Pradas, ante la jueza de la dana: “Cuando Cuenca me dijo lo de no confinar, pensé que me persuadían desde Presidencia”
La exconsejera, principal investigada, participa en un careo en el juzgado de Catarroja con el que fuera mano derecha del ‘president’, José Manuel Cuenca

La principal investigada en la causa de la dana, la exconsejera de Justicia Salomé Pradas, desconocía el paradero de Carlos Mazón durante ese día. El 29 de octubre de 2024, ha contado, no sabía que el exjefe del Consell se encontraba en el restaurante El Ventorro, en un almuerzo de casi cuatro horas con la periodista Maribel Vilaplana mientras se inundaba parte de la provincia de Valencia. “Yo no sabía lo de la comida. Si lo llego a saber, le llamo más veces”, ha relatado ante la jueza de Catarroja (Valencia) que instruye la causa, Nuria Ruiz Tobarra, según confirman a EL PAÍS fuentes presentes en la comparecencia.
Pradas ha participado durante tres horas en un careo en el juzgado con el que fuera mano derecha y jefe de gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca. La exconsejera ha explicado que no pudo reportar datos clave de la inundación al expresidente en lo peor de la crisis. ”Hablé con Cayetano García [entonces secretario autonómico de Presidencia] a las 19.43 horas, dado que no pude contactar con el president a las 19.36. Valoré el confinamiento que debía conocer Mazón“, ha relatado. Visiblemente emocionada, ha recordado que le “rebatió” a Cuenca su negativa sobre el posible confinamiento de la población, después del famoso mensaje que este le envió a ella durante la tarde: “Salo, de confinar nada, por favor”. “Hasta las 19.43 horas informé que se valoraba enviar la alerta [mensaje masivo a móviles] sobre la rotura de la presa de Forata”, ha asegurado, en alusión a esta infraestructura en Yátova (Valencia) que, de haberse desbordado, podría haber causado 8.000 muertos. “Cuando Cuenca me dijo de no confinar, pensé que me persuadían desde Presidencia”, ha alegado.
Las llamadas de la discordia
El día de la tragedia, Pradas trató de contactar sin éxito con Mazón a mediodía. Fue una de sus múltiples intentonas. Pretendía informarle sobre las alertas hidrológicas en la comarca valenciana de La Ribera, según la investigada. “Quería comunicar esto al presidente, pero no me cogió el teléfono”. Y, por eso, llamó a Cuenca, su mano derecha: “Me dijo que centralizara todo en él porque el president estaba de actos”.
Conforme arreciaba la catástrofe, Cuenca se presentó como la correa de transmisión de los mensajes del barón popular. Pese a los whatsapps que lo desmienten, en los que llega a pedirle a la entonces consejera que se quitara “de la cabeza” lo de confinar, el exasesor ha contestado que “no tenía intención de ordenar o impulsar ningún tipo de medida”. Y ha afirmado que Mazón estuvo localizado durante la crisis.
Al borde de la lágrima, Pradas ha contado que, a partir de las 19.00 horas, “el pánico fue absoluto” por la posible rotura de la presa de Forata. “No me atreví a echar la culpa a nadie. Estuve sola como consejera, hasta las 20.28 horas que llegó Mazón al Cecopi”, ha indicado en alusión al organismo en L’Eliana (Valencia) que coordinó la crisis y desde donde se envió el Es Alert, la alerta masiva a móviles que se remitió a las 20.11 horas, cuando la mayoría de los desaparecidos habían muerto.
La magistrada Nuria Ruiz Tobarra ordenó el careo para aclarar si el que fuera mano derecha de Mazón dio órdenes a la entonces consejera sobre la gestión de la dana. En sus dos declaraciones como testigo, en las que tenía la obligación de decir la verdad, Cuenca sostuvo ante la jueza en diciembre que no dio instrucciones a Pradas sobre la posibilidad de confinar a la población. Sin embargo, los whatsapps aportados por esta última a la instructora revelan lo contrario. Y que la exconsejera le informó a las 16.28 sobre el hallazgo de un muerto en Utiel. El exjefe de gabinete justificó ante la magistrada que estos mensajes, que desmontaban su estrategia de defensa, estaban “descontextualizados”.
En la vorágine del careo, la jueza ha afeado a Cuenca que su tesis de que el día de la dana no dio instrucciones a Pradas no queda sustentada por los whatsapps que la exdirigente entregó en el juzgado. La magistrada ha recordado que la mano derecha de Mazón borró su móvil, eliminó WhatsApp y reseteó todos los mensajes antes de devolverlo a la Generalitat el pasado enero. La exconsejera ha contrapuesto el gesto de Cuenca al suyo: “Me quedé mi móvil y di órdenes expresas de que no lo resetearan”.
A la salida del juzgado, entre gritos de “asesina” y esquivando a una nube de cámaras, Pradas se ha dirigido a Rosa Álvarez, presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales Dana 29-0, que agrupa a familiares de 90 fallecidos, cuatro lesionados graves y que ejerce la acusación particular en las pesquisas. La exconsejera, según Álvarez, le ha transmitido que todos los días piensa en los familiares de las víctimas y que quiere hablar. “Quiero que Pradas cuente la verdad. Y que destaque la responsabilidad de quien la tenía en ese momento. De lo contrario, no vamos a avanzar. ¿Cuándo va a sacar todo lo que sabe? Tiene mucha más información de lo que ha dicho”, ha zanjado la presidenta de esta asociación, que originó la declaración como testigo del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
La tensión ha planeado durante toda la jornada. Tras un cordón policial, una treintena de víctimas ha recibido a Cuenca y a Pradas en el juzgado con pancartas de “ni olvido ni perdón” y al grito de “sinvergüenzas” y “asesinos”.
El móvil de Feijóo
Entre su batería de diligencias, la jueza de Catarroja ha denegado este lunes solicitar un informe pericial del teléfono del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tal y como reclamaba una acusación popular. El dirigente aportó voluntariamente al juzgado un acta notarial con los wasaps que intercambió con Mazón el día de la desgracia antes de declarar como testigo en el juzgado la pasada semana. La instructora alega que la prueba del móvil de Feijóo vulnera el derecho de las comunicaciones y que solo podría ordenarse en la investigación de delitos contemplados en el artículo 579.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
La magistrada también se ha negado a la comparecencia como testigo del diputado de ERC en el Congreso Gabriel Rufián, que el pasado diciembre, durante la comisión de investigación de la dana en la Cámara Baja, entregó a la exconsejera un trozo de cuerda al que se agarró una niña china fallecida en la riada.
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