RECETAS

Cinco recetas de cenas primaverales

Alcachofas, guisantes, espárragos y cítricos de temporada. Ingredientes saludables y sabrosos con los que preparar platos sin mucho esfuerzo. Combinarlos bien entre ellos y añadirles proteínas de calidad es todo lo que necesitamos para lograr excelentes resultados.

El bacalao, el salmón, los mejillones y la panceta son algunas de las proteínas con las que se pueden combinar de forma sencilla las verduras de primavera.
El bacalao, el salmón, los mejillones y la panceta son algunas de las proteínas con las que se pueden combinar de forma sencilla las verduras de primavera.Caterina Barjau / EPS
Mònica Escudero|Fotografía: Caterina Barjau

La primavera convierte las fruterías en un festival de colores que fácilmente podemos trasladar a nuestros platos convertido en sabor. Los salteados, las tartas saladas, las tortillas y los revueltos permiten disfrutar de las verduras de una manera sencilla y rápida, sin olvidarnos de frutas como fresas, albaricoques, frambuesas o nectarinas en ensaladas o sopas frías.

Los espárragos verdes son delicados y deberían consumirse lo más cerca posible del momento de su recolección, ya que al cortarlos empiezan a perder azúcares (y con ellos, sabor y jugosidad). Si sospechamos que los que vamos a comer ya no están en su mejor momento, el escritor, gastrónomo y especialista en química de los alimentos Harold McGee aconseja solucionarlo poniéndolos en remojo en agua con un poco de azúcar una hora antes de cocinarlos: una cucharada será suficiente para 300 mililitros de líquido. McGee también recomienda un truco para cocinar los espárragos blancos manteniendo todo su sabor: hacerlo en aceite en lugar de agua, ya que en este no se diluyen sus aromas. Para hacerlo sin que se frían, podemos ponerlos en una bolsa de cocción cubiertos con el aceite, eliminar todo el aire posible, cerrarla y llevar a ebullición en una olla a fuego mínimo durante unos 15 minutos o hasta que estén tiernos al tacto.

Los salteados, las tartas saladas, las tortillas y los revueltos permiten disfrutar de las verduras de una manera sencilla

Para que las acelgas resulten sabrosas y tengan la textura adecuada hay que tener en cuenta que los tallos y las hojas requieren diferentes tiempos de cocción: mientras a las pencas les hacen falta unos cinco minutos, las hojas solo necesitan dos. Podemos rebajar los tiempos a la mitad si preparamos las verduras en el microondas, en un estuche de silicona o un bol apto cubierto con papel de cocina transparente o un plato. Con este método también se hacen las alcachofas más sencillas del mundo: solo hay que lavarlas y cocinarlas a máxima potencia entre 8 y 10 minutos. Una vez listas —y con cuidado para no quemarse—, quitaremos con facilidad las hojas exteriores y la parte externa del tallo: es el momento de cortarlas a lo largo, marcarlas si se quiere en una sartén para que se doren y servir con aliño al gusto.

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