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CICLÓN EN EE UU

El Ejército comienza a distribuir comida y agua a los damnificados del Katrina en Nueva Orleans

La diputada española del PSC Lourdes Muñoz Santamaría y su familia han sido evacuados

Cinco días después de que el ciclón Katrina azotara Nueva Orleans, provocando la peor tragedia civil en la historia de Estados Unidos, el Ejército ha comenzado a distribuir en balsas comida y agua a las más de 60.00 personas que esperan con angustia y en unas condiciones infrahumanas a ser evacuadas de una ciudad en la que sólo reina el caos y la anarquía.

Los militares avanzan por las calles de la ciudad, provistos de comida, agua potable y otros productos de primera necesidad. En total, son más de 7.000 soldados de la Guardia Nacional los que han empezado a llegar hoy a Nueva Orleans para intentar restaurar el orden. Uno de sus responsables ha afirmado esta mañana que el contingente militar está preparado para acabar con la violencia "de una forma rápida y eficiente". En las últimas horas se han multiplicado los testimonios de refugiados que hablan de violencia generalizada a manos de grupos de individuos fuertemente armados que merodean por las calles. Numerosas personas han denunciado violaciones y asaltos a los refugiados que se agolpan en torno al estadio Superdome y el Centro de Convenciones.

La situación empeora más de noche, cuando la ciudad -en cuya área metropolitana residía un millón y medio de personas antes de la llegada de Katrina- se sume en una absoluta oscuridad debido a la falta de electricidad. Buena muestra de ello es lo ocurrido la pasada madrugada en el Barrio Francés, en pleno centro histórico de la ciudad, donde se han registrado varias explosiones e incendios, informa la CNN.

El alcalde de la ciudad, Ray Nagin, lanzó este jueves un "desesperado SOS" ante la "situación insostenible" que vive la ciudad, donde aún esperan a ser evacuadas unas 60.000 personas que sobreviven sin agua ni víveres. En una entrevista radiofónica, Nagin solicitó a la Administración Bush el envío de 500 autobuses y tropas suficientes para que tomen de forma efectiva el control de la ciudad. Tampoco ahorró críticas a la lentitud con que, a su juicio, se esta llevando a cabo todas las operaciones de rescate. Por el momento se han enviado 3.000 soldados, pero no son en absoluto suficientes. De hecho, el presidente Bush ha prometido hoy mismo el envío de refuerzos.

Caos y pillaje

La ciudad ha pasado una noche de caos y violencia. Los saqueadores que vagan por las calles han obligado a los equipos de rescate a suspender sus operaciones, después de que varios helicópteros de la Guardia Nacional fueran tiroteados cuando se disponían a evacuar a los refugiados en el estadio Superdome. Para empeorar la situación, esta madrugada se ha sabido que el estadio Astrodome, de Houston, hacia donde se estaba trasladando a los refugiados, ya está abarrotado y no puede aceptar a más evacuados. El alcalde Nagin, que es pesimista en cuanto al balance final de muertos, ha vuelto a incidir en la necesidad de recibir ayuda inmediata.

También ayer la agencia federal que se encarga de gestionar las situaciones de emergencia en Estados Unidos (FEMA, en sus siglas en inglés) suspendió las operaciones de rescate en barco ante el peligro que representaban en esas circunstancias. La situación sigue siendo igual de lamentable en el Centro de Convenciones de Nueva Orleans, el segundo gran refugio establecido en la ciudad. En este lugar hay miles de personas que llevan ya cuatro días sin alimentos ni agua potable, además de cadáveres dentro y fuera del recinto. En las inmediaciones del centro, en donde se encuentra la diputada del PSC Lourdes Muñoz Santamaría, se han escuchado disparos, según han declarado varios testigos presenciales.

Ayuda extranjera

Miles de soldados y miembros de los equipos de emergencia se afanan en los Estados de Luisiana, Misisipí y Alabama en paliar "una de las mayores catástrofes de la historia de EE UU", como ayer definió el presidente, George W. Bush, el paso del huracán Katrina por la costa del Golfo de México. Bush visitará hoy en helicóptero las zonas afectadas por la tormenta; además, ha pedido a su padre, el ex presidente George Bush, y a su predecesor en el cargo, Bill Clinton, que lideren una campaña para recoger fondos para los damnificados, como ya hicieran tras la ola gigante que devastó Asia Central. La Casa Blanca ha dicho además que aceptará todas las ofertas de ayuda económica de países extranjeros.

El Pentágono ha aprobado el envío de 10.000 efectivos de la Guardia Nacional a la zona afectada, que se unirán a los 11.000 que ya se ocupan de las tareas de rescate. Durante el fin de semana, la cifra llegará a 30.000. Nueva Orleans centra gran parte de los esfuerzos una vez ordenada la evacuación de toda la ciudad, amenazada por la rotura de los diques del lago Pontchartrain y del río Misisipí.

Por su parte, la Cruz Roja de EE UU y varias organizaciones no gubernamentales han recabado más de 90 millones de dólares en donaciones privadas para ayudar en las tareas humanitarias. Las líneas telefónicas establecidas por grupos como Oxfam America, America's Second Harvest, Salvation Army, así como la Cruz Roja, apenas han dado abasto debido a la cantidad de personas que que han llamado para ofrecer ayuda monetaria y otras donaciones para los miles de damnificados.

Evacuación de españoles

La diputada del PSC Lourdes Muñoz Santamaría y su familia han sido evacuados del Centro de Convenciones de Nueva Orleans y se encuentran "a salvo y seguros", han informado fuentes diplomáticas. Las mismas fuentes han agregado que el Ministerio de Asuntos Exteriores está en "permanente contacto telefónico" con el coronel al mando del equipo de la Guardia Nacional de Luisiana que ha trasladado a Lourdes Muñoz, a su marido y al niño de 10 años a "una zona segura" donde permanecen bajo su custodia.

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