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Bush: "Es como si la peor arma del mundo hubiera destruido la costa del Golfo de México"

El presidente visita la zona devastada y promete "devolver el orden" a Nueva Orleans

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, visitó ayer la zona devastada para comprobar sobre el terreno el alcance del desastre que ha dejado a su paso el huracán Katrina. En unas declaraciones junto a las autoridades locales, Bush, en camisa de manga corta, prometió que si "hay problemas, los solucionaremos".

Tras ser informado de los detalles de la catástrofe, Bush ha asegurado que tiene "las responsabilidad de limpiar este caos". También ha tenido palabras de autocrítica al reconocer que las operaciones de emergencia "no están yendo exactamente bien. "Vamos a hacer que vayan bien", ha prometido a renglón seguido. En cuanto a la situación caótica que se vive en Nueva Orleans, donde cerca de 60.000 personas esperan a ser evacuadas en medio de la violencia, Bush ha proclamado que van "a restaurar el orden" en la ciudad.

También ha mandado un mensaje de tranquilidad a todos aquellos que esperan con impaciencia y en unas condiciones infrahumanas el rescate en Nueva Orleans. "He venido aquí para que sepan todos que el Gobierno trabaja duro para solucionar esta situación". Después se ha mostrado impresionado de los efectos del clicón, al decir que, tras sobrevolar la zona afectada, "es como si la peor arma del mundo hubiera destruido la costa del Golfo de México".

Bush sobrevoló en helicóptero las costas de Alabama y después se ha trasladado a Misisipi, donde ha visitado la ciudad de Biloxi, una de las localidades en las que de momento se han registrado más víctimas mortales. Después ha empredido vuelo con destino a Nueva Orleans.

Antes de abandonar la Casa Blanca, Bush reconoció que por ahora "los resultados [de las labores de rescate] no son aceptables". "Quiero asegurar a la ciudadanía que hay mucha ayuda en camino", ha prometido el presidente, que también ha anunciado la movilización de otros seiscientos policías militares para tratar de erradicar la anarquía en Nueva Orleans.