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Steve Bannon crispa a sus seguidores y se enfrenta a China

El estratega ultra de Trump aprovecha una entrevista con una revista de tinte liberal para ridiculizar a sus adversarios en la Casa Blanca: "Se están meando encima"

Steve Bannon en una reunión del gabinete en la Casa Blanca. En vídeo, Trump defiende a su polémico estratega en unas declaraciones recientes.

Steve Bannon, el gran agitador de la derecha en Estados Unidos, camina por un hielo cada vez más fino y los comentarios que acaba de hacer a una revista de tinte liberal podría complicarle aún más su permanencia en la Administración de Donald Trump. El principal estratega del presidente califica de “panda de payasos” a los supremacistas blancos que están detrás de la violencia racial que estalló de manera trágica en Virginia y ridiculiza a sus adversarios en la Casa Blanca.

Bannon, antiguo presidente ejecutivo de Breitbart y arquitecto de la estrategia que movilizó al electorado nacionalista blanco para que votara en las pasadas elecciones a Trump, cree sin embargo que llegó el momento de “machacar” a los elementos radicales de la extrema derecha. Los considera un grupo irrelevante, “un elemento al margen” al que se le está dando más protagonismo del debido.

El diario The New York Times publicaba esta semana que el estratega más ultra del presidente se estaba viendo cada vez más aislado por los nuevos miembros que están entrando en el equipo que dirige la Casa Blanca. El mismo artículo asegura que Trump no le consultó a la hora de definir la respuesta a los incidentes en Charlottesville. El pasado martes el presidente no fue muy contundente al defenderlo de las críticas durante una rueda de prensa.

En la entrevista dice también que EE UU está en una “guerra económica” con China y vaticina incluso que está a riesgo de perderla. “Estamos a cinco años, pienso, 10 años como mucho, de tocar un punto de inflexión del que nunca seremos capaces de recuperarnos”, afirma, para después hacer una defensa de las sanciones comerciales contra Pekín. Esta misma semana la Administración estadounidense autorizó una investigación sobre las prácticas relativas a la propiedad intelectual.

Trump estableció un vínculo directo entre la relación comercial con China y su mediación para forzar a Corea del Norte a abandonar su programa nuclear. Bannon señala en la entrevista con la revista American Prospect que no hay una solución militar y cita los 10 millones de personas que podría morir en Seúl. “Nos tienen”, afirma. Sus comentarios chocan con las amenazas del presidente.

Bannon fue quien llamó al director de la publicación, Robert Kuttner. Lo que no esperaba es que la conversación se hiciera pública. Es una situación similar a la que provocó la dimisión de Anthony Scaramucci como director de comunicación de la Casa Blaca por una entrevista con la revista The New Yorker. El editor asegura que en ningún momento le dijo que el intercambio era off the record.

“No es exactamente un Bambi cuando se trata de lidiar con la prensa”, añade Kuttner, “es una de las personas que mejor conoce el mundo de los medios en EE UU”. Los comentarios, de hecho, están sorprendiendo a los propios colegas de Bannon por su falta de prudencia. En la conversación ridiculiza a sus adversarios en la Casa Blanca, como Gary Cohn, principal consejero económico. 

En la entrevista habla de la batalla que está librando con sus “enemigos” en los departamentos de Estado, Defensa y del Tesoro, contrarios a que se siga la política de la mano dura con China. "Se están meando encima", llega a decir de ellos. En su opinión, y por eso llamó a Kuttner, cree que Pekín está sacando tajada de la crisis con Corea del Norte y por eso cree conveniente crea una coalición de “halcones” en el ámbito comercial.