Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

González y Aznar piden abrir el proceso para suspender a Venezuela en la OEA

Los expresidentes critican los encarcelamientos políticos en el país sudamericano

Felipe González (tras el atril), hoy en un acto por la libertad de los presos políticos venezolanos en Madrid. A su izquierda, en primera fila, José María Aznar, Leopoldo López Gil (padre de Leopoldo López), José María Álvarez del Manzano, Javier Solana, Juan Luis Cebrián y Albert Rivera. En el vídeo, sus declaraciones.

Con más de un centenar de presos políticos, según la organización Foro penal Venezolano, y a dos días del tercer aniversario del encarcelamiento de Leopoldo López —cuya condena fue ratificada este jueves por el Tribunal Supremo—, Venezuela no vislumbra una solución para su crisis democrática. Los expresidentes del Gobierno español Felipe González y José María Aznar han llamado este jueves en Madrid a que la Organización de Estados Americanos (OEA) active la Carta Democrática contra Caracas —que abriría el proceso de suspensión del país del organismo—, para forzar una salida al laberinto político, económico y social en que se encuentra la nación sudamericana.

González: “Invito a Iglesias a que dé la cara”

El expresidente del Gobierno español Felipe González cuestionó este jueves la ausencia de ciertas fuerzas políticas en el encuentro por la libertad de los presos políticos en Venezuela celebrado en Madrid. “Lo que hay que preguntarse es quién falta y por qué falta a la cita con las libertades, no quiénes están”, afirmó a la salida del acto. Invito a Pablo Iglesias a que dé la cara con los demás pidiendo que no haya un solo preso político en Venezuela”, agregó.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, siguió la misma línea crítica: Me parece muy importante que aquí, al margen de partidos, estemos gente de diferentes [formaciones], y que los queremos estar, estemos: Ciudadanos, PSOE y PP haciendo piña por la liberación de Leopoldo [López]”.

El dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, respondió en los pasillos del Congreso a los cuestionamientos, según informa la agencia Efe: No estamos de acuerdo con que alguien pueda estar en la cárcel por sus ideas y esto lo decimos de cualquier país, no solamente de los países que interesan por razones de política interna en España”.

Los exdirigentes, acompañados por personalidades como el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, el presidente del consejo de administración del Grupo PRISA (editor de EL PAÍS), Juan Luis Cebrián, los políticos españoles Alberto Ruiz-Gallardón y Javier Solana y Leopoldo López padre, entre otros, denunciaron en un acto por la libertad de los presos políticos venezolanos la falta de voluntad negociadora del Gobierno de Nicolás Maduro. “He creído que el diálogo es la solución”, afirmó González. “Pero el Gobierno solo ha usado la mesa para hacer tiempo”, reprochó, en referencia a la mesa negociadora instalada el año pasado entre Gobierno y oposición, que se encuentra suspendida por el incumplimiento de los pactos suscritos por Maduro. Aznar calificó de “farsa” dicho diálogo.

González recriminó que antes de iniciada la negociación hubiera en el país 84 presos por razones políticas y que esa cifra haya aumentado a más de un centenar transcurridos varios meses de buscar un acercamiento entre las partes. El exjefe del Gobierno dijo en un comunicado sobre la ratificación de la condena de López, conocida horas después del evento en Madrid, que consumaba “una actuación del aparato judicial nula de pleno derecho, arbitraria y completamente injusta”. “El Tribunal sabe que comete un delito de prevaricación, el más grave que puede atribuirse a los jueces”, agregó. “Son conscientes de estar condenando a un inocente, solo por ser un líder opositor a la tiranía de Maduro”.

Al igual que en el caso de López, este fin de semana se cumple un aniversario, el segundo, del encarcelamiento del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. López, encerrado en la prisión militar de Ramo Verde desde 2014 bajo duras condiciones de reclusión, cumple una condena de 13 años y nueve meses por delitos asociados a las manifestaciones populares contra el régimen de tres años atrás, concretamente por los delitos de daño a la propiedad pública y asociación para delinquir. “Cuando estuvimos allí, tuvimos que hablar con él a gritos en la cárcel”, recordó el abogado español Javier Cremades, que ha participado en la defensa de López, sobre las condiciones de encarcelamiento del dirigente.

Con un orden institucional completamente trastocado, una inflación del 700% el año anterior, según el Fondo Monetario Internacional, y unos altísimos índices de inseguridad ciudadana (de cerca de 30.000 muertes violentas anuales, de acuerdo con datos de organizaciones de derechos humanos), Venezuela se enfrenta ahora a la presión redoblada de la Administración estadounidense. Tras incluir esta semana al vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, en una lista negra del Departamento del Tesoro de EE UU por narcotráfico, el presidente Donald Trump exigió el miércoles con un mensaje en Twitter la libertad de López. “Venezuela debería permitirle a Leopoldo López, un prisionero político y esposo de Lilian Tintori, salir de prisión de forma inmediata”, publicó Trump en un mensaje acompañado con una foto en la que posa junto a Tintori, el vicepresidente Mike Pence, y el senador republicano Marco Rubio, artífice del encuentro en la Casa Blanca.

Más información