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“Estoy convencido de que habrá un Gobierno con una mayoría amplia y estable dirigido por Merkel”

El número dos de la cancillería alemana deja claro el apoyo firme al Gobierno español en el conflicto catalán y confía en formar un nuevo Ejecutivo en los próximos dos o tres meses

Peter Altmaier, ministro de Finanzas en funciones del Gobierno alemán y de la presidencia en Berlín durante la entrevista.
Peter Altmaier, ministro de Finanzas en funciones del Gobierno alemán y de la presidencia en Berlín durante la entrevista. Foto: Patricia Sevilla Ciordia

Peter Altmaier conversa relajado, aparentemente ajeno a las toneladas de responsabilidad que recaen sobre sus espaldas. Es el ministro de Finanzas en funciones de la primera economía de la zona euro, además de ostentar un cargo equivalente al ministro de la Presidencia español. Pero Altmaier es, sobre todo, la persona de máxima confianza de la canciller, el hacedor del merkelismo desde hace años y clave ahora en las negociaciones para formar Gobierno en Berlín. Merkel ganó por cuarta vez las elecciones en septiembre, pero no logró una mayoría suficiente para poner en pie un Ejecutivo. Desde entonces, Alemania se encuentra sumida en una crisis política sin precedentes. Ningún partido parece dispuesto a gobernar con una canciller, a la que acusan de fagocitar a sus socios minoritarios. En un momento decisivo para Berlín, pero también para una Europa dispuesta a refundarse, Altamaier recibe a EL PAÍS, La Repubblica y Le Figaro en el Ministerio de Finanzas. Durante la primera entrevista con medios extranjeros desde que asumiera el cargo, Altamaier (Ensdorf, 1958) deja claro el apoyo firme de Berlín al Gobierno español en el conflicto catalán y confía en forjar una nueva gran coalición con los socialdemócratas en los próximos dos o tres meses.

Pregunta. ¿Cuánto tiempo puede esperar Europa a que Alemania tenga un nuevo Gobierno?

Respuesta. Lo que vemos en Alemania es una aproximación a la normalidad europea. La formación de Gobierno se ha vuelto más difícil en Europa durante muchos años. En comparación, las condiciones en Alemania siguen siendo muy estables. Nuestro sistema de partidos ha evolucionado en los últimos 60 años, se han unido nuevos partidos y algunos han desaparecido, pero en general ha habido una gran estabilidad y siempre hemos logrado formar Gobierno en unas pocas semanas. Esta vez puede tomar dos o tres meses más. Pero les aseguro que el actual Gobierno federal bajo la dirección de Angela Merkel seguirá pudiendo actuar en política exterior y europea.

P. ¿Confía en que habrá una nueva una gran coalición?.

R. Estoy convencido de que habrá un Gobierno dirigido por Merkel. No un Gobierno de minoría, sino un Gobierno con una mayoría parlamentaria amplia y estable.

Dinámica positiva en Europa

Peter Altmaier se considera “un europeísta convencido”. Le gusta contar que nació en el Sarre, un Estado que hace frontera con Francia y Luxemburgo y que conoce bien los entresijos de Bruselas. Su papel durante la crisis del euro fue clave en el Bundestag y ahora, tras la salida del todo poderoso ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha heredado en funciones la cartera más prominente del Ejecutivo berlinés. Altmaier reconoce que hay diferencias en la UE sobre la reforma de la eurozona, pero también cree que la UE entra ahora en una frase constructiva que hay que aprovechar.

Pregunta. Merkel y Macron proponen una reforma de la Eurozona para marzo. ¿Cuáles son las propuestas alemanas y dónde hay mayores diferencias con Francia?.

Respuesta. Con su discurso en la Sorbona, el presidente francés ha dado muchas esperanzas de que podamos crear una dinámica positiva en la integración europea. Es importante que Francia y Alemania, junto con sus socios, acuerden una respuesta y una posición común. Existen diferencias en las ideas sobre si aumentar el presupuesto de la UE o establecer un presupuesto propio para la zona del euro. O si quizás hacer las dos cosas. Todo será discutido. Pero lo importante es que el mutismo de Europa se haya superado después del Brexit y que, por primera vez, tengamos un debate positivo sobre el futuro de la integración europea.

P. ¿En qué medida es la canciller responsable de este largo mutismo? ¿Es Macron ahora el verdadero líder de Europa?

R. Merkel ha hecho mucho en Europa. Garantizó el Tratado de Lisboa bajo la presidencia alemana, que Europa no se viniera abajo en la crisis del euro desde 2010 y que no se dividiera con la crisis de Ucrania —como sí sucedió en la segunda guerra de Irak—. Pero Europa tendrá éxito solo si estas iniciativas no solo se basan en dos países, sino que son compartidas por todos.

