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Estalla una carta bomba dirigida al presidente del Partido Popular Europeo en Bruselas

Al menos otra ha explotado y una más, dirigida contra un diputado español, ha sido interceptada.- Una oleada de paquetes similares han sido enviados en los últimos días a diversas instituciones europeas

Varias cartas bomba han llegado hoy a la sede del Parlamento Europeo, en Bruselas. Dos de ellas, dirigidas al presidente del Partido Popular Europeo, Hans-Gert Poettering, y al diputado británico Gary Titley han llegado a explotar, sin causar más daños que pequeños incendios. Además, la policía belga ha retenido un envío similar realizado a nombre del vicepresidente del PPE, el español José Ignacio Salafranca.

Las alarmas se han disparado cuando, a primera hora de la mañana, cuando uno de los miembros del personal de Poettering ha abierto un primer paquete, del tamaño de una cinta de vídeo, que se ha incendiado en el acto. Nadie ha resultado herido, aunque algunas personas han quedado aturdidas a consecuencia del humo tóxico emanado tras la deflagración. La carta venía fechada en Bolonia (Italia) el 22 de diciembre.

Tras el primer susto, los artificieros de la policía belga y los bomberos de Bruselas han puesto en marcha un operativo de control para examinar los paquetes enviados durante las vacaciones de Navidad -unos 100.000- a la sede del Parlamento. Así, han retenido un segundo paquete, también fechado en Bolonia y enviado al vicepresidente del PPE, el español José Ignacio Salafranca. Ya por la tarde, un empleado de la secretaría del diputado inglés Gary Titley ha abierto un nuevo paquete, que también ha explotado sin causar daños, según ha informado una fuente parlamentaria.

Tras la pista de la FAI

Entre los pasados 27 y 29 de diciembre, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, en Frankfurt; la sede de la Europol en La Haya, y la sede de Eurojust, en la misma ciudad holandesa, recibieron similares cartas bomba. Todas ellas habían sido enviadas desde Bolonia, en el norte de Italia, lo cual ha hecho sospechar de la autoría de la Federación Anárquica Informal (FAI), una nueva sigla que los investigadores italianos consideran que engloba a los principales grupos anarquistas.