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China reprime los intentos de recordar la matanza de Tiananmen

Una carta de estudiantes chinos en EE UU refleja las fisuras en la amnesia oficial

Gu Yi no imaginó la repercusión que tendría su iniciativa. Junto con otros diez chinos que estudian en EE UU, escribió el mes pasado una carta abierta en la que se lamentaban de la ignorancia a la que se somete a la juventud actual sobre la matanza de Tiananmen el 4 de junio de 1989, la sangrienta represión del movimiento estudiantil.

El joven estudiante de Química en la Universidad de Georgia tuvo que llegar a EE UU para empezar a conocer lo que había ocurrido. “Esta parte de la historia se ha editado y se ha apartado tan cuidadosamente que muchos de nosotros hoy día sabemos muy poco sobre eso”, apunta la misiva. “Algunos dicen que el Partido Comunista de China ha aprendido lecciones del 4 de junio y no deberíamos preocuparnos más, y sin embargo la represión continúa: la verdad sigue ocultándose; las víctimas siguen siendo humilladas”.

La carta es insólita por cuanto, aunque cada vez más jóvenes chinos viajan a estudiar a EE UU, en general durante su estancia suelen rehuir los temas políticos e incluso el debate sobre la gobernabilidad de su país en términos académicos. Pero el documento hubiera pasado relativamente desapercibido, al menos en China, donde el silencio es la norma oficial en torno a Tiananmen.

Pero sorprendentemente, el diario Global Times, que suele ejercer de voz de la línea dura del Gobierno chino, arremetió contra la carta en un editorial del 25 de mayo titulado “Fuerzas hostiles tienen como objetivo a la generación más joven”. El artículo de opinión, que tuvo un amplio eco en las redes sociales, dio a conocer en todo el país la existencia de la carta de los estudiantes. El editorial desapareció de Internet dos días más tarde. Pero, aunque fuera por un momento, la amnesia oficial se había disipado.

Gu cree que tardará en volver a China, dada la atención que ha recibido la carta. En algunas de sus primeras declaraciones, al diario The Chronicle of Higher Education, revelaba que ha sufrido amenazas. Pero también varias decenas más se han sumado a la carta. “Hemos vivido con este miedo durante décadas, si seguimos silenciosos y nadie se levanta, nosotros y nuestros amigos seguiremos viviendo en el miedo”.

Detenciones y vigilancia

Y ante actitudes como esas, el Gobierno chino continúa la aparente amnesia oficial, que encubre un endurecimiento de las medidas de seguridad en las vísperas del aniversario y detenciones de activistas genuinos o sospechosos de serlo. Disidentes como Bao Tong, secretario del que fuera secretario general del Partido Comunista, han sido trasladados fuera de Pekín, según Radio Free Asia International. Y grupos, como las Madres de Tiananmen, denuncian que la vigilancia se ha multiplicado.

A través de la organización Human Rights in China, las progenitoras emitieron un comunicado de denuncia: “Antes las autoridades principalmente pinchaban nuestros teléfonos. Desde principios de este año, han llegado a instalar micrófonos en las casas”, han grabado conversaciones “sensibles”. Ellas añaden que esas grabaciones han sido utilizadas para intimidarlas.