Los contratos ‘exprés’ del Zendal un año después de la inauguración: decenas de millones para servicios rutinarios

Ayuso apuesta por conceder, sin concurso público, contratas previsibles como las de alimentación, limpieza, lavandería o seguridad de su proyecto estrella

Una mujer pasa por delante del hospital Enfermera Isabel Zendal, ayer.
Una mujer pasa por delante del hospital Enfermera Isabel Zendal, ayer.Samuel Sánchez

El mantenimiento de las instalaciones. La vigilancia. O los sándwiches de las máquinas expendedoras. Más de un año después de la inauguración del hospital Enfermera Isabel Zendal, Madrid sigue firmando contratos de emergencia, es decir, generalmente a dedo, para cubrir necesidades previsibles y conocidas con meses de antelación en la infraestructura. Ocurrió por última vez el miércoles, cuando el Gobierno aprobó acuerdos de emergencia por 11,5 millones de euros, sin publicidad ni competición entre empresas que pudiera abaratar los precios. Por esta vía se han otorgado más de 160 contratos para el hospital con un valor de al menos 189 millones, entre ellos los dedicados a su construcción, para los que se invitó a presentar ofertas a varias empresas, según datos recabados por el PSOE en la Asamblea.

Lo que empezó como una forma de combatir ágilmente el virus en los peores momentos de la pandemia, levantando contra el reloj una nueva infraestructura, se ha convertido en un hábito que el Gobierno de Madrid justifica en la virulencia de la variante ómicron, y que escandaliza a la oposición.

“Es inadmisible”, opina Javier Padilla, diputado de Más Madrid. “En el momento inicial de la pandemia, podía tener sentido por no poder desarrollar los mecanismos habituales de contratación, que llevan más tiempo, pero ahora ya no está justificado”, sostiene este representante, que detalla que solo desde julio de 2021 se han gastado más de 20 millones de esta manera en el hospital. “Vemos cómo se renuevan periódicamente contratos como la seguridad, el mantenimiento o la restauración del Isabel Zendal que no son emergencias, sino cosas que se sabía que habría que renovar”, recuerda. Y denuncia: “Esto es importante no por un tema de procedimiento sino, sobre todo, porque es una fuente para posibles contratos corruptos y, además, porque hace que paguemos más por cosas que tendríamos que estar ajustando más los precios. Solo hay tres opciones posibles: incompetencia, incapacidad o voluntad de fraude”.

Junto al hospital de campaña del Ifema, el centro de emergencias Isabel Zendal ha sido la gran apuesta de Díaz Ayuso en la lucha contra el virus. La infraestructura no se ha convertido solo en punto de referencia para la vacunación. También se ha transformado en un inmenso plató televisivo que la presidenta ha visitado repetidamente. Promocionado como uno de los grandes reclamos electorales de Díaz Ayuso en las elecciones del 4-M, no se ha reparado en gastos.

La sala de prensa costó 369.759,83 euros, según consta en el portal de contratación. La sala de crisis, 323.958,14. Gastos decididos a dedo que incluyen 40.000 euros en un muro de pantallas, 4.540 en una mesa o 1.197 en tres banderas, según documentación a la que accedió EL PAÍS.

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No obstante, la operativa diaria del centro de emergencias se lleva la parte del león del gasto. El servicio de limpieza para 2022 fue concedido el miércoles por 4.466.569,03 euros. Por el mismo periodo se firmó el de alimentación y vending, que llegó a los 3.095.396,37 euros. O el de gestión de los residuos: 873.574,68 euros. “Actuaciones necesarias para proceder a garantizar la protección de pacientes y profesionales sanitarios del Servicio Madrileño de Salud”, se lee en los acuerdos. Todos por la vía de emergencia.

“La situación excepcional ocasionada por la altísima contagiosidad de la variante ómicron, que ha generado de nuevo una explosión de casos en Madrid y en toda España, así como el crecimiento acelerado en el número de nuevos ingresos hospitalarios, hacen necesaria la tramitación de estos expedientes por el procedimiento de emergencia, siendo muy complicada una planificación previa por la situación cambiante y rápida de la situación epidemiológica”, justifica un portavoz gubernamental, que afirma que esa apuesta por la vía de emergencia está avalada por el apartado septuagésimo tercero de la Orden 1244/2021, de 1 de octubre, de la Consejería de Sanidad.

A rebufo de la alta contagiosidad de ómicron, el Zendal, que tiene una capacidad máxima de 1.008 camas, atendió a 217 pacientes en noviembre, a 663 en diciembre, y a 1.036 en enero, según datos de la Consejería de Sanidad. Tras el pico de la sexta ola, ha habido jornadas en las que otros hospitales han tenido más ingresados por esta enfermedad: por ejemplo, La Paz, el Gregorio Marañón, el Doce de Octubre o la Fundación Jiménez Díaz. Además, el sistema hospitalario ha transitado la última crisis sin las mismas dificultades dramáticas de las anteriores.

Así, las cifras de ingresados y pacientes en unidades de cuidados intensivos se dispararon a principios de año: llegaron, por ejemplo, a 3.135 y 325 el 17 de enero en todo el sistema regional. Sin embargo, hace un año, la situación era peor: por ejemplo, el 24 de enero de 2021 había 4.331 ingresados, con 663 pacientes luchando por sus vidas en todo el sistema.

En consecuencia, las explicaciones oficiales no satisfacen por ahora a la oposición. “Nos parece una absoluta anomalía”, critica la socialista Carmen López, portavoz del PSOE en la comisión de contrataciones, que se conoce al dedillo el laberinto de los acuerdos adoptados por el Ejecutivo durante la pandemia. “Lo primero que tienen que hacer es asignarle al Zendal un centro de gasto, para que ellos empiecen a contratar directamente. Que sigan utilizando solo el artículo 120, el de emergencia, me parece incongruente. ¿A cuánto se nos va a ir este hospital? Llevan más de 200 millones de euros”, calcula. “Hay que cortar ya con los contratos de emergencia, con esta opacidad. Vamos a solicitar la documentación remitida a la Cámara de Cuentas para la justificación de todos los contratos covid”.

En la misma línea combativa se expresa Vanesa Lillo, diputada de IU integrada en el grupo de Unidas Podemos. “Estamos haciendo todo lo posible para aclarar si están usando esta fórmula al margen de la ley: no son servicios que, de repente, se tienen que prestar por urgencia, sino que se llevan prestando desde que el hospital está en funcionamiento”, lamenta. “¿Mientras ha estado en funcionamiento el primer contrato de emergencia no se ha podido trabajar en una licitación, como establece la ley? ¿En un año y pico no has podido hacer una licitación? Es cuanto menos sorprendente”, añade. “Alguien se tiene que pronunciar sobre si esta fórmula de dar a dedo millones y millones está justificada o no”.

Mientras tanto, los diputados de la oposición esperan expectantes dos citas de esta semana: la del Consejo de Gobierno del miércoles, por si se aprueba una nueva batería de contratos de emergencia para el Zendal, y la del pleno del jueves, para preguntarle al Ejecutivo cómo justifica que el centro hospitalario opere de contrato a dedo en contrato a dedo. Una lluvia de millones que Más Madrid, PSOE y Podemos están mirando con lupa.

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