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Mueren dos terroristas en una operación policial en el sur de Túnez

Uno de los sospechosos se inmoló al verse cercado por agentes. El otro falleció en un tiroteo

Agentes de policía tunecinos cerca de una comisaría en Ben Guerdan, al este de Túnez, en 2017.
Agentes de policía tunecinos cerca de una comisaría en Ben Guerdan, al este de Túnez, en 2017. REUTERS

Dos presuntos terroristas fallecieron este lunes por la mañana en el transcurso de una operación policial en el sur de Túnez, según ha informado el Ministerio del Interior del país magrebí a través de un comunicado colgado en su página web. Uno de ellos murió al hacer detonar un explosivo cuando se hallaba cercado por las fuerzas de seguridad, mientras que el otro pereció en un tiroteo posterior. En 2015, Túnez fue víctima de tres sangrientos atentados yihadistas, lo que llevó al Gobierno a decretar el estado de emergencia, aún vigente. Sin embargo, desde entonces, las fuerzas de seguridad han desarticulado diversos comandos, evitando nuevos ataques en las principales ciudades del país.

De acuerdo con la nota pública, la Guardia Nacional recibió una información sobre la presencia de dos sospechosos en una vivienda en la región de Magrun, cerca de una reserva natural fronteriza con Libia. Al dirigirse al lugar indicado y rodearlo, uno de los hombres “se inmoló”. “El otro sospechoso estaba armado con un Kalashnikov” y disparó contra los agentes, según declaró Jalifa Chibani, portavoz del Ministerio del Interior, a la agencia de noticias France Presse. No obstante, ninguno de los agentes que participó en el operativo resultó herido. Unidades del Ejército y la policía peinaron durante el día de ayer la zona en busca de posibles colaboradores.

Los agentes encontraron en el escondite de los milicianos rifles, munición, granadas y una suma de dinero en moneda libia. En su página web, el Ministerio del Interior publicó las fotografías de los cadáveres de los presuntos terroristas. Junto a sus cuerpos, entre arbustos, se puede observar un rifle y un objeto que aparenta ser un cinturón de explosivos.

Si bien se desconoce aún de manera oficial la identidad de los dos individuos, se sospecha que se podría trata de dos yihadistas buscados por la policía miembros de Jund al-Khilada (“soldados del califato” en árabe), una organización que juró lealtad al grupo autodenominado como Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). Precisamente, unos días antes las autoridades habían divulgado sus identidades con la esperanza de recibir la ayuda de la ciudadanía para su captura.

La última acción terrorista de importancia en Túnez tuvo lugar hace exactamente dos años, cuando decenas de militantes del grupo autodenominado como Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) intentaron hacerse con el control de la ciudad de Ben Guerdane, situada a una veintena de kilómetros de la frontera libia y muy cerca de la zona donde se hallaban los presuntos terroristas. Después de varias horas de combate las fuerzas de seguridad fueron capaces de repeler el asalto a la ciudad, que se saldó con la muerte de más de 70 personas, la mayoría de ellos militantes del ISIS.

Desde entonces, las autoridades han detenido a decenas de sospechosos, y los expertos consideran que el Ministerio del Interior ha mejorado de forma sustancial sus capacidades en la lucha antiterrorista. La policía tunecina recibió fuertes críticas a raíz de un brutal atentado en la playa de Susa, uno de los principales centros turísticos del país, en junio de 2015 a causa de su lenta capacidad de reacción. En aquella ocasión, un solo terrorista abrió fuego durante cerca media contra los veraneantes extranjeros antes de ser abatido por un agente, provocando la muerte de 38 turistas, la mayoría de nacionalidad inglesa. El ataque representó un durísimo golpe para el sector turístico del que tan solo ahora empieza a recuperarse.

Durante los últimos meses, la más notable actividad por parte de grupos terroristas que se ha registrado en Túnez ha sido en una zona montañosa y remota limítrofe con Argelia, base de operaciones de la milicia Okba Ibn Nafaa, perteneciente a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). A finales de enero, las autoridades anunciaron que una unidad especial de la Guardia Nacional abatió a Bilal al-Kubi, uno de los líderes de la organización de nacionalidad argelina considerado desde hace años como uno de los terroristas más buscados de la región.

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