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Ecuador sacrifica a sus ministros de Interior y Defensa por la crisis de violencia en la frontera con Colombia

Finalizan sin ningún avance los 10 días de ultimátum para rescatar a dos secuestrados o capturar al responsable

César Navas, ministro del Interior de Ecuador, en abril.
César Navas, ministro del Interior de Ecuador, en abril. EFE

Silencio es lo único que ha obtenido Ecuador de los 10 días de ultimátum que concedió el presidente del país, Lenín Moreno, para que se resolviese la última afrenta del narcoterrorismo en la frontera con Colombia. El secuestro de una pareja, de 24 y 20 años, hace dos semanas ha transcurrido con una ausencia total comunicación que ha derivado este viernes en la renuncia de los dos ministros responsables. El de Interior, César Navas, y el de Defensa, Patricio Zambrano, mientras los jóvenes Óscar Villacís y Katty Velasco permanecen en cautiverio, a manos del Frente Oliver Sinisterra, y sin detalles sobre su suerte.

El presidente Moreno ha aceptado la renuncia de los altos cargos, según ha informado la Secretaría de Comunicación el viernes por la mañana, y horas después se han dado a conocer los nombres de quiénes les sustituirá. Para el departamento de Interior, se ha designado a Mauro Toscanini, un hombre de perfil económico que, hasta ahora, era el rector de la Universidad Católica de Guayaquil. En Defensa, el Gobierno de Lenín Moreno recupera al general Oswaldo Jarrín que ejerció de ministro en la misma cartera entre 2005 y 2006 y fue jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

El ministro de Interior saliente había participado el jueves, un día antes de su renuncia, en un acto oficial de la Policía que parecía más una despedida que un reconocimiento en el que dijo que la seguridad del país estaba por encima de cualquier interés político o particular.

Su renuncia y la de Zambrano venían anticipándose desde hace días, cuando Navas admitió que había tomado una "decisión muy personal", tras las críticas a su gestión en el conflicto fronterizo. Desde finales de enero, Ecuador ha sido atacado ocho veces por grupos armados irregulares, relacionados con el narcotráfico, que han dejado cuatro militares muertos y tres civiles secuestrados y asesinados, además de la pareja de la que no se tienen noticias desde el 12 de abril.

Las tres primeras víctimas civiles eran trabajadores del diario El Comercio y fueron dadas por muertas por el Gobierno de Ecuador tras recibir tres fotografías de sus cadáveres. Se ha responsabilizado de los ataques y los secuestros al disidente de las FARC Walter Arízala, alias Guacho, quien decidió interrumpir la negociación con Ecuador para devolver los cuerpos de los periodistas, después de que el Gobierno iniciase una ofensiva militar en la frontera con el objetivo de capturarle.

La muerte de los periodistas y su conductor desató, entonces, una ola de cuestionamientos sobre la capacidad de negociación del ministro de Interior, del de Defensa y de la canciller, María Fernanda Espinoza, que se vio agravada con el nuevo secuestro. Según Interior, no ha habido ninguna comunicación con los secuestradores desde que enviaron una prueba de vida el 17 de abril, en la que Óscar Villacís suplicaba al presidente de Ecuador, con voz nerviosa y un mensaje atropellado, que él y su novia no corrieran la misma suerte que los periodistas de El Comercio.

Además de la ofensiva militar, el presidente de Ecuador reaccionó a la crisis fronteriza desembarazándose del papel de garante en el proceso de paz que Colombia mantiene con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Al menos, hasta que el grupo abandone completamente sus acciones violentas. Moreno adelantó su decisión a los medios colombianos antes de que el presidente Juan Manuel Santos fuera informado por la vía diplomática. "Debería haberlo hecho ya", aseguró Lenín Moreno, sobre el encargo que hizo a la canciller María Fernanda Espinoza de transmitir su decisión al país vecino. Pero la declaración en la televisión llegó antes, según Santos, poniendo el foco de las críticas en Espinoza. Aunque su renuncia o destitución planeó durante días en los despachos del Gobierno, finalmente, solo dejaron su cargo los ministros de Interior y Defensa.

Destituido el fiscal general de Ecuador

El fiscal general de Ecuador, Carlos Baca Mancheno, fue destituido el jueves por la Asamblea de Ecuador en un proceso de juicio político, a raíz de un polémico audio filtrado. El asunto ya había acabado con el mandato del presidente del Legislativo, José Serrano. Pese a defender su gestión al frente de la Fiscalía y enumerar sus logros, el fiscal no convenció a los asambleístas del origen lícito del audio. Se cuestiona, por un lado, haber presentado ante la prensa -en lugar de seguir la vía judicial- la grabación, en la que Serrano y el excontralor prófugo de la Justicia, Carlos Pólit, pactan derribar al fiscal. Tampoco pudo aclarar de dónde obtuvo la grabación, pese a haber asegurado que estaba publicada en redes sociales. La destitución de Baca Mancheno cierra el círculo de dudas que rodeaban a altos cargos, con funciones de control, colocados por el Gobierno de Rafael Correa.

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