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Un grupo de militares colombianos se suma a los diálogos de paz con las FARC

El anuncio fue duramente criticado por la oposición, liderada por el hoy senador Álvaro Uribe, quien lo calificó de "abuso de poder"

Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC en la Habana, al centro
Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC en la Habana, al centro AFP

Un grupo de militares colombianos se sumó el viernes a las negociaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC en La Habana. Este paso fue considerado histórico por los que respaldan el proceso, una vez que ellos integran una subcomisión técnica que empezará a discutir con la guerrilla su desmovilización y el cese definitivo de sus actividades. Es decir, ya se empieza a discutir cómo la guerrilla dejará sus armas. Además, nunca antes los militares se habían sentado con quienes han combatido durante más de 50 años.

Aunque esos militares no negociarán directamente con las FARC, sí cumplirán un papel clave al tener que pensar cuál sería la mejor forma para que la guerrilla se reintegre en la vida civil. Según un comunicado del Gobierno, los integrantes de esta subcomisión vienen trabajando desde hace dos años, lo que coincide con la fase exploratoria de los diálogos. Su llegada a La Habana, Cuba tampoco significa que se estén negociando un cese el fuego. “La subcomisión se limita a preparar posibles mecanismos futuros que sólo entrarían en vigor en el momento en que lleguemos a un acuerdo final”, aclaró ayer el jefe negociador del Gobierno.

El equipo de militares es liderado por el segundo comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, el general Javier Flórez, quien lleva 37 años de servicio y está considerado como un hombre de la guerra. Flórez ha estado al frente de operativos contra las FARC como el que mató al jefe militar Jorge Briceño —apodado El Mono Jojoy— en septiembre de 2010. También fue clave en las muertes de otros jefes de la guerrilla como Raúl Reyes, considerado su “canciller”, y Alfonso Cano, quien era el número uno hasta noviembre de 2011.

El anuncio fue celebrado por los que están a favor de las negociaciones, pero también duramente criticado por la oposición, liderada por el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe, quien lo calificó de “abuso de poder” del presidente Juan Manuel Santos. Uribe rechaza ordenar a los militares que se sienten con los que consideran terroristas. “Esto significa igualar las fuerzas legítimas del Estado con terroristas al margen de la ley”, dijo en rueda de prensa el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga.

El presidente Santos defendió a su vez la participación de los militares y la calificó como un “paso histórico” que se discuta por primera vez con la guerrilla sobre el cese el fuego definitivo. Lamentó, asimismo, que la oposición quiera confundir al mostrar la presencia de los militares como una concesión a la guerrilla. “Nada enaltece más a un miembro de las Fuerzas Armadas que se escuche su voz en un momento tan definitivo como es la culminación de esa guerra”, dijo el mandatario el pasado jueves.