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COMPARECENCIA

Bush califica los ataques de "actos de guerra" de "un nuevo enemigo"

Washington confirma que la Casa Blanca y el avión presidencial de Bush eran también objetivos de los terroristas.-El presidente pide dinero extra al Congreso para hacer frente a la crisis tras haber anunciado que "no haremos distinción entre los terroristas y aquellos que los protegen"

El presidente de EE UU, George W. Bush, se ha dirigido por cuarta vez a la nación desde que sucedieron ayer los atentados en Nueva York y Washington, para decir que el país se halla ante "un enemigo diferente" al de otras ocasiones, aunque ha prometido que "Estados Unidos prevalecerá".

"Estamos en una lucha monumental del bien contra el mal", ha dicho Bush en una declaración tras reunirse en la Casa Blanca con el Consejo de Seguridad Nacional, en la que ha analizado la marcha de las operaciones de rescate y la investigación de los atentados del martes.

El presidente Bush ha calificado los ataques de ayer como "actos de guerra", pero ha anunciado que EE UU vencerá a aquellos que no sólo han atacado al país sino contra todo el mundo civilizado. Asimismo, Bush ha pedido fondos adicionales al Congreso para hacer frente a la crisis.

Esta es la cuarta ocasión en la que el presidente de EE UU se ha dirigido al país tras los atentados de ayer en Nueva York y Washington.

Ayer, en la tercera de las alocuciones, el presidente estadounidense se dirigió a la nación y en un discurso corto y leído pausadamente aseguraba con rotundidad que "Estados Unidos no hará distinciones entre los que cometen los ataques y aquellos que los cobijan".

Después de nombrar a todos aquellos que estaban dentro de los edificios siniestrados, secretarios, militares, padres, madres, hermanos, vecinos, amigos..., Bush señaló que este ataque maligno pretendía crear el caos en el país "pero no lo ha conseguido. Somos una nación fuerte", dijo, para añadir que el acto terrorista "ha socavado las bases de las Torres Gemelas pero no ha conseguido terminar con las bases de América". El presidente, tal y como prometía varias veces a lo largo del día, anunciaba que habrá justicia para los culpables de la ola de atentados.

Bush dedicó gran parte del discurso a ensalzar el trabajo realizado por los bomberos y todos aquellos que participaron en las labores de rescate ya que "hemos acudido con lo mejor de nuestro país. Tanto en Nueva York como en Washington fue fundamental el esfuerzo local de estos trabajadores". El presidente estadounidense señaló que estas labores de rescate continúan activas en este momento previendo posibles nuevos ataques e informó de que finalmente todas las instituciones financieras abrirían mañana sus puertas, cosa que no ha sucedido.

Asimismo, Bush agradeció a los miembros del Congreso y a los líderes mundiales los mensajes de condolencia por las víctimas, a los que pidió que estén juntos con EEUU "para ganar la guerra contra el terrorismo" mientras pedía a los ciudadanos su colaboración para que donen sangre para las víctimas.

"Hoy [por ayer] nuestro país ha visto el mal, fruto del cual miles de vidas han terminado en este inexplicable acto y responderemos con lo mejor de nosotros", dijo en otro momento de la alocución televisada.

Bush terminó su discurso haciendo alusión al impacto que este día ha supuesto para toda la nación y resaltó que los objetivos del país son los de conseguir la paz, la justicia y la libertad. "Nadie olvidará este día", dijo.

Texto íntegro del discurso de George Bush de ayer

"Hoy nuestros ciudadanos, nuestra forma de vida y nuestra libertad fueron atacadas en una serie de actos terroristas mortales y premeditados.

Las víctimas se encontraban en aviones o en sus oficinas. Secretarias, empresarias y empresarios, militares y trabajadores federales. Madres y padres. Amigos y vecinos. Miles de vidas se perdieron por actos de terror despreciables y diabólicos.

Las imágenes de aviones chocando contra edificios, incendios y la caída de enormes estructuras nos han llenado de incredulidad, una tristeza terrible y un enfado indescriptible.

Estas masacres estaban dirigidas a aterrorizar y a acobardar a nuestra nación y sumirla en el caos, pero no pudieron atacar los pilares de nuestro país. Nuestro país es fuerte y personas fuertes se han movilizado para defender a nuestra gran nación.

Los ataques terroristas pueden sacudir las bases de nuestros mayores edificios, pero no pueden destruir nuestras bases como país.Estos actos pueden destruir metal, pero no pueden abollar nuestra determinación.

Estados Unidos fue hoy blanco de ese ataque porque somos vigías de la libertad y las oportunidades en el mundo y nadie evitará que esa luz continúe brillando. Hoy nuestra nación fue testigo de un acto diabólico, el peor de la naturaleza humana y respondimos con lo mejor de Estados Unidos, con la valentía de nuestros equipos de rescate, con la atención al prójimo y con la donación de sangre de vecinos que buscaban ayudar de todas las maneras posibles.

Inmediatamente después del primer ataque, puse en marcha los planes de emergencia del Gobierno. Nuestro Ejército es poderoso y está preparado. Nuestros equipos de emergencia están trabajando en Nueva York y en Washington para asistir a los que realizan los esfuerzos de rescate. Nuestra primera prioridad es ayudar a los heridos y tomar todas las precauciones para proteger de nuevos ataques a nuestros ciudadanos aquí y en todo el mundo.

Las funciones de nuestro Gobierno continúan sin interrupción. Las agencias federales en Washington que fueron evacuadas hoy, abrirán sus puertas esta misma noche para el personal que realiza trabajos esenciales y reabrirán nuevamente mañana. Nuestras instituciones financieras permanecen inquebrantables y la economía estadounidense volverá también a funcionar normalmente.

Ha comenzado la búsqueda de los responsables de estos actos diabólicos. He autorizado la puesta en marcha de todos los recursos para que nuestros servicios de inteligencia y nuestra policía den con los responsables y los traigan ante la Justicia. No haremos distinciones entre los terroristas que cometieron estos actos y quienes los apoyan.

Agradezco mucho a los miembros del Congreso que se han unido al Presidente para condenar en los más duros términos estos ataques. En nombre del pueblo estadounidense agradezco a los líderes mundiales que han llamado para expresar sus condolencias y ofrecer su ayuda. Estados Unidos y nuestros amigos y aliados se unen a todos los que desean paz y seguridad en el mundo y permaneceremos juntos para ganar la guerra contra el terrorismo.

Esta noche, les ruego que recen por aquellos que sufren, por los niños cuyos mundos se han derrumbado, por todos quienes han sentido hoy que su seguridad estaba amenazada. Y espero que encontrarán alivio en un Poder más grande que todos nosotros, como reza el Salmo 23: "Aunque camine en el valle sombrío de la muerte, no temo a ningún mal porque Tú estás conmigo".

Este es un día en el que los estadounidenses de todos los confines se unen en la búsqueda de la Justicia y la Paz. Estados Unidos ya se ha enfrentado a enemigos antes y lo haremos nuevamente ahora. Nadie olvidará este día pero continuaremos adelante para defender la libertad y todo lo que es bueno y justo en nuestro mundo. Gracias. Buenas noches. Y que Dios bendiga a Estados Unidos".

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