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Ocho sencillos ejercicios para entrenar las neuronas

Entrenamiento neuronas

Ocho sencillos ejercicios para entrenar y mantener en buena forma la materia gris. Porque unos pocos minutos diarios de dedicación son suficientes para activar las neuronas. La clave, proponérselo.

Si queremos disfrutar de una vida sana, necesitamos un cerebro activo. Cumplir años significa ir perdiendo algunas facultades. Cuando nos hacemos mayores comienza a resultarnos difícil memorizar los números de teléfono y, a veces, se nos resiste esa palabra precisa que queremos decir. La memoria, la atención y la capacidad de concentrarnos o de expresarnos son algunas de las habilidades que vemos afectadas con el paso del tiempo. No obstante, existen buenas noticias. En las últimas décadas, la neurociencia está demostrando que todos, a cualquier edad, podemos realizar un entrenamiento cognitivo que nos ayude a mantener más joven nuestra materia gris. El verano es un buen momento para comenzar, máxime después de una época tan dura como la que hemos vivido. Es recomendable un buen entrenamiento para recuperar energía mental y, aún más importante, para reforzar nuestras habilidades cognitivas.

Antes de proponer una agenda de ejercicios, hagamos una pequeña matización. La terapeuta Catalina ­Hoffmann, gran experta en desarrollo cognitivo y autora del método que lleva su nombre, sostiene que entrenar es diferente a realizar un mantenimiento mental. Si realizamos diariamente actividades que nos gustan, como hacer sudokus o sopas de letras, por ejemplo, estaríamos efectuando un mantenimiento de las áreas de nuestro cerebro que están sanas y activas. Equivaldría al ejercicio de correr todos los días para alguien que le gusta el ejercicio físico. Sin embargo, entrenar es desarrollar áreas cerebrales sanas pero que no están activas y que hemos aparcado por diversos motivos: porque no les hemos prestado tanta atención, porque nos frustraban o porque las actividades que entrañaban no nos motivaban.

Hoffmann reconoce que entrenar supone “despertar nuestras neuronas Netflix”, que están cómodamente sentadas en su sofá y no tienen ninguna necesidad de moverse. Ahí es donde comienza nuestro desafío. Cuando se consulta a entrenadores de la mente sobre sus trucos, estos enumeran actividades sencillas, que se pueden practicar diariamente y que no requieren más de 10 minutos al día. Veamos ocho de ellas, que surgen de las recomendaciones que la propia Hoffmann recoge en su método, pero también de libros como Entrena tu cerebro, de Marta Romo; Superpoderes del éxito para gente normal, de Mago More, y Supertrucos mentales para la vida diaria, de Jorge Luengo. Estas son sus propuestas.

Escuchar música 8D con auriculares. Este tipo de música suele utilizarse en películas o videojuegos y es especialmente envolvente porque activa el cerebro en su conjunto, según Hoffmann. Se puede encontrar en Internet y se recomienda escucharla con los ojos cerrados mientras se presta atención a los instrumentos, la voz, el ritmo…

Día de la mano no dominante. Un día a la semana hay que hacer todo con la mano que no utilizamos habitualmente. Si somos diestros, nos volvemos zurdos, o viceversa. Dicha actividad facilita un cruce de los hemisferios cerebrales e incrementa la reserva cognitiva.

Leer en voz alta. Cuando leemos en voz alta abrimos nuevas rutas neuronales, por ello es recomendable practicarlo una vez a la semana aunque estemos solos.

Hacer algo que nos incomoda. Tenemos que evitar caer en la zona de confort, especialmente en verano, que es un periodo donde solemos relajarnos más. Mago More sugiere hacer cosas que nos cuesten, aunque sean pequeños actos, como no tomar un postre que nos apetece mucho o ir por un camino diferente al habitual.

Trabajar con los olores. Hoffmann sugiere colocar olores que nos resultan familiares en recipientes, como un jabón de la infancia, un perfume antiguo… El ejercicio consiste en vendarse los ojos y dejarnos sorprender por el olfato. De ese modo, activamos uno de los sentidos menos desarrollados y abrimos nuevas conexiones neurales. Esta dinámica también puede hacerse con sabores, si es que alguien tiene dificultades con el olfato.

Hacer deporte o jugar. Como reconoce Marta Romo, el deporte activa también nuestro cerebro, e incluso nos ayuda a desarrollar nuevas neuronas. Cuando el cuerpo se mueve, además, la mente se relaja y crea un espacio idóneo para el aprendizaje.

Coordinación óculo-manual. Una de las claves del entrenamiento cognitivo consiste en cruzar diferentes áreas cerebrales. En este caso, Hoffmann sugiere hacernos con unas plastilinas o algún material que permita moldearse, para crear formas diferentes. El objetivo es conectar los ojos con las actividades de las manos.

Retar la atención. Existen libros y dinámicas para encontrar diferencias entre dos imágenes o encontrar una que esté oculta. Este ejercicio ayuda a entrenar la atención. Jorge Luengo, conocido ilusionista, sugiere practicarlo día a día, cuando estamos en la calle sentados o esperando en una fila. El reto es muy fácil: observamos qué llevan las personas que están a nuestro alrededor, cerramos los ojos e intentamos recordar los detalles de sus zapatos, la ropa que llevan…

Entrenar nuestro cerebro para crear hábitos diferentes y desarrollar todo nuestro potencial cognitivo está en nuestras manos. Y el verano es sin duda un excelente momento para proponérselo. —eps

Pilar Jericó es coordinadora del blog Laboratorio de felicidad de EL PAÍS.

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