Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La covid-19 le sienta mal a los derechos de las mujeres

Una iniciativa global aborda el impacto de la pandemia en las brechas de género y propone medidas para combatirlo

Las mujeres están en primera línea de la batalla contra la covid-19. En la imagen, una maestra brasileña durante la pandemia.
Las mujeres están en primera línea de la batalla contra la covid-19. En la imagen, una maestra brasileña durante la pandemia. Center for Global Development

Se ha convertido en una verdad aceptada el que la pandemia ha disparado inequidades existentes. En el caso de las ya intolerables brechas de género, esta idea no podía ser más cierta. La covid-19 ha caído como una bomba de racimo sobre la realidad de millones de mujeres en todo el planeta, especialmente en las regiones más pobres. Son ellas las que están sobrerrepresentadas en el trabajo no remunerado y los sectores informales de la economía, primera línea en el frente de la crisis. Su vulnerabilidad legal y personal las deja expuestas a los desahucios masivos o a la pérdida de tierras. Se multiplican las cargas por cuidados y estrés financiero, disparando las consecuencias para la salud mental. Su exposición en situaciones de conflicto y desplazamiento se hace aún más evidente por las dificultades para hacer llegar asistencia humanitaria.

Solo en la categoría de la pobreza de ingreso, los números son escalofriantes. Un estudio conjunto de varias agencias de Naciones Unidas estimaba en septiembre del año pasado en 47 millones el número de mujeres y niñas empujadas a la pobreza extrema en 2021 como consecuencia de la covid-19. La cifra total se elevará a 435 millones de seres humanos.

Como en el caso de otros grupos sociales, las mujeres son al mismo tiempo víctima y solución de la crisis. Siete de cada diez profesionales de la salud en el planeta son mujeres, que doblan muy a menudo los cuidados en casa y en los centros sanitarios. Esta situación les expone de manera desproporcionada al contagio, como explicaba ISGlobal en un informe basado en datos oficiales de España: durante los meses de la primera ola de la pandemia, los contagios de sanitarias multiplicaron por tres los de los sanitarios.

Todas estas son buenas razones para seguir de cerca el impacto de la pandemia en la crisis de género del planeta, estableciendo medidas específicas para atajarlo. Y eso es precisamente lo que se ha propuesto el think tank internacional Center for Global Development (CGD), una de las referencias en su campo. La Iniciativa sobre Género y Desarrollo en la covid-19 supone un esfuerzo de largo aliento para informar a los responsables políticos nacionales e internacionales, fomentando respuestas prácticas que promuevan la equidad de género y la prosperidad general.

La iniciativa –focalizada en los países de ingreso medio y bajo– cubre todo el espectro de la toma de decisiones: ¿Cuál es el impacto de la pandemia en la salud, la economía y el bienestar de las mujeres? ¿Cuál es la respuesta de los donantes y de los gobiernos en los países afectados? ¿Qué medidas son necesarias para una recuperación incluyente? El análisis de expertos propios y ajenos cubre tres grandes ámbitos de las políticas públicas: salud (incluyendo los daños colaterales sobre salud sexual y reproductiva), protección social y desarrollo económico.

Si sea asoman a la web recién estrenada, comprobarán el extraordinario potencial de este nuevo proyecto del CGD. Las primeras publicaciones tocan asuntos como el impacto de la pandemia en la violencia contra mujeres y niñas; o el papel de las transferencias de efectivo como red de seguridad para las mujeres en este tiempo. También despliega la habitual caja de herramientas de este centro, que incluye blogs, entrevistas, testimonios, eventos públicos y papeles de posicionamiento.

La covid-19 es una tragedia temporal para todos. Para muchas mujeres, puede convertirse en la causa que arruinó sus vidas para siempre.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información