P. ¿Qué líneas rojas tiene la CDU en las negociaciones con la SPD, en especial respecto a la política europea?

R. Nunca he fijado líneas rojas porque dificultan la búsqueda de compromisos. No veo diferencias insalvables en la política europea entre SPD y CDU. Al comienzo de la crisis del euro, discutimos si debería haber una mutualización de deudas con los famosos eurobonos. Ahora, en Alemania ni el SPD ni la CDU los piden. Mientras tanto, no son requeridos por el SPD o el CDU en Alemania. Creemos que la solución a la crisis del euro solo puede ser que todos los países recuperen su competitividad. España, Portugal y Grecia han hecho muchos progresos.

P. Descarta un gobierno de minoría.

R. Sí. Los Gobiernos de minoría no encajan con la tradición política alemana y plantean problemas. La Unión Europea solo tendrá éxito a largo plazo si hay una alianza fuerte entre Alemania y Francia, que incluya a su vez a otros países como Italia, España y Polonia. Y eso solo funcionará si hay un Gobierno alemán que pueda tomar decisiones durante un período de dos, tres y cuatro años. Para eso, necesitamos una coalición estable.

P. Eso significa otra gran coalición con los socialdemócratas o nuevas elecciones.

R. Hemos tenido dos grandes coaliciones en los últimos años —de 2005 a 2009 y de 2013 a 2017 y creo que no han sido malos años para Alemania, en los que hemos profundizado en la integración europea.

P. Los electores sin embargo han castigado a la gran coalición.

R. Eso depende del punto de vista. Hemos perdido el 14% de los votos, pero la Groko [acrónimo de Große Koalition, gran coalición en alemán] todavía tiene alrededor del 54% de los apoyos. Conozco Gobiernos en Europa que cuentan con el 38% de los votos. La Groko tiene una fuerte legitimidad.

P. ¿Asistimos al ocaso de la era Merkel como muchos creen en Alemania?.

R. Merkel ha sido canciller durante 12 años, más que ningún presidente estadounidense, francés, ningún primer ministro británico o primer ministro italiano en los últimos años. Y a pesar de ser canciller durante tanto tiempo, ha recibido nuevamente la mayoría de los votos. A menudo se pasa por alto, que ahora no se puede formar una mayoría realista en este Bundestag contra Merkel y la CDU. En el último Bundestag existía la posibilidad teórica de una coalición entre el SPD, el partido de izquierda y los Verdes. Ya no hay esta posibilidad. Eso significa un éxito notable después de 12 años.

Nacionalismos y populismos

P. Los nacionalismos crecen en Europa. Cataluña es tal vez el ejemplo más evidente. ¿Qué ha hecho mal Europa?

R. Hay un nuevo fenómeno por el que los movimientos y políticos populistas tienen éxito en todo el mundo. Ese es un gran desafío, porque ellos aseguran que pueden resolver los problemas fácilmente. Este método no ha tenido éxito en ninguna parte, pero ha causado el debilitamiento de los partidos democráticos. Paralelamente, observamos un fortalecimiento de nacionalismos. Se puede decir que el nacionalismo es hermano del populismo. En un mundo globalizado, es muy difícil que las políticas nacionalistas tengan éxito. Una gran parte de nuestra prosperidad se basa en tener un mercado único europeo, sin controles fronterizos, sin controles de exportación, sin proteccionismo fiscal. Debemos luchar por este modelo de un mundo libre y no proteccionista. Por eso, junto a los ministros de Finanzas de Francia, Italia, España y Reino Unido, hemos escrito una carta a nuestros homólogos estadounidenses en la que expresamos nuestra gran preocupación de que la reforma fiscal estadounidense sea contraria a las reglas de la OMC [la Organización Mundial del Comercio], conlleve un mayor proteccionismo y, a largo plazo, a una menor prosperidad.

P. ¿Qué medidas concretas de presión tiene Europa contra la reforma fiscal de Estados Unidos?

R. Vamos a mantener conversaciones con Estados Unidos y, si es necesario, emprenderemos acciones legales. Pero lo importante es el hecho de que el británico Hammond [ministro de Finanzas] también firmó la carta. Es una señal de que, a pesar del Brexit, los británicos están más comprometidos con el modelo europeo de cooperación internacional que con un modelo proteccionista.

