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La RDA quiso a Felipe González de aliado

Un informe de la Stasi al que ha accedido EL PAÍS desvela que el líder comunista alemán buscó el apoyo del Gobierno de Felipe González ante los cambios en la URSS

Erich Honecker recibe la Medalla de Oro de la Universidad Complutense de Madrid en 1988.
Erich Honecker recibe la Medalla de Oro de la Universidad Complutense de Madrid en 1988.

El Ministerio para la Seguridad del Estado (Stasi) de la extinta República Democrática de Alemania (RDA) elaboró un detallado informe para preparar la única visita oficial del presidente Erich Honecker a España, en octubre de 1988. El documento señalaba los objetivos del mandatario alemán, entre ellos, recibir el apoyo del PSOE frente a las reformas iniciadas por Mijaíl Gorbachov y constituir sociedades industriales entre los dos gobiernos. La Stasi apuntaba que Alfonso Guerra, José María Benegas y Francisco Fernández Ordóñez eran los dirigentes del PSOE más proclives a hacer de España un aliado de la RDA en la OTAN. La historia no dio tiempo a materializar estos planes: un año más tarde caía el Muro de Berlín.

El PAÍS ha tenido acceso a estos documentos confidenciales redactados por la Stasi, el temido órgano de espionaje y represión de la RDA, cuando se conmemoran los 25 años de la reunificación de Alemania. El documento está bajo resguardo en la Comisión Federal para los Archivos de la Stasi (BStU). Fue elaborado por agentes no identificados en España del HVA, el servicio de espionaje de la Stasi en el exterior; consta de seis páginas mecanografiadas, va acompañado de la advertencia de “alto secreto” y fue expedido seis días antes de la llegada de Honecker a Madrid. Algunos párrafos del texto original aparecen subrayados por Erich Mielke, ministro de Seguridad. Mielke también da el visto bueno a la información con su firma al final del texto. El informe se completó tres meses más tarde con un exhaustivo análisis del potencial militar español y de sus programas de inversión y producción de nuevo armamento.

La agenda del viaje se preparó teniendo en cuenta dos acontecimientos clave para el régimen. El primero era la visita que el líder de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov tenía previsto realizar a España en 1989. Honecker se distinguió como uno de los principales opositores a las reformas iniciadas en la URSS. Su estrategia era marcar el terreno en España antes de la llegada de Gorbachov. Finalmente este aterrizó en Madrid en octubre de 1990, pocas semanas antes de la reunificación alemana y con el Telón de Acero deshaciéndose.

El documento advierte que la visita “fue motivo de oposición y disputas en el Ejecutivo y en el PSOE”

El otro acontecimiento futuro que la dictadura comunista consideraba útil para sus intereses era la presidencia de turno de la Comunidad Europea, que España iba a asumir durante el primer semestre de 1989. El documento de la Stasi incide en el hecho de que España se había convertido en una “potencia media” que buscaba su “propia voz”: “La situación internacional ofrece a España buenas condiciones para alcanzar estas aspiraciones, y en concreto para elevar al más alto nivel el diálogo con la RDA”. La Stasi señalaba que el PSOE era partidario de colaborar en la mejora de las relaciones entre el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y el Partido Socialista Unificado de Alemania –el SED, la fuerza política gobernante en la RDA- “sobre todo por las ambiciones de Felipe González de ser en los próximos años el sucesor de Willy Brandt como presidente de la Internacional Socialista (IS)”. El sucesor de Brandt al frente de la IS fue el francés Pierre Mauroy.

El documento de la Stasi advierte que la visita de Estado de Honecker fue “motivo de oposición y disputas en el gobierno y en la cúpula del PSOE”. Sin embargo, la Stasi destacaba que “fuerzas con influencia” apoyaban el acercamiento a la RDA como estrategia para diferenciar a España “de aquellos que dan apoyo a las reformas en la Unión Sovética”. En concreto, la Stasi resaltaba que “el vicepresidente Guerra, el miembro de la ejecutiva del PSOE Benegas y el ministro de Exteriores Ordóñez habrían hecho todo lo posible para que la visita de Estado fuera útil para establecer relaciones a largo plazo con la RDA”. Tanto el Rey como González y el presidente del Congreso Félix Pons defendieron ante Honecker el aperturismo aplicado en la URSS, el acercamiento entre las dos Alemanias y el respeto de los Derechos Humanos..

El mandatario alemán, crítico con las reformas de Gorbachov, quería marcar terreno antes del viaje de su homólogo ruso a Madrid

Los párrafos del informe subrayados con más ahínco son los que hacen referencia a las relaciones económicas. La Stasi afirma que la patronal CEOE exigió al gobierno “poner las bases políticas para reforzar las relaciones económicas y científico-técnicas”. Honecker se reunió con la directiva de la CEOE en su sede. El gobierno de la RDA quería “iniciar la cooperación industrial y la creación de empresas de producción conjuntas de capital mixto”, y que España ayudara a abrir las puertas del mercado común europeo.

La Stasi añadía que el Rey había mostrado gran interés en privado para establecer programas bilaterales de formación de deportistas. La RDA fue el segundo país con más medallas en los Juegos Olímpicos de 1988. Hoy se sabe que este éxito fue gracias a un programa masivo de dopaje. Finalmente no fue el rey sino Jordi Pujol quien, el día en el que el líder de la RDA visitó las obras olímpicas de Barcelona, acordó “vínculos de cooperación deportiva”.

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