Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un Apple Watch, un ‘jet’ privado y unos vídeos: las últimas pistas sobre el periodista Jamal Khashoggi

Reconstrucción de los hechos que rodean la misteriosa desaparición del saudí, crítico con el príncipe heredero

Imagen de la grabación que muestra la llegada al aeropuerto del grupo saudí supuestamente vinculado con la desaparición de Khashoggi.

¿Dónde está Jamal Khashoggi? Es la pregunta más repetida en los informativos de Turquía desde que, hace más de una semana, se perdiese el rastro del periodista saudí tras entrar en el consulado de su país en Estambul a hacer un simple trámite burocrático. En privado, fuentes del Gobierno y de la policía turca han confesado a varios medios —entre ellos EL PAÍS— que la hipótesis más plausible es que haya sido asesinado en la oficina diplomática, e incluso descuartizado, y sus restos trasladados fuera del edificio. Una versión que han hecho llegar incluso a los allegados de Khashoggi.

En público, se muestran menos rotundos y dejan abierta la posibilidad de que siga vivo. Las autoridades de Arabia Saudí se aferran a su versión de que el periodista salió del consulado por su propio pie, pese a que ninguna imagen de las cámaras de seguridad corrobora esta versión. Para desmentir las acusaciones, los saudíes han otorgado permiso a las autoridades turcas para que registren la legación, inviolable según la Convención de Viena, en busca de pruebas.

Localicación del consulado y dos hoteles cercanos en los que se alojaron los saudíes presuntamente enviados por Riad.
Localicación del consulado y dos hoteles cercanos en los que se alojaron los saudíes presuntamente enviados por Riad.

Varios medios de comunicación internacionales han difundido este miércoles varios vídeos de unas cámaras de seguridad que muestran al periodista entrando en el consulado; en las imágenes también se ve un vehículo abandonado el consulado unas dos horas después, pero no la salida del reportero. También se han divulgado imágenes de los sospechosos de su desaparición, un grupo de 15 ciudadanos saudíes que volaron a Estambul ese mismo día a primera hora de la mañana y regresaron por la noche a su país.

Jamal Khashoggi, en el momento de su entrada en el consulado el pasado día 2.
Jamal Khashoggi, en el momento de su entrada en el consulado el pasado día 2. AP

Para complicar más la trama, una información de The Washington Post hecha pública este miércoles señala que EE UU interceptó comunicaciones de funcionarios saudíes en las que se mostraban las intenciones del Ejecutivo de Riad de arrestar al periodista y llevarlo de regreso a su país, según una fuente anónima de los servicios de inteligencia. "No estaba claro si tenían la intención de interrogar al periodista o matarlo", declaró esta fuente al Post, diario para el que escribía Khashoggi. Se desconoce también si Washington alertó al periodista saudí. El presidente Donald Trump ha dicho este miércoles que EE UU ha hablado con Arabia Saudí "al más alto nivel" para que llegue al fondo del asunto. "Esta es una mala situación", dijo Trump.

Dos fuentes oficiales conocedoras de la investigación han indicado a la agencia Reuters que un reloj Apple Watch que llevaba Khashoggi cuando accedió al consulado puede aportar "importantes pistas" en el desenlace del caso. El reloj está conectado a un móvil que el periodista no llevaba consigo cuando entró en el edificio, señalaron estas fuentes.

Funcionarios de seguridad saudíes abandonan este martes, ante protestas, el consulado en Turquía.
Funcionarios de seguridad saudíes abandonan este martes, ante protestas, el consulado en Turquía. AFP

¿Por qué es importante Jamal Khashoggi? Khashoggi es un apellido importante en el Reino del Desierto. Una estirpe de origen turco que ha dado doctores, empresarios e intelectuales y cuyo patriarca, Mohamed Khashoggi, fue médico personal del rey Abdulaziz Bin Saud, fundador de la moderna Arabia Saudí. Algunos de los miembros más destacados de la familia han sido el traficante de armas Adnan Khashoggi o la escritora Samira Khashoggi, madre del multimillonario egipcio Dodi al Fayed, novio de la princesa Diana de Gales. Jamal Khashoggi, como su abuelo, mantenía una excelente relación con la élite saudí: fue consejero del príncipe Turki al Faisal, exjefe de la inteligencia saudí, durante su etapa como embajador en Londres. Pero también hablaba de manera franca y directa —como explica la periodista de EL PAÍS Ángeles Espinosa, que lo conocía personalmente— y eso le hizo caer en desgracia y lo llevó al exilio. Su conocimiento de los entresijos de la política saudí hacía que sus columnas en The Washington Post, en las que criticaba la autoritaria forma de gobernar del príncipe heredero, Mohamed Bin Salmán, doliesen aún más en Riad.

