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El mundo atento a Fukushima

Se pronostica la llegada de partículas radiactivas de baja concentración a Norteamérica en los próximos días.- No representan peligro para la población

El mundo está atento ante la posible propagación de radiactividad de la colapsada planta nuclear de Fukushima en Japón. De hecho, ya se está advirtiendo de la llegada a Norteamérica, los próximos días, de partículas radiactivas de baja concentración. Lars-Erik De Geer, director de investigación del gubernamental Instituto de Investigación de Defensa de Suecia, ha predicho que los niveles no eran peligrosos para la gente, pero que las partículas, eventualmente continuarían hacia el Atlántico y también llegarían a Europa.

De Geer basa sus advertencias en datos de una red internacional de estaciones de vigilancia de la Organización del Tratado Amplio de Prohibición de Pruebas Nucleares, establecidas para detectar señales de pruebas con armas nucleares.

"No es algo que se vea normalmente. No es tan alto como para representar un peligro", aclara, sin embargo se muestra convencido de que eventualmente estas partículas podrán detectarse en todo el hemisferio norte. "La gente no debe preocuparse, es una actividad muy pero muy baja", asegura.

Según expertos citados por Los Angeles Times, pequeñas cantidades de isótopos radiactivos llegarían a California mañana. Hay una red de sensores en EE UU y el resto del mundo que están atentos a cualquier señal de un aumento de la radiactividad, aunque hay optimismo en el sector de energía nuclear de que el incidente de Fukushima logrará ser contenido.

La Agencia de Protección Ambiental estadounidense tiene una red conocida como Radnet que consta de unos 100 monitores de radiación que trabajan las 24 horas del día en todo el país. A esto se suma una red de 63 sensores operados por la Organización del Tratado Amplio de Prohibición de Pruebas Nucleares, una agencia internacional aliada a Naciones Unidas.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), por su parte, ha informado hoy de que 23 personas resultaron heridas en Fukushima, hay dos desaparecidos y más de 20 han comprobado contaminación radiactiva de diverso grado.

Asimismo, las autoridades japonesas han anunciado que se han visto obligadas a evacuar a otras 28.000 personas por su cercanía a la central nuclear, donde se registran niveles preocupantes de radiación.

Información precisa y oportuna

Pekín ha pedido hoy a Tokio que informe al mundo de forma rápida y precisa sobre la fuga de radiación. "El Gobierno japonés ha tomado la iniciativa de informar a las autoridades competentes en China de la situación de fuga en la plata de Fukushima y las medidas que están tomando... Esperamos que Japón le diga al mundo que es lo que está pasando en el sitio de una manera oportuna y precisa, así como sus evaluaciones y predicciones de la situación y su desarrollo", ha dicho la portavoz del Ministerio de Exteriores, Jiang Yu.

Hasta ahora, no se han registrado niveles anormales de radiación en China. Tampoco en el extremo oriente de Rusia, próxima a Japón, donde los rangos son normales para esa zona, según el Ministerio para Situaciones de Emergencia. En la región de Sajalín, que incluye la gran isla homónima y las Kuriles, cuya soberanía reclama Japón, la radiación ambiental era esta mañana de entre 0,07 y 0,16 microsievert por hora, cuando se considera normal una medición de hasta 0,3 microsievert. Las cadenas de televisión y radio regionales informan permanentemente de la magnitud de la radiación ambiental.

El diario The New York Times ha dicho que los expertos pronostican que las partículas que se acercan a Norteamérica llegarán hoy a las islas Aleutianas. Aclara que para los expertos nucleares y sanitarios la radiación se diluiría en la medida que se propague y que tendría consecuencias extremandamente bajas en EE UU.

En 1986, cuando el desastre de Chernóbil, la radiación se propagó por todo el mundo y llegó a la costa oeste de EE UU en 10 días en niveles muy bajos aunque podían medirse.