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México convoca al embajador estadounidense por el caso del espionaje

Reacciona 48 horas después de conocerse la vigilancia a Felipe Calderón y refuerza el encriptamiento de sus comunicaciones

El canciller mexicano Meade en Ginebra, este martes
El canciller mexicano Meade en Ginebra, este martes AP

México convocó este martes al embajador de Estados Unidos para que dé explicaciones sobre el espionaje al que fue sometido el expresidente Felipe Calderón, entre otros dirigentes, por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). El Ejecutivo de Enrique Peña Nieto ha tardado 48 horas en reaccionar a la información conocida este fin de semana y en el camino se le ha criticado la poca firmeza mostrada hasta ahora frente a su vecino del norte. Otras naciones, como Francia, optaron por una postura más contundente nada más saberse espiadas.

El canciller mexicano, José Antonio Meade, fue quien anunció en Ginebra la medida, considerada el primer paso diplomático para mostrar malestar con otro país. Meade se reunirá con el embajador estadounidense Anthony Wayne a su regreso a México. “Pedimos que la investigación comprometida por el presidente Obama en conversación telefónica con el presidente de la República el pasado 5 de septiembre se amplíe para incluir el alcance de la nueva información”, dijo en la comparecencia.

El Gobierno mexicano mueve ficha tras el escándalo que supuso conocer, a través del semanario alemán Der Spiegel, que una de las divisiones de la NSA dedicada a misiones especialmente difíciles y denominadas TAO (Tailored Access Operations) tenía entre sus tareas vigilar a México. En mayo de 2010, un informe calificado de “alto secreto” aseguraba, según la información del extécnico de la CIA Edward Snowden, que TAO había llevado a cabo con éxito la llamada operación Flat Liquid y había accedido a la clave del servidor de la presidencia y “por primera vez a la cuenta pública del correo electrónico de Calderón”. Meses antes, en julio, también se supo que Peña Nieto había sido espiado durante su etapa como candidato a la presidencia, cargo al que accedió en diciembre de 2012.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ha añadido –en una comparecencia sin preguntas desde México- que el presidente Peña Nieto ha ordenado que se abra una investigación para determinar la posible “participación de ciudadanos o funcionarios públicos” en el caso de espionaje. Osorio Chong ha advertido que se están siguiendo todas las líneas de investigación posibles para determinar si existió algún tipo de colaboración con Estados Unidos desde México y "deslindar responsabilidades".

El secretario de Gobernación ha destacado que desde el inicio de la administración de Peña Nieto, el 1 de diciembre de 2012, se han reforzado los mecanismos de seguridad en las comunicaciones a través de las redes, software y el encriptamiento de los mensajes del presidente y de todas las áreas de seguridad del Gobierno.

En principio la crisis abierta entre los dos países no parece que vaya a pasar de ahí. El embajador Wayne se reunirá con miembros del Gobierno para hablar sobre el asunto pero en ningún caso comparecerá ante el Senado, como habían exigido algunos legisladores mexicanos. El ejercicio de su cargo no se lo permite, según fuentes estadounidenses. Desde Washington tampoco se plantea la opción de llamar a consultas a su embajador.

Meade recalcó que el sigilo diplomático que han utilizado en esta crisis –al contrario que otros países como Brasil- ha dado sus frutos. Según él, el mexicano es el único gobierno que ha logrado el compromiso estadounidense de una investigación sobre las actividades de espionaje de la NSA.

Francia también optó el lunes por convocar al embajador de EE UU en París. El diario Le Monde había publicado horas antes que la NSA interceptó millones de comunicaciones telefónicas de ciudadanos franceses. La actitud de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, fue todavía más contundente. Al conocerse las labores de espionaje canceló un viaje a Washington y exigió explicaciones de Obama por escrito. Peña Nieto, aunque más tarde que los demás, también emprende un camino de exigencia ante el presidente estadounidense.