino Unido, resurgió este viernes entre miles de seguidores convocados a las puertas del Parlamento británico para denunciar la “traición” de los diputados al resultado del referéndum del Brexit de 2016. El 29 de marzo, la fecha fijada oficialmente en un principio para abandonar la UE, se convirtió en otra jornada de bloqueo en Westminster. Farage, quien había desaparecido de la primera línea política en los últimos años, prometió a los suyos que la lucha continuaría. “El nuevo tratado de la UE [en referencia al acuerdo de retirada pactado por May con Bruselas] ha sido derrotado justamente por tercera vez”, dijo Farage a los manifestantes. “La prórroga y nuevas batallas surgen ahora como inevitables. No nos desanimaremos, y las volveremos a dar”.

Parliament Square, la plaza adyacente al edificio del Parlamento, se llenó desde primera hora de la tarde de Union Jacks (la bandera oficial del Reino Unido), de cruces de San Jorge (la bandera de Inglaterra), y hasta de banderas estadounidenses portadas hasta Westminster por los trumpianos que acompañan en su lucha a los partidarios de abandonar cuanto antes, y del modo más salvaje, la Unión Europea.

Marchas militares improvisadas por pequeñas bandas, decenas de policías protegiendo los alrededores del edificio del Parlamento y carteles en los que se calificaba a May de “traidora” y se repetía la consigna “leave means leave” (“Salir quiere decir salir”) acaparaban la atención de los periodistas congregados y la curiosidad de los turistas. Pero resultaba relativamente fácil caminar entre los manifestantes, por la plaza y las calles adyacentes. La cifra de asistentes palidecía fácilmente frente al millón de personas que caminó, una semana antes, hacia esa misma Parliament Square, para reclamar un segundo referéndum del Brexit. “Si se celebra un segundo referéndum, les derrotaremos por un margen aún más amplio”, prometió Farage a sus seguidores. “Recuperaremos nuestro país y lograremos que nos devuelvan nuestro orgullo y nuestra autoestima”, afirmó.

Algunos de los manifestantes corearon el nombre de Tommy Robinson, el ultraderechista fundador de la Liga para la Defensa de Inglaterra. Su verdadero nombre es Stephen Yaxley-Lennon, y después de permanecer desaparecido durante años por sus problemas con la ley ha resucitado como asesor del UKIP. Por partida doble, Robinson arremetía contra la BBC y los medios británicos en una pantalla gigante instalada en la calle que proyectaba el vídeo de una de sus actuaciones, mientras él en persona arengaba a los concentrados frente al Parlamento. “Theresa May ha perdido su votación. Mucha gente se preguntará qué significa eso. Significa que hemos sido traicionados, precisamente hoy que debía ser nuestro Día de la Independencia”, gritaba.

La policía londinense echó mano de sus unidades a caballo cuando se aproximó a la manifestación un grupo de un centenar de manifestantes pertenecientes a una asociación contra el racismo. Unos 20 o 30 partidarios del Brexit, camuflados con máscaras se enfrentaron a ellos y les dedicaron gritos como “basura izquierdista”, pero el clima de tensión que se respiraba en Parliament Square no pasó en general de los gritos y las arengas, sin apenas violencia.

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