¿Temía Khashoggi por su seguridad? El periodista saudí acudió el 28 de septiembre al consulado de su país en Estambul a recoger un certificado de estado civil. Pero le hicieron regresar el 2 de octubre alegando que el documento no estaba listo. Khashoggi temía una trampa como dejó claro a su prometida, la turca Hatice Cengiz, cuando le explicó que, si no salía en breve del consulado, lo notificase inmediatamente a las autoridades turcas. Tres días antes de su desaparición también confirmó sus miedos a un periodista de la BBC durante una pausa en una entrevista. Dijo que conocidos suyos habían sido detenidos en Arabia Saudí por comentarios hechos en privado y admitió que, en las presentes circunstancias, no podría regresar a su país.

¿Qué ocurrió el 2 de octubre en el consulado saudí? La policía turca investiga a un grupo de 15 saudíes que viajaron a Turquía procedentes de Riad ese mismo día en varias tandas. Según varios medios turcos, se trata de miembros de la inteligencia saudí y entre ellos destaca Salah Mohamed Al Tubaigy, jefe de medicina forense de la Dirección de Seguridad del país. De acuerdo con la información de la policía aduanera publicada por el diario Sabah, tres de los miembros del equipo viajaron en un vuelo de línea regular y llegaron al aeropuerto Atatürk de Estambul en torno a la una de la madrugada y otros nueve aterrizaron a las 3.15 en un jet privado propiedad de la empresa Sky Prime Aviation, que trabaja habitualmente con la Casa Real saudí.

Más tarde, a las 15.25, arribaron otros tres miembros del equipo en un vuelo regular. Los doce llegados de madrugada se registraron como huéspedes en los hoteles Mövenpick y Wyndham Grand, ambos muy cercanos al consulado saudí. Según las imágenes de las cámaras de seguridad que investiga la policía, entre las 9.45 y las 10.50, los saudíes abandonaron sus hoteles. A las 12.14 llegaron al consulado saudí en varios vehículos. Una hora más tarde entró en el edificio Khashoggi. Y no se le volvió a ver.

A las 15.00 comenzó el trajín de vehículos. Seis automóviles se alejaron de allí y se dividieron en dos grupos. Presumiblemente uno de ellos se dirigió al aeropuerto, donde a las 17.15 aterrizó un segundo jet perteneciente a Sky Prime Aviation que partió una hora y cuarto después con destino a El Cairo con seis de los miembros del equipo saudí a bordo. Tras la escala en la capital egipcia, regresó a Riad al día siguiente. Dos automóviles, una furgoneta Mercedes Vito negra y un Audi, se dirigieron a la residencia del cónsul saudí, a 200 metros del consulado. Se cree que Khashoggi —vivo, según algunas versiones, muerto según otras— se hallaba en el primer automóvil. Lo más llamativo es que a los empleados de la residencia consular de nacionalidad turca se les dio libre ese día alegando que habría “una reunión diplomática”, informa el diario turco Hürriyet. El rotativo añade que durante toda la semana varios cerrajeros han entrado al edificio para cambiar la cerradura de varias puertas. La última ocasión fue este mismo martes a las 21.30.

El príncipe saudí Mohamed bin Salmán, el pasado abril en París.
El príncipe saudí Mohamed bin Salmán, el pasado abril en París. AP

A partir de las 19.30 del 2 de octubre, los restantes miembros del equipo saudí hicieron las maletas y se dirigieron al aeropuerto. Siete tomaron el jet que llegó de madrugada y despegó a las 22.46 en dirección a Dubái (escala previa al regreso a Riad). En este caso, tanto los pasajeros como el equipaje fueron registrados y al no hallarse nada sospechoso se les permitió partir. “Si hubiese habido rastros de trozos de un cuerpo humano se podrían ver con el aparato (de rayos X)”, explica el informe de los servicios secretos turcos que se ha hecho llegar al fiscal que investiga el caso, según Sabah.

Finalmente, los dos miembros restantes del equipo saudí —a la sazón dos de los más veteranos— abandonaron Turquía en las primeras horas del 3 de octubre: a las 00.18 y 00.20 cruzaron el control de pasaportes para tomar un vuelo de Turkish Airlines con destino a Riad. A esas horas, Hatice Cengiz todavía esperaba la salida de su prometido del consulado. A la una de la madrugada, regresó a su casa después de haber alertado a las autoridades turcas y a los amigos del periodista sobre su desaparición.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información