Corea del Norte rechaza la ayuda humanitaria estadounidense

La medida eleva la tensión entre Pyongyan y Washington.-La ONU calcula que más de seis millones de personas en el país no reciben los alimentos que necesitan

Corea del Norte ha rechazado cualquier ayuda alimentaria proveniente de Estados Unidos, según ha asegurado hoy el ministro de estado del país norteamericano. El movimiento añade aún más tensión a las relaciones entre Washington y Pyongang, deterioradas desde hace semanas en torno al lanzamiento de un satélite coreano, que EE UU considera una prueba nuclear, y las maniobras conjuntas entre Corea del Sur y el país norteamericano cerca de la frontera, consideradas por Pyongyan como una seria provocación. La ONU calcula que más de seis millones de personas en Corea del norte no reciben los alimentos que necesitan

Robert Wood, portavoz del departamento de estado, ha señalado que el país asiático informó a Washington que no aceptaría más ayuda procedente de EE UU. "Esto no ayuda a implementar el acuerdo al que llegamos en 2008 con el país", señaló Wood. Ambos países acordaron en mayo del año pasado que Corea del Sur recibiría 500.000 toneladas de alimentos a los largo de un año, a cambio de que el país asiático abandonase su programa nuclear. Hasta el momento sólo 169.000 toneladas de alimentos han llegado a Corea.

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"Esta ayuda no tiene nada que ver con las conversaciones a seis. Esto tiene que ver con nuestra preocupación real por la gente" ha asegurad Wood. Las dos Coreas, Rusia, China, Japón y EE UU han llevado a cabo conversaciones a seis que se rompieron después de que Pyongyan rechazase que material nuclear coreano fuera testeado en el exterior.

Pyongyan ha ordenado a los trabajadores de las organizaciones humanitarias que abandonen el país antes de final de mes, según ha informado el Financial Times.

Semanas de tensión

Después de que el pasado 24 de febrero Pyongyan anunciase el lanzamiento de un satélite, la tensión en la zona no ha hecho más que crecer. EEUU y sus aliados sospechan de que el satélite sea una excusa de Corea del Norte para realizar pruebas nucleares. El anuncio de Pyongyang fue visto como un intento de presionar a la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, y a Corea del Sur y Japón, para que suavicen su postura con el país.

Las maniobras militares conjuntas que Corea del Sur y EEUU comenzaron a principios de marzo despertaron recelos en Pyongyan. Corea del Norte advirtió que entendería como un acto de guerra que uno de sus misiles fuese derribado, y que el Ejército está completamente preparado para el combate en respuesta a estas maniobras.