Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU avala la elección en las urnas del futuro sucesor de Chavez

La portavoz del Departamento de Estado sostiene que unas elecciones "inclusivas y libres" corroborarían el "compromiso con la democracia" de Venezuela

La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

Estados Unidos no tiene ningún reparo en el sistema de sucesión en la presidencia que establece la  Constitución de Venezuela y avalaría la elección en las urnas del sucesor de Hugo Chávez en el caso de que este se viera incapacitado para seguir en ese cargo debido al cáncer que padece. La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, sin embargo, no se ha pronunciado sobre la petición que el mandatario venezolano hizo el domingo pasado en su programa de televisión para que los venezolanos votaran como su sucesor a su actual número dos, Nicolás Maduro.

Nuland ha insistido en que la intención de EE UU es seguir colaborando con Venezuela en asuntos relacionados con el narcotráfico o el terrorismo

“Las Constituciones de cada Estado establecen sus procedimientos en el caso de que un presidente cese de su cargo”, ha indicado Nuland. Si Chávez no pudiera seguir dirigiendo Venezuela, la carta magna del país establece que debería ser el vicepresidente, cargo que ocupa Maduro, quien lo sustituya hasta la convocatoria de nuevos comicios. “De acuerdo con nuestras expectativas, esperamos que las elecciones sean inclusivas, libres y con igualdad de oportunidades para que se demuestre el compromiso de los venezolanos con la democracia”, ha señalado.

La portavoz no ha aludido en ningún momento a las declaraciones que un día antes había hecho Chávez, en las que por primera vez reconocía la posibilidad de que el cáncer que padece le impida finalizar su mandato y en las que animaba a los ciudadanos a votar a Maduro como su sucesor en el caso de que no sobreviviera al tratamiento al que se someterá en Cuba, a donde ha aterrizado este mismo lunes.

En EE UU, y especialmente entre las filas republicanas, se acusa a Chávez de connivencia con el régimen de Irán y de favorecer la financiación de grupos terroristas en el continente americano

Nuland ha insistido en que la intención de EE UU es seguir colaborando con Venezuela en asuntos relacionados con el narcotráfico o el terrorismo y en mantener la actual relación bilateral entre los dos países, si bien eso, de momento, no pasa por reestablecer la presencia de sus respectivos embajadores. “No tenemos intención de reanudar relaciones en ese ámbito”, ha remarcado la portavoz. El conflicto diplomático entre ambos se remonta a septiembre de 2008 cuando el presidente Chávez decidió expulsar del país al embajador de EE UU en Caracas. Como respuesta, EE UU hizo lo mismo con su homólogo en Washington. Aunque a mediados de 2009 se trató de aliviar la tensión, la situación lleva enquistada desde diciembre de 2010 cuando EE UU revocó el visado al entonces embajador venezolano en la capital del país, Bernardo Álvarez, un año después de que el Gobierno chavista rechazara la designación de Larry Palmer como jefe de la misión diplomática estadounidense en el país sudamericano.

En junio de este año Barack Obama declaró a una televisión de Miami que Venezuela no representaba ningún peligro para EE UU. “La verdad es que siempre estamos preocupados por el papel desestabilizador de Irán alrededor del mundo, pero en general, en mi opinión, lo que ha hecho el señor Chávez en los últimos años no representa un peligro para nuestra seguridad nacional”, aseguró Obama. “Mi gran preocupación respecto a Venezuela es que su pueblo tenga una voz en sus asuntos internos y que en última instancia pueda tener elecciones libres y justas", añadió el presidente de EE UU.

El diálogo entre Washington y Caracas es tenso desde antes de que Obama llegara por primera vez a la Casa Blanca. En EE UU, y especialmente entre las filas republicanas, se acusa a Chávez de connivencia con el régimen de Irán y de favorecer la financiación de grupos terroristas en el continente americano. Tras la reelección del presidente, el dirigente venezolano le recomendó que se encargara de proteger las libertades en su propio país en lugar de mirar al exterior. La relación económica entre ambos Estados, sin embargo, es bastante más fluida. EE UU sigue siendo el primer socio económico comercial de Venezuela y ese país es el cuarto proveedor de crudo del primero, detrás de Canadá, México y Arabia Saudí.