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Unasur se muda a la Mitad del Mundo

La nueva sede de la Unasur en Quito pretende servir para fortalecer un organismo debilitado al tiempo que alimenta el orgullo de Ecuador

Rafael Correa junto a Ernesto Sámper en la nueva sede de la Unasur, en Quito. Ampliar foto
Rafael Correa junto a Ernesto Sámper en la nueva sede de la Unasur, en Quito. EFE

La Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se mudará de una casa colonial del centro-norte de Quito a un edificio moderno que se levanta junto al monumento de la Mitad del Mundo (noroccidente de la urbe). Con el nuevo edificio, que ha costado 44 millones de dólares, se espera fortalecer al organismo regional que nació en 2008 e integra a 12 países. Pero de momento la propaganda se centra en alimentar el orgullo local: el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha sostenido en sus espacios televisivos semanales que "el edificio es un orgullo para Quito" y que la ciudad se convertirá en "la capital de América".

La nueva edificación, que estará terminada en septiembre, ha sido un reto arquitectónico porque tiene dos volados o brazos que surgen de la estructura principal sin ningún apoyo. Uno de ellos tiene más de 50 metros de longitud y allí funcionará la oficina de Ernesto Sámper, quien asumirá la secretaría general del organismo el próximo viernes. El exmandatario colombiano, tras constatar el avance de las obras el pasado 11 de agosto, declaró a los medios locales que espera que "Quito sea a la Unasur lo que Washington es a la OEA".

Pero todo está en entredicho. "Si la Unasur logra despegar, no hay duda que Quito como sede se fortalecerá y con ella la diplomacia del presidente Correa, que mucho ha apostado por este proyecto", opina el excanciller ecuatoriano Francisco Carrión.

Correa reconoce la debilidad del organismo y ha aventurado algunas explicaciones: la desaceleración del proceso integracionista "puede ser por descuido de los presidentes", pero también por "un poco de mala suerte" con la muerte de algunos de sus impulsores, como Néstor Kirchner y Hugo Chávez, explicó durante una entrevista en Lyon (Francia) el año pasado.

Quito será a la Unasur lo que Washington es a la OEA

Ernesto Sámper, futuro secretario general del organismo

El mandatario ecuatoriano es el líder más entusiasta dentro de ese resquebrajado organismo. Durante la reunión entre la Unasur y los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) el pasado mes de julio en Brasil, destacó la importancia de los bloques económicos y regionales: "Para tener un orden mundial más justo y un mundo multipolar debemos conformar los bloques. Los BRICS han conformado el suyo, Unasur debe seguir consolidándolo".

Pero los desafíos de la Unasur van más allá de tener un edificio comparable al de las Naciones Unidas en Nueva York o al de la OTAN en Bruselas, como dice Correa. El bloque "debe consolidar su identidad e institucionalidad y demostrar que, junto con América Latina, es una región históricamente madura, más democrática y con una situación económica más consolidada que hace un cuarto de siglo", señala Carrión. Sus países miembros deben manifestar " su voluntad política de fortalecer la región", concluye el exfuncionario ecuatoriano.

Una muestra del escaso compromiso que existe entre los miembros de la Unasur es la reciente suspensión de la VIII Cumbre de Presidentes en Montevideo, que estaba prevista para el 22 de agosto. Según fuentes de la cancillería uruguaya, el encuentro se ha postergado hasta octubre por problemas de agenda de algunos mandatarios.

La nueva sede del organismo, que llevará el nombre del desaparecido expresidente de Argentina Néstor Kirchner, llega con retraso: la primera piedra se colocó en marzo de 2011. Correa, sin embargo, aceleró la obra desde diciembre de 2013 y ha hecho continuas visitas para asegurarse de que se pueda inaugurarla este año.

El escaso compromiso entre los miembros de la Unasur  se mostró en la suspensión de la VIII Cumbre de Presidentes en Montevideo

El arquitecto Diego Guayasamín, responsable por el diseño, explica que el edificio tiene una connotación escultórica, que se proyecta como metáfora de libertad. "La idea es dar un mensaje positivo de Ecuador y la región al mundo", dice.

El edificio ocupa 25.000 metros cuadrados de construcción y será parte de un complejo de 80.000 metros cuadrados que incluirá un hotel cinco estrellas y una plataforma para helicópteros. Más adelante, el complejo absorberá a la Ciudad Mitad del Mundo, que es visitada por miles de turistas que quieren tomarse una foto en el punto donde se cruzan todos los hemisferios.

Pero de momento la futura sede y sus brazos flotantes desentonan completamente con el entorno. La zona está rodeada de cerros que han perdido su vegetación y que están asentados sobre una falla geológica. Los sismos que se registraron la semana pasada tuvieron su origen en esa falla y los deslizamientos de tierra de los cerros que se produjeron sepultaron a dos obreros que trabajaban en una solución vial para conectar la Mitad del Mundo con Quito. Los constructores del complejo de la Unasur aseguran que el edificio principal está hecho para resistir terremotos de hasta 8 grados Richter y que se han seguido todas las normas de seguridad.