Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Global BLOGS CRÓNICAS
INTERNACIONALES

La crónica interminable de uno de los protagonistas de ‘Making a Murderer’

Brendan Dassey, acusado de haber ayudado a su tío a matar a una mujer, seguirá en prisión mientras se resuelven los recursos pendientes

Brendan Dassey, en una foto de archivo
Brendan Dassey, en una foto de archivo

Laura Ricciardi y Moira Demos llevan una década dedicada a documentar la vida de Brendan Dassey, el sobrino de Steven Avery en la serie documental Making a Murderer. El polémico caso da un nuevo giro justo cuando el joven de Wisconsin, condenado hace 10 años a cadena perpetua por ayudar a su tío a violar y asesinar a la fotógrafa Teresa Halbach, iba a ser puesto en libertad.

Dassey fue arrestado cuando tenía 16 años. Ahora tiene 28 años. Siempre dijo que su confesión fue fruto de la coerción. Ricciardi y Demos no pudieron ocultar su emoción cuando el pasado año el magistrado William Duffin anuló su condena. “El sistema judicial funciona”, afirmaron, “seguiremos la historia donde nos lleve”. Ahora un tribunal en Chicago decide que deberá seguir en prisión.

La serie documental producida por Netflix es de lejos mucho más elaborada que los reportajes de investigación a los que ponen su firma el presentador Lester Holt, en la cadena NBC, o Elizabeth Vargas, en la ABC. La trama está construida para evidenciar las irregularidades que se cometieron en el proceso de investigación del crimen. Avery acababa de pasar 18 años en prisión por una violación que no cometió.

Unas pruebas de ADN le exoneraron en 2003. Steven Avery presentó después una demanda de 36 millones de dólares contra el condado de Manitowac, su antiguo sheriff, Thomas Kocourek, y el entonces fiscal del distrito, Denis Vogel. En plena batalla legal, fue arrestado por la muerte de Halbach. Restos de la víctima se encontraron en su desguace. También su coche y las llaves estaban en la casa de Avery.

El litigio por la agresión sexual se saldó con una compensación de 400.000 dólares. Avery necesitaba el dinero para defenderse. Dassey, por su parte, está pendiente de que se resuelvan una serie de recursos pendientes o de que se celebre un nuevo juicio. A comienzos de mes, se emitió una nueva orden para que hubiera sido puesto en libertad al considerar que no representaba un peligro para la comunidad.

Un año después

Las autoridades insistieron que el expediente disciplinario del joven en la cárcel era muy “benigno”. Sin embargo, los jueces del tribunal de apelaciones en Chicago creen que debe permanecer entre rejas hasta que el proceso judicial se defina. El nuevo desenlace en esta trama de criminales reales llega apenas un año después de que Netflix estrenara la docuserie sobre los líos con la justicia de Steven Avery.

El caso contra Brendan Dassey se fundamentó exclusivamente en su confesión de la detención. El joven sufre un retraso mental. Los investigadores le prometieron que no tenía nada de lo que preocuparse durante el interrogatorio. El magistrado William Duffin fue muy crítico con todas las instancias que participaron en el proceso, al decir que estas falsas promesas le llevaron a hacer una “confesión involuntaria”.

La prueba clave es, precisamente, el vídeo de aquel interrogatorio. La primera parte del documental ilustra, también, lo mal que el primer abogado de Dassey le representó. Parecía haber admitido que su cliente era culpable incluso antes de verse con él. Sus declaraciones a la prensa fueron dañinas para el sospechoso y contrató a un investigador privado que trabajaba esencialmente para la policía.

Los fiscales consideran que la serie de Netflix, que consta de 10 episodios, es parcial. Ken Kratz, que participó en la investigación, rechazó que el arresto de Avery fuera como represalia de la indemnización que reclamaba. Es más, señala que el documental dejó al margen algunas evidencias clave que pueden llevar al público a tener cierta simpatía hacia los sospechosos del crimen.

Indulto

Los productores de Netflix argumentan, por su parte, que era imposible para ellos incluir todas las evidencias presentadas en el juicio. La serie, convertida en fenómeno televisivo, caló tanto en la audiencia que el entonces presidente Barack Obama tuvo que responder públicamente a las peticiones que le llegaban de indulto. Pero el hombre más poderoso del mundo no podía hacer nada en este caso.

La opción de que se celebre un nuevo juicio es complicada pese a que los abogados de Avery y de Dassey insisten en que el proceso está repleto de errores manifiestos. También dicen que hay nuevas evidencias que indican que Halbach estaba viva cuando abandonó el desguace, donde fue para hacer una fotografía. El Tribunal Supremo es en este momento la opción de último recurso.