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Movilízate por el clima

Ese día, entre escolares, enseñantes y familias que acompañaron, unas 600 personas se dieron cita y leyeron un manifiesto a favor de la reducción de emisiones causantes del calentamiento global.

'  Hilvanados caminos. El libro del desarraigo   ’  Textos de  J.R. Bustamante.  Imágenes de  Joseba Plazuelo.  Editorial Azur. Ilustración cedida por Ampliar foto
'Hilvanados caminos. El libro del desarraigoTextos de J.R. Bustamante. Imágenes de Joseba Plazuelo. Editorial Azur. Ilustración cedida por
O Porriño (Pontevedra)

Lo primero que encontramos al acceder al Colegio Público de Educación Infantil y Primaria ‘Antonio Palacios de O Porriño (Pontevedra) es un libro de firmas en defensa del medio ambiente. El soporte que adultos y estudiantes utilizan para escribir un texto de apoyo.

Esta ventana abierta a la conciencia ecológica fue una idea de los alumnos y las alumnas de sexto curso de educación primaria, que se hacían llamar ‘los Cooltureco’.

Los estudiantes habían conseguido, gracias a su compromiso, trabajo y comportamiento, la implicación de más grupos del centro y de otros centros en el despliegue de acciones, mensajes y comportamientos de denuncia, concienciación y cuidado del medio ambiente.

La evidencia de que muchos estudiantes distinguían mejor, y con más detalle, dos modelos de teléfono móvil que dos hojas de árbol, activó en Miriam Leirós, tutora de sexto curso, y en su compañera Nuria Rodríguez, la necesidad de una nueva propuesta curricular que integrara cultura y ecología y ‘enredara’ a los estudiantes en esta hibridación. Así surge el Proyecto ‘Cooltureco (“cultur”+“eco”, y sustituyendo “cul” por la expresión inglesa “cool”). Una iniciativa didáctica ecológica-cultural organizada para dos grupos de sexto curso de primaria, con dos tutoras al frente.

Miriam: “Considero la cultura y la ecología dos ejes indispensables en la formación de la persona, cada vez es más necesaria su presencia en el currículo.

En los recreos escuchaba a los estudiantes de sexto, e incluso menores, cantar ‘reggaetón’ todo el tiempo, les pedía, entonces, que me cantaran otras canciones y no sabían, no conocían más; lo mismo pasaba con el cine, sólo veían superproducciones comerciales carentes de contenido, así que pensé que era necesario poner atención en este sentido. Deseábamos que conocieran otras opciones.

Por otra parte, la ecología siempre ha sido para mí un contenido de vital importancia. Hace años tuve un proyecto en el que trabajaba lengua y matemáticas mediante la reducción, reutilización y reciclaje de plásticos, el proyecto lo denominamos ‘PlasticOFF. Ahora creo que las acciones concretas están bien, pero creo, además, que para generar un cambio de rumbo en el cuidado del planeta hay que despertar en los estudiantes el deseo y la necesidad de cuidar la naturaleza, contactando con ella, dándola a conocer. Hay que hacerles ver que sus acciones, las de sus familias y las del resto de la sociedad tienen consecuencias, que estamos destruyendo nuestro planeta a pasos agigantados.”



Como es fácil deducir, esta actitud profesional y ese modo de entender el trabajo docente no surge de espontáneamente; resulta de una larga y continuada experiencia de enseñanza y concienciación ecológica, de la que relatamos algunas acciones.

En el año 2014 una noticia de Jovi Esteve en ‘El País’, ‘El séptimo continente’, sobre la primera isla de plástico en el océano (el Gran parche de basura del Pacífico, la Isla de basura o la Gran sopa de plástico) fue llevada al aula. Despertó interés y movió la voluntad de los estudiantes por cambiar lo que estaban descubriendo: “¿Qué podemos hacer nosotros? .... Queremos limpiar el mar y hacer algo por el planeta...”

Así nació el proyecto PlasticOFF, que pretendía dotar de contenido y modos de proceder a esa despertada conciencia por el cuidado de la Naturaleza y el mantenimiento de los ecosistemas. La promotora y líder de este proyecto fue la maestra Miriam Leirós, intérprete ambiental y colaboradora en temas de infancia y ecología de la publicación ‘on-line’: ‘El Asombrario’.

En el siguiente audio, podéis escuchar una descripción más detallada del propósito de ‘PlasticOFF’, del trabajo de aula y centro, la metodología utilizada de ‘Aprendizaje por proyectos’, la implicación de los profesionales del centro, concienciación de las familias...

