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EE UU pide la extradición de un general colombiano por narcotráfico

Mauricio Santoyo, exjefe de seguridad de Uribe, está acusado de colaborar con bandas mafiosas de traficantes y paramilitares

El general Mauricio Santoyo
El general Mauricio Santoyo EL PAÍS

Por primera vez en la historia de la policía en Colombia, un general enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos acusado de narcotráfico. Se trata del general retirado Mauricio Santoyo Velasco, que entre 2002 y 2005 fue jefe de seguridad del expresidente Álvaro Uribe, y que el pasado mayo fue acusado por EE UU de colaborar con grupos ilegales.

La acusación formal recibida por un tribunal del Estado de Virginia señala que Santoyo, cuando ostentaba los grados de mayor y coronel, ayudó a la llamada Oficina de Envigado (organización de narcotraficantes y sicarios) y a los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) a sacar embarques de droga hacia Centroamérica y Estados Unidos. Según las investigaciones, también entregó información privilegiada a estos grupos para que evitaran ser capturados. Según el portavoz de la fiscalía general en Virginia, Neil Mc Bride, el general Santoyo “intencionalmente conspiró” entre los años 2000 y 2008, y recibió 5 millones de dólares a cambio de ayudar a narcotraficantes y paramilitares, a quienes informaba sobre investigaciones abiertas en Colombia, Inglaterra y Estados Unidos. Todo indica que se había aliado con “policías corruptos” para ayudar a la mafia.

Aunque entre 2003 y 2006 los paramilitares depusieron las armas, las autoridades comprobaron que varios de sus comandantes siguieron delinquiendo, razón por la que varios de ellos, como Salvatore Mancuso, fueron extraditados a Estados Unidos en 2008. Y la Oficina de Envigado, hoy prácticamente extinguida, fue una de las organizaciones más temerarias en Antioquia. El testimonio de uno de los narcos extraditados —Juan Carlos Sierra, alias El Tuso— y de otro policía colombiano detenido han sido clave en la acusación contra Santoyo.

El debate ahora en Colombia es saber cómo fue posible que Santoyo cometiera todos estos delitos mientras era el jefe de seguridad de Uribe, y que luego fuera nombrado agregado policial en Italia.

Uribe explicó en Twitter cómo conoció al oficial y aclaró que jamás tuvo injerencia en el nombramiento de Santoyo. Quien sí reconoció responsabilidad en el caso fue el exdirector de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo, uno de los policías más respetados por la comunidad internacional, quien ha asegurado que él recomendó el ascenso de Santoyo al generalato, pero que en ese momento “no recibió información de la DEA sobre el caso que hoy se investiga”.

Según explicó Naranjo a la emisora La W, cuando Santoyo fue ascendido a general en diciembre de 2007 hubo una “discusión jurídica”, porque años antes la fiscalía lo había acusado de ordenar 1.449 escuchas telefónicas falsificando firmas de fiscales cuando era director del Grupo Antisecuestro (Gaula) en el departamento de Antioquia. “Si hubiese tenido información seria, no hubiera permitido el ascenso del general Santoyo”, dijo el general Naranjo, quien dejó la dirección de la Policía la semana pasada y ahora asesorará en temas de seguridad a Enrique Peña Nieto, candidato a la presidencia de México.

El general Santoyo se había defendido diciendo que él no tenía mando directo sobre las personas que habían hecho las intercepciones, razón por la que recurrió el fallo de la Procuraduría. En 2004 esta dejó en firme su pronunciamiento y el general Santoyo tuvo que salir de la Policía, pero ganó una demanda ante el Consejo de Estado, razón por la cual fue reintegrado. Después, el Gobierno firmó su ascenso y el general fue designado como agregado policial en la Embajada de Colombia en Italia, cargo que ocupó en 2009. A su regreso, ese mismo año, el general pidió su retiro.

Mauricio Santoyo, de quien no se sabe con certeza dónde se encuentra, emitió el lunes un breve comunicado de tres puntos en el que dice haberse enterado de la acusación en su contra por los medios de comunicación. “Sin embargo, es procedente decir que siempre he estado y estaré a disposición de las autoridades pertinentes para aclarar cualquier sindicación que se me haga”, añade el general.