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REFERÉNDUM EUROPEO | El debate en la UE

Barroso se asegura la derrota de una moción de censura que considera un "ataque contra Europa"

La moción está basada en que el portugués aceptó disfrutar las pasadas vacaciones con su familia en el yate del magnate griego Spiro Latsis

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, se ha asegurado esta tarde la derrota de la moción de censura que presentaron contra él 74 diputados euroescépticos en el Parlamento Europeo, una iniciativa que ha calificado durante el debate de "ataque contra Europa".

"La moción de censura hace caer a sus autores en un ridículo absurdo y demuestra una gran ignorancia", ha opinado el presidente del Ejecutivo comunitario, que ha acudido a la Cámara a defenderse arropado por la mayoría de los miembros de la Comisión. Barroso no ha temido la mala imagen que podría dar la CE al verse sometida a una moción de censura días antes de los referendos sobre la Constitución europea en Francia y Holanda, teniendo en cuenta que en ambos casos hay dudas sobre su resultado.

Vacaciones gratuitas en Grecia

Desde que comenzó su mandato, el pasado 1 de noviembre, Barroso, del Partido Popular Europeo (PPE), está en el punto de mira de muchos diputados del ala izquierda de la Cámara, aunque hoy la mayoría del hemiciclo le ha declarado su apoyo. De los 732 miembros de la Eurocámara, sólo 74 (la mayoría británicos y polacos, pero ninguno español) le critican que no haya aclarado suficientemente diversas informaciones aparecidas en la prensa, según las cuales disfrutó el pasado verano, junto a su familia, de unas vacaciones gratuitas en Grecia, en un yate de lujo propiedad del armador multimillonario Spiro Latsis.

Este hecho lo relacionan con que Latsis recibiera un mes después una ayuda regional (del Gobierno griego) para una de sus empresas por un importe de 10 millones de euros, ayuda autorizada por Bruselas. A ello se suma que se le haya otorgado la concesión, junto a un grupo de socios, para construir la autopista Atenas-Salónica, que se beneficia de fondos comunitarios; y que el comisario de Comercio, Peter Mandelson, pasara sus vacaciones navideñas en el Caribe con unos amigos, a bordo de un lujoso yate propiedad del segundo mayor accionista de la multinacional de informática Microsoft, Paul Allen. Este cúmulo de circunstancias sitúan a Barroso, según el británico Nigel Farage, promotor de la moción junto al francés Philippe de Villiers, "en un aprieto poco envidiable".

"No oculte su cabeza en la arena y cuéntenos lo que ha pasado realmente", ha indicado el diputado euroescéptico, que entre otras cosas defiende la salida del Reino Unido de la UE. Barroso ha tomado la palabra para defenderse de estas acusaciones, recordando que el 22 de abril ya dirigió una carta dando las explicaciones precisas al presidente del PE, Josep Borrell. Barroso ha reiterado que Latsis es "un amigo" de hace más de 20 años, de la época en que era estudiante en Ginebra. Ha explicado que "el pasado agosto, entonces como presidente designado", si familia y él pasaron "una semana" junto a su "antiguo profesor y gran amigo Dusan" Sidjanskik, para responder a una invitación de otro amigo mutuo, Spiro Latsis, "en un barco en Grecia".

Una relación "personal y académica"

Además, ha indicado que se trata de una relación "personal y académica", por lo que ha descartado cualquier "motivo empresarial" o que haya "conflictos de interés", como le acusan algunos diputados. El ex primer ministro portugués ha considerado que la moción de censura "es un ataque contra Europa" y contra la labor que realizan las instituciones comunitarias, y ha añadido que "los europeos no quieren este tipo de política escandalosa". "Estas maniobras populistas privan a los ciudadanos de la atención correcta a las cosas importantes", ha declarado Barroso. Los presidentes de los cuatro principales grupos de la Cámara europea han salido en su apoyo. Así, Hans-Gert Poettering (Popular) ha tachado la moción de "completamente injustificada" e "indigna de un ser humano normal".

Martin Shulz (Socialista) ha pedido que no se acepte la moción porque "la calumnia y la vituperación se están convirtiendo en una estrategia parlamentaria". Graham Watson (Liberal) ha considerado la moción "ridícula" y a los promotores (Farage y Villiers) "de la misma ralea". Mónica Frassoni (Verde) ha calificado la iniciativa de "inoportuna". Estas declaraciones permitirán a Barroso salir airoso de la votación de la moción de censura, que se producirá previsiblemente el 7 de junio, en el pleno que se celebrará en Estrasburgo (Francia). Aunque Farage había declarado en un primer momento que le bastaban las explicaciones del presidente en el hemiciclo para retirar la moción, hoy ha declarado que se sentía "profundamente decepcionado" y que la votación sigue en pie.