Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

China y Rusia piden aligerar las sanciones a Corea del Norte

EE UU, Francia y Reino Unido defienden que se mantenga la presión económica hasta que se verifique y complete la desnuclearización

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU.
Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU. AP

Hace un año, el presidente estadounidense Donald Trump utilizó las Naciones Unidas para burlarse del líder norcoreano Kim Jong-un llamándole “hombre cohete” y amenazó con una respuesta militar contundente si seguía adelante con su plan nuclear. Este jueves, el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció ante el Consejo de Seguridad el inicio de una nueva era gracias al diálogo entre los dos países y a la presión de la comunidad internacional. China y Rusia creen, sin embargo, que estos avances deben reconocerse y alentarse aligerando las sanciones.

Pompeo se apoyó en el poder de la unidad y el compromiso compartido para urgir a los países miembros a aplicar plenamente las sanciones económicas y diplomáticas impuestas al régimen norcoreano desde 2006, porque el riesgo de la amenaza nuclear persiste. “Permitieron este avance”, reiteró. En su opinión, estas medidas deben continuar hasta que se pueda verificar de una manera plena el desmantelamiento del programa nuclear de Pyongyang.

“Otra vía diferente de la diplomacia y la desnuclearización”, advirtió, “llevará a más aislamiento y más presión sobre Corea del Norte”. “Queremos un final feliz”, insistió durante su intervención ante el órgano que vela por la paz y la seguridad mundial. El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, aplaudió el esfuerzo que está realizando EE UU para avanzar en el proceso y espera que la segunda reunión que prepara Trump y Kim contribuya a acelerar los trabajos.

“Un mensaje unido”, reiteró, “es clave para avanzar en el proceso de solución política”. Pero también dejó claro que el ejercicio de la presión "no es el objetivo". "“A la vista de los progresos y las medidas adoptadas”, valoró, “el Consejo de Seguridad debe contemplar en su debido momento relajar sanciones”. De esta manera, opinó, se apoyará el diálogo y se creará confianza entre las partes.

Sergey Lavrov fue incluso más lejos en este reclamo. El ministro ruso de Exteriores calificó de “inaceptable” que las sanciones se hayan convertido “en un sistema de castigo colectivo” y pidió una reflexión del Consejo de Seguridad para determinar cómo se puede apoyar el proceso en curso y fortalecerlo. “Será una manera de reconocer los pasos que han adoptado”, añadió, “toda negociación va en dos sentidos”. El jefe de la diplomacia rusa se mostró así en contra de reforzar las sanciones. “Es inadecuado e inoportuno” porque “puede obstaculizar la solución política y diplomática”.

Francia y Reino Unido están, sin embargo, del lado de EE UU. Consideran que las sanciones son “esenciales” para mantener la presión y denunciaron de nuevo que se estén violando las restricciones impuestas.

El objetivo último, insisten las tres potencias occidentales con poder de veto, es lograr la renuncia definitiva por parte de Pyongyang de su ambición nuclear para así poder alcanzar una paz duradera en la península coreana. El Gobierno norcoreano ha realizado seis pruebas nucleares y declarado que cuenta con misiles intercontinentales. “Las sanciones deben aplicarse con vigor hasta logra la plena, irreversible y verificable desnuclearización”, concluyó Pompeo.

Reflejo de los avances que se están logrando por la vía diplomática, este pasado miércoles el ministro japonés de Exteriores, Taro Kono, se reunió en Nueva York con su homólogo norcoreano, Ri Yong Ho. El encuentro, el primero tras tres años de hiato, duró 20 minutos.

Más información