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La bandera confederada deja de ondear en Carolina del Sur

El controvertido símbolo es arriado del Capitolio y será desplegado en un museo militar

Una guardia de honor arría la bandera confederada en Carolina del Sur
Una guardia de honor arría la bandera confederada en Carolina del Sur AP

Solo se tardó unos minutos en arriar y plegar la bandera confederada que hasta este viernes ondeó en el jardín del Capitolio en Columbia, la capital de Carolina del Sur. Pero la rápida ceremonia puso fin a décadas de lucha contra un símbolo de discriminación racial contra los afroamericanos nunca superados del todo desde el fin de la guerra civil en Estados Unidos hace 150 años.

Durante más de medio siglo, esa bandera ondeó de hecho en el Capitolio en abierto desafío al movimiento de derechos civiles que emergió en los años 60.

Tuvieron que morir masacrados nueve negros en una iglesia en Charleston el pasado junio a manos de un supremacista blanco, Dylann Roof, para acabar en tan solo 23 días con un símbolo defendido hasta entonces por muchos políticos locales y nacionales, tanto demócratas como republicanos.

Al firmar la ley aprobada en el Senado local esta semana que permitió arriar la bandera confederada, la gobernadora, la republicana Nikki Haley, prometió el jueves una ceremonia “digna” para retirar un controvertido símbolo que pese a todo todavía muchos -mayoritariamente blancos- siguen considerando un legado del Sur. Y lo cumplió. Ante su mirada y la de numerosos legisladores estatales, una guardia de honor se encargó de arriar la bandera y de enrollarla ceremoniosamente para su posterior traslado al cercano museo militar donde a partir de ahora estará desplegada en una “sala de reliquias”.

Miles de personas que colapsaron los alrededores del Capitolio celebraron con vivas y cánticos una ceremonia que, aunque no acaba con el problema de fondo, supone un contundente gesto contra un pasado nunca debidamente confrontado.

Desde Washington, la retirada de la bandera también fue saludada al más alto nivel.

“Que Carolina del Sur arríe la bandera confederada es una señal de buena voluntad y es un significativo paso hacia un futuro mejor”, dijo el presidente, Barack Obama, en un mensaje en Twitter. También el vicepresidente, Joe Biden, celebró el “valor” de un gesto que confió ayudará a “sanar” las heridas reabiertas con la matanza en la iglesia Emanuel de Charleston el 17 de junio.

Pero aunque Carolina del Sur haya cerrado este viernes un capítulo de su historia, EE UU todavía tiene ante sí un largo camino por recorrer en esta materia.

Muestra de ello es la batalla -aún si resolver- que se desató el jueves en el Congreso en Washington, donde la mayoría republicana se vio obligada a retirar una ley presupuestaria para evitar una disputa sobre el uso de la bandera confederada en cementerios militares federales incluida como enmienda en la iniciativa. La líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, también intentó impulsar una propuesta para retirar del Capitolio toda bandera estatal que contenga algún elemento de la confederada, aunque la iniciativa fue frenada por los republicanos.