P. Permítame volver a Cataluña. ¿Cómo valora el Gobierno alemán la situación actual?

R. El Gobierno alemán, los franceses, la Unión Europea: todos apoyamos al Gobierno español en este tema. Porque estamos convencidos de que en estas discusiones tan difíciles deben respetarse tanto el derecho constitucional como el derecho internacional. No debemos hacer comentarios hipotéticos sobre el resultado de las elecciones. Hay que esperar y ver qué resultado ofrecen y qué Gobierno se forma, pero nuestra política ha sido clara e inequívoca: siempre hemos apoyado al primer ministro Rajoy y al Gobierno español porque creemos que sus acciones cumplen con la legislación española, así como con las leyes europeas e internacionales.

P. ¿Qué opina de la propuesta Martin Schulz de crear unos Estados Unidos de Europa?

R. Hoy no veo ningún país en Europa en el que estén dispuestos a renunciar a la soberanía a favor de unos Estados Unidos de Europa. Tal revolución debería decidirse por unanimidad y con la participación de los ciudadanos. Creo que la propuesta no es realista. Debemos centrarnos en las propuestas concretas de Emmanuel Macron y Jean-Claude Juncker.

P. ¿Pone la entrada de la extrema derecha en el Parlamento en peligro la democracia alemana?

R. AfD obtuvo más votos en las elecciones federales de lo que esperábamos, porque en las últimas cuatro semanas de la campaña, el SPD situó la política de refugiados de nuevo en el centro del debate, pero las cifras son aún mucho más bajas que en cualquier otro lugar de Europa. AfD no puede hacer una contribución positiva a la política alemana. Nunca permitiremos la cooperación o la formación del Gobierno con AfD. 

Imperativo humanitario

P. ¿Es Merkel la responsable del aumento de AfD?

R. La política de refugiados que hicimos no fue planificada ni deseada. Fue una respuesta necesaria a un desarrollo dramático de los acontecimientos fuera de Europa. Desde la época de la Revolución Francesa, el imperativo humanitario ha sido parte de nuestro entendimiento estatal, por lo que teníamos muy claro que debemos ayudar a las personas necesitadas. Era completamente irreal creer que países como Grecia, Macedonia o Serbia pudieran hacer frente a la llegada masiva. Hemos actuado para evitar tensiones y conflictos en Europa.

P. En el Este de Alemania, los partidos de protesta como Die Linke o el AfD tenían casi el 40% de los votos. ¿Pervive el muro?

R. No hay un muro de cemento, pero es cierto que en algunas partes de los nuevos Estados las condiciones de vida no son tan buenas como en el resto de Alemania. Si vas a Leipzig o Dresde, hay pleno empleo y crecimiento económico. Pero en las zonas rurales de Brandeburgo, Sajonia o Sajonia-Anhalt, muchas personas se sienten desconectadas del desarrollo positivo en otras parte de Alemania. En el nuevo acuerdo de coalición, tendremos un capítulo sobre la equivalencia de las condiciones de vida en toda Alemania, y haremos todo lo posible para crear nuevos empleos, especialmente en los nuevos Estados federales, porque muchas personas han emigrado de allí y queremos frenarlo. Y solo funcionará si el Estado tiene la valentía, por ejemplo, de establecer cada vez más instituciones públicas y de investigación, para que haya más puestos de trabajo.

P. ¿Aspiran a mantener el superávit alemán?

R. Mantendremos el superávit. Dado que tenemos un presupuesto equilibrado, tenemos mucho más dinero disponible en Alemania que antes. Esto ha fortalecido la confianza de los inversores. Hemos creado nuevos puestos de trabajo y, por lo tanto, creemos que esta política es correcta.

P. ¿Qué piensan hacer con ello?

R. Tenemos un crecimiento económico de más del 2% anual. Eso es mucho, pero no tanto como para que podamos gastar indiscriminadamente dinero en todo tipo de cosas. Para la CDU es una prioridad que invirtamos en retos futuros: tecnología de fibra de vidrio, comunicaciones móviles de nueva generación, investigación, educación y fortalecimiento de las familias. También queremos cumplir nuestras obligaciones internacionales en el contexto de la OTAN.

P. ¿Cómo es posible que, a pesar de un millonario superávit, no haya ningún partido que quiera compartir Gobierno con Merkel? En otros países, muchos políticos matarían por estar en un Gobierno que puede gastar en lugar de recortar.

R. No debe haber malos entendidos. Merkel es la única política en Alemania en quien la mayoría de los alemanes han confiado.

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