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La Generalitat quiere que el 80% de las asignaturas en la Universidad sea en catalán en 2025

El plan acordado por los campus incluye un programa de intercambio entre los centros de zonas de habla catalana y un mecanismo para que los alumnos alerten cuando un profesor cambia de idioma

Universidad Pompeu Fabra
Un aula de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, en una imagen de archivo.MASSIMILIANO MINOCRI (EL PAÍS)

Impulsar el uso del catalán en todos los ámbitos, también en el universitario. Con este objetivo, el Departamento de Universidades de la Generalitat ha presentado este jueves una batería de medidas para aumentar la presencia de esta lengua en las aulas de las universidades. La meta es que en 2025 el 80% de las clases se hagan en catalán. Actualmente, según un estudio presentado en enero, el 70% de las asignaturas de grado son en esta lengua, cifra que cae al 40% en el caso de los másteres. “Hay un latido para proteger el catalán, que hemos escuchado”, ha resumido la consejera de Universidades, Gemma Geis.

El Plan de fortalecimiento de la lengua catalana en el sistema universitario —firmado por todas las universidades públicas y privadas, a excepción de la Abat Oliba— insta a todas las universidades a realizar un estudio sobre el uso de las lenguas en la docencia. Igualmente, se realizará un estudio sobre el nivel de catalán de los estudiantes que cursan el máster de Formación de Profesorado de Secundaria para conocer la competencia lingüística de los futuros docentes de instituto.

Uno de los puntos principales es que en los procesos de selección se exija en nivel C1 de catalán al nuevo profesorado (excepto a los visitantes o a los que imparten la materia en una tercera lengua). De hecho, este requisito ya existía en el decreto 128/2010 sobre la acreditación del conocimiento lingüístico de los profesores universitarios y los campus acostumbran a exigirlo. La normativa establece que debe demostrarse un nivel C de catalán, pero la clave es que abría la puerta a que los aspirantes acreditaran su conocimiento de catalán con una prueba que les hacía la universidad. Con el nuevo plan, explican desde el Departamento de Universidades, los campus se comprometen a no usar este mecanismo y pedir la acreditación solo con certificados oficiales.

Asimismo, se pondrán en marcha dos nuevos protocolos. Uno será para habilitar un mecanismo para que los estudiantes puedan, de forma anónima, informar sobre cuando un profesor no imparte la clase en el idioma anunciado en el momento de inscribirse. Desde el inicio de curso, los campus han recibido 64 reclamaciones por cambio de lengua del docente, de las cuales la mitad se han solucionado. Y el segundo, para recoger información sobre el porcentaje de asignaturas que se imparten en catalán, pero también recoge el compromiso a publicitar con antelación el idioma en que se va a dar la clase, y a cumplirlo.

El plan, que cuenta con una inversión de 4,5 millones, también contempla la creación de un programa de intercambio, estilo Erasmus, entre estudiantes de las universidades que forman la Xarxa Vives, una veintena de campus de los territorios de habla catalana (Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Andorra).

En el ámbito de la investigación, se promueven los proyectos de temática local y escritos en catalán y se aumenta la ayuda a las tesis doctorales escritas en dicha lengua. “Necesitamos material de divulgación escrito en catalán”, ha constatado la consejera Geis.

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Moción por el catalán

La cuestión lingüística ha provocado conflicto en centros como la Universitat Pompeu Faba. El claustro del centro celebrado este miércoles aprobó una moción, presentada por estudiantes, instando al rectorado a “hacer un uso exclusivo del catalán en comunicaciones internas y en las publicaciones y redes sociales institucionales”. Igualmente, se pide que, a la hora de entregar subvenciones a organizaciones estudiantiles, se prioricen las actividades en catalán. La moción fue aprobada con un resultado muy justo: 28 votos a favor, 27 en contra y 13 abstenciones, pero con el rechazo del equipo de Gobierno. Desde la UPF recuerdan que este tipo de mociones no son vinculantes. “El equipo de gobierno las estudia para ver si se pueden aplicar y cómo, pero no obligatoriamente tienen que aplicarse”, apuntan estas fuentes.

La moción tiene lugar un día después de que el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (Sepc) convocara una jornada de huelga para reivindicar más presencia del catalán en las aulas.

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