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Liberada una familia americana en Pakistán tras cinco años secuestrada

La estadounidense Caitlan Coleman y su marido canadiense, Joshua Boyle, tuvieron tres hijos durante su cautiverio

rehenes de talibanes
Imagen de 2014 del matrimonio secuestrado por los talibanes en Afganistán. AP

El Ejército paquistaní liberó este miércoles a una mujer estadounidense, su marido canadiense y a los tres hijos que tuvieron durante los cinco años que han pasado secuestrados por un grupo militar asociado a los talibanes. La familia fue localizada gracias a la inteligencia estadounidense en una zona de la frontera entre Pakistán y Afganistán, donde fueron raptados en 2012.

"Todos los rehenes han sido recuperados sanos y salvos, y serán repatriados a su país de origen", indicó en un comunicado este jueves la oficina de comunicación militar paquistaní (ISPR). También especificó que la exitosa operación fue el resultado de cooperación entre sus efectivos y la inteligencia de Estados Unidos.

Caitlan Coleman, de 31 años, y Joshua Boyle, de 34, desaparecieron durante un viaje en la provincia montañosa de Wardak, una región cercana a Kabul, la capital de Afganistán. El viaje era parte de un itinerario mayor que incluía rutas a pie por Rusia y Asia Central. En el momento de la captura, Coleman estaba embarazada de cinco meses. Tuvo ese hijo y otros dos durante su cautiverio.

Durante los cinco años de detención por el grupo Haqqani, asociado a los talibanes, la pareja y sus hijos pasaron la mayor parte del tiempo en Afganistán. Sin embargo, esta semana las autoridades estadounidenses detectaron que habían sido trasladados a Pakistán, por lo que alertaron inmediatamente a su Ejército.

“Es un momento positivo para nuestra relación con Pakistán. La cooperación de su Gobierno es una señal de que están honrando los deseos Americanos de proveer más seguridad en la región”, afirmó en un comunicado el presidente estadounidense, Donald Trump.

Existe cierto misterio en torno al secuestro. Antes de casarse con Coleman en 2011, Boyle tuvo un primer matrimonio con la hermana de Omar Khadr, entonces preso en Guantánamo tras ser detenido en Afganistán por supuestos vínculos con Al Qaeda. El canadiense consideró convertirse al Islam y desarrolló un gran interés por el terrorismo. Según medios estadounidenses, en una entrevista con el diario canadiense The Globe and Mail en 2009, Boyle afirmó que había escrito “casi todo lo que hay relacionado al terrorismo en Wikipedia”. El FBI y las autoridades estadounidenses descartaron hace tiempo cualquier conexión entre su vida anterior y el secuestro.

Los talibanes publicaron en diciembre de 2016 un vídeo de la pareja acompañada por dos de sus hijos en el que pedían ayuda al entonces presidente de EE UU, Barack Obama, y a su sucesor, Trump. "Están dispuestos a matarnos, a matar a mujeres, a matar a niños, a matar a quien haga falta para cambiar la situación política", dijo Coleman en el cortometraje. La razón del secuestro, según los talibanes, por los ataques del Occidente y las presiones políticas que ejercen en Oriente Medio.

Se desconoce qué ha ofrecido como recompensa el Gobierno de Trump al grupo militante. En 2014, EE UU logró liberar a un soldado estadounidense, el sargento Bowe Bergdahl, a cambio de cinco talibanes presos. En 2013, durante las negociaciones preliminares respecto a Bergdahl, el Pentágono trató de incluir en el acuerdo el regreso de Coleman y su familia pero la iniciativa fracasó.

La liberación de Boyle, Coleman y sus hijos se produce en un momento de tensiones entre Pakistán y EE UU, después de que Trump afirmase el 21 de agosto que Islamabad tenía "mucho que perder" si continúa "albergando" a terroristas. Islamabad negó las acusaciones y pospuso varios viajes oficiales entre ambos países, entre ellos el del ministro de Exteriores, Khawaja Asif, quien viajó a Washington siete semanas después.

El Parlamento paquistaní aprobó por unanimidad el 30 de agosto una resolución que proponía el cierre de las rutas de abastecimiento hacia Afganistán para las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN.

Una modesta victoria para Trump

Horas antes de conocerse la liberación de la familia, el presidente estadounidense sugirió la buena noticia durante un discurso en Pensilvania. “America está siendo respetada otra vez. Hoy ocurrió algo, un país que antes no nos respetaba nos ha llamado y dicho unas noticias muy, muy importantes. Es una señal de gran respeto”, afirmó Trump. Desde su llegada a la Casa Blanca hace nueve meses, su gobierno ha negociado la liberación de otros dos estadounidenses. En abril, la Administración logró liberar a una estadounidense que llevaba tres años presa en Egipto. En junio, EE UU negoció la salida del estudiante Otto Warmbier de Corea del Norte tras haber estado detenido y torturado durante año y medio. El joven murió a los pocos días de llegar.