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Ucrania demanda a Rusia ante el Tribunal de la ONU para que deje de apoyar a los separatistas

Kiev pide a los jueces que Moscú indemnice a las familias de las víctimas del vuelo MH17

Los restos del vuelo MH17, estrellado cerca de Rassipnoe (Ucrania), en julio de 2014. Ampliar foto
Los restos del vuelo MH17, estrellado cerca de Rassipnoe (Ucrania), en julio de 2014. AFP

Ucrania ha demandado a Rusia ante el Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas (TIJ) para que Moscú “deje de apoyar a los separatistas prorrusos que luchan al este del país”. La petición elevada a los jueces subraya “las presiones e intimidación” padecidas por Kiev desde la denominada Revolución Naranja (2004), “que han derivado, a partir de 2014, en un grado peligroso de intervención militar, financiación de actos terroristas y violación de los derechos humanos de millones de ciudadanos ucranios”.

El recurso presentado en La Haya, sede del TIJ, acusa también a Moscú de haber organizado “un referéndum ilegal para legitimar la anexión ilegal de Crimea y la ciudad de Sebastopol [en 2014]” y de “discriminar y maltratar a los tártaros, y las comunidades de ascendencia ucrania, de la península”. El Gobierno ruso ha negado de forma sistemática la presencia de sus tropas, o bien de equipamiento militar, en el país vecino y “se defenderá por todos los medios legales a su alcance”.

El principal atentado patrocinado, según Ucrania, por Rusia, e incluido en la demanda, es el derribo del vuelo MH17 de las líneas aéreas malasias. Abatido en julio de 2014 sobre territorio ucranio, el aparato cubría la ruta entre Ámsterdam y Kuala Lumpur y perecieron sus 298 ocupantes. Según el Equipo Internacional de Investigación que ha estudiado la tragedia, fue derribado por un misil Buk llevado desde Rusia a Ucrania y disparado allí mismo, al este del país. La lanzadera del proyectil, trasladada a su vez desde Rusia, fue devuelta luego por carretera.

En este apartado, Ucrania pide a los jueces de la ONU que “manifiesten la responsabilidad rusa en lo ocurrido, por haber patrocinado el terrorismo y por no evitar su financiación a la vista de los actos perpetrados por sus representantes en Ucrania”. Para las familias de las víctimas se pide “una indemnización completa”. Kiev invoca la violación rusa del Derecho Internacional y el Convenio Internacional para la represión de la Financiación de Terrorismo, para apoyar el conjunto de la demanda. Los jueces deberán decidir si tienen competencia para verla, pero de momento, Ucrania pide que dicten medidas cautelares para que Rusia “cese, o bien impida, el flujo de fondos, armas y personal dirigido a los grupos ilegales que cometen actos terroristas contra civiles ucranios”.

Desde la anexión rusa de Crimea, y por culpa de los choques entre el Ejército ucranio y las milicias separatistas han muerto cerca de 5.000 personas. El ministerio ruso de Exteriores rechaza todas las acusaciones ucranias y asegura que es Kiev la que se niega a explicar la situación “y respeto de los derechos de los grupos de origen ruso residentes en el país”.

Ucrania también ha demandado a Rusia ante la Corte Penal Internacional (CPI) por los presuntos crímenes contra la humanidad cometidos “en el marco del Euromaidán, entre el 21 de noviembre de 2013 y el 24 de febrero de 2014, y también a partir de entonces”. El primer período se refiere al movimiento ciudadano a favor de una mayor integración en la Unión Europea, que desembocó en la huida a Rusia del entonces presidente, Víctor Yanukóvich. Cerca de un centenar de personas murieron esos días, y el mandatario escapado es buscado por Interpol, a petición de Ucrania, por apropiación indebida y malversación de fondos.