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Nuevas pruebas de una ONG implican al exjefe del Ejército colombiano por los ‘falsos positivos’

Seis generales acusan a Mario Montoya de estar al corriente de ejecuciones extrajudiciales, según un informe de Human Rights Watch

El general Mario Montoya sabía o contaba con información que apunta a que debería haber conocido los casos de ejecuciones extrajudiciales cometidas por parte del Ejército colombiano cuando él era su máximo responsable entre 2006 y 2008, y no hizo nada para frenarlas. Esta es la principal conclusión de un informe, publicado este martes, por la ONG Human Rights Watch (HRW) a partir de transcripciones de recientes testimonios judiciales de seis generales.

El general Montoya, en una imagen de 2007
El general Montoya, en una imagen de 2007 ASSOCIATED PRESS

Montoya dimitió en noviembre de 2008 por las irregularidades de un caso de los llamados falsos positivos, los asesinatos de personas por parte de militares a los que se hacía pasar por guerrilleros para exagerar las estadísticas en la guerra contra las FARC y lograr recompensas. El exjefe del Ejército tenía que declarar el pasado marzo en un proceso judicial en el que se investiga su presunta responsabilidad en ejecuciones extrajudiciales, pero la comparecencia se suspendió y el militar no ha sido imputado. Una decena de otros generales también están siendo investigados.

Con la publicación del informe, que se une a otro similar el año pasado, el responsable de HRW en América, José Miguel Vivanco, pidió al fiscal general colombiano, Néstor Humberto Martínez, que reactive el proceso penal contra Montoya, que asegura está paralizado. “Montoya estuvo al frente del Ejército colombiano cuando se cometieron algunas de las atrocidades masivas más graves que hayan ocurrido en el hemisferio occidental en los últimos años”, dijo Vivanco en un comunicado de la ONG. “El caso pone a prueba el compromiso de investigar penalmente a los máximos responsables de estos homicidios”.

Montoya era el responsable del Ejército cuando el actual presidente colombiano Juan Manuel Santos, impulsor del proceso de paz con las FARC, era ministro de Defensa. El presidente entonces era Álvaro Uribe, que ahora abandera el rechazo al acuerdo con la guerrilla. La renuncia de Montoya tuvo lugar en plena purga de otros militares por parte del Gobierno tras la polémica desatada por la muerte de 11 jóvenes a manos del Ejército.

Durante el liderazgo de Montoya en el Ejército colombiano, las ejecuciones extrajudiciales en Colombia alcanzaron “cifras sin precedentes”, según HRW. El informe cita datos de la Fiscalía General de la Nación, que apuntan a que al menos 2.500 civiles habrían sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales entre 2006 y 2008. Por ejemplo, más de una de cada tres muertes informadas como bajas en combate podrían tratarse en realidad de ejecuciones cometidas por miembros del Ejército, según datos de la ONU.

Los testimonios judiciales obtenidos por HRW, con declaraciones de generales a puerta cerrada entre agosto de 2015 y enero de 2016, sugieren que Montoya sabía sobre las ejecuciones y presionó para aumentar el número de muertes en combate.

“Si alguien estaba enterado de todo lo que estaba pasando era el general Montoya”, dijo el general Gustavo Matamoros Camacho, que fue jefe de operaciones de Montoya en 2008, sobre el registro de las bajas en combate. “A pesar de que digan que él no sabía nada, si alguien no le llegaba a reportar a él… ese tipo firmaba su sentencia de muerte prácticamente. De tal manera que a él se le informaba absolutamente de todo y él estaba al tanto de absolutamente todo”.

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