Miriam, evocando el desarrollo de este proyecto, comenta: “... se organizaron en tres grupos de trabajo, rotando cada estudiante por todos. Uno de ellos lo llamamos ‘Ecowebs’ y eran los comisionados para navegar por internet, localizar páginas relacionadas con la gestión del plástico y los efectos contaminantes, después las subían a la pestaña correspondiente del blog; cuidaban la estética de la bitácora; localizaban y utilizaban imágenes sobre ecología de la plataforma Pinterest. Otro, ‘Econoticias’, buscaba y seleccionaba en la prensa digital o impresa noticias sobre el plástico y sus secuelas para el medio ambiente.Los estudiantes las analizaban y enlazaban en la pestaña correspondiente; también seleccionaban vídeos de ecología y preparaban exposiciones de concienciación dirigidas al resto de grupos del centro. El tercero, el de ‘Reciclaje’, se encargaba de bajar al patio los tres cubos de recolección: uno, para tapones, otro para envases de bebibles y otro para ‘otros plásticos’”.

Antes de finalizar el recreo pesaban las diferentes bolsas de basuras que habían recolectado y anotaban el peso en una tabla digital, difundiendo los resultados al final de la semana.

El destino de los desperdicios plásticos variaba. Los tapones, por ejemplo, que es un material apreciado para el reciclaje, se enviaban al banco de tapones de Baixo Miño (Banta)’, con el que estaban en contacto. Allí seleccionaban los tapones reciclables, que eran vendidos, y el beneficio económico se destinaba a la ayuda de menores con enfermedades raras.

Fue en 2017 cuando surge a nueva propuesta curricular, a la que ya nos hemos referido, de integrar cultura y ecología en varias secuencias didácticas (el proyecto ‘Cooltureco’).

Miriam:“Nuria y yo intentamos con este proyecto despertar conciencias, que parecían dormidas. Estábamos seguras de que una vez despiertas se transformarían en agentes de cambio para la defensa y cuidado del medio ambiente. En el proyecto ‘Cooltureco’ nuestros estudiantes han indagado sobre la 'biología de los ecosistemas', buscando noticias y contando sus preocupaciones y hallazgos en un magazín televisivo. Eran ellos los que seleccionaban los contenidos, al tiempo que realizaban ejercicios y problemas de matemáticas, redacciones y exposiciones orales...”

¿Qué puede ser más motivador que escribir o hablar sobre lo que nos interesa o preocupa...?

— ¿Cómo calculamos los minutos del programa y de cada sección?
— ¿Qué imagen, libre de derechos ponemos de fondo, mientras hablamos?
— Tenemos demasiadas noticias, debatamos para ver cuál de ellas contamos...

Estas cuestiones se planteaban entre cuadernos, folios, libros, cámaras... De hecho, se interesaron por contenidos cuyo estudio desborda lo que recoge el currículo oficial. “Los veo crecer como personas, más allá de ser aprendices, que al final es lo mejor que puedes sentir como maestra de primaria”, afirma Miriam.

De este modo, cultura y ecología estuvieron presentes en el aula de manera transversal y natural. A partir de las noticias de medio ambiente y cultura abordaban temáticas diferentes que, a su vez, se trabajaban en las distintas disciplinas escolares (los alumnos y las alumnas de Miriam no utilizan los libros de texto como soporte único de aprendizaje, sino como material común de ayuda y consulta). Priorizaban siempre el contacto con la naturaleza y las actividades de conocimiento del medio, su protección y respeto.

Actividades sencillas, como salir al campo a recoger hojas para confeccionar un herbario, pasaban a ser emocionantes; acercarse a la naturaleza permitía contemplar el verdadero despertar de sus sentidos. En Ciencias Naturales estudiaban las hojas, las buscaban, recolectaban, investigaban, clasificaban y cada estudiante construía su herbario.

Herbario de la clase de sexto. Colegio ‘Antonio Palacios’ ampliar foto
Herbario de la clase de sexto. Colegio ‘Antonio Palacios’

Miriam, en otro momento y en respuesta a la pregunta del periodista Rafa Ruiz, en El Asombrario, sobre ¿Cuál es el feedback que recibes de tus alumnos y cuáles son las herramientas o contenidos que más les motivan? afirmaba...

Reaccionan muy bien (...) siempre que se les tenga en cuenta, que se les trate como sujetos activos y no objetos pasivos, su respuesta es muy buena, se implican... Hay algo que siempre les motiva: la vía segura para que presten atención a los temas medioambientales es la de referirnos a los animales. Cualquier niño empatiza con los animales, siente ternura, atracción y complicidad hacia ellos; los ven como sus amigos. Si les quieres hablar de la contaminación por plásticos en los océanos, la mejor manera de llegar a ellos es a través de los delfines y las ballenas. Si les quieres explicar el impacto del cambio climático y cómo se derriten los Polos, osos polares y pingüinos van a ser tus mejores aliados. No falla.

También el contacto con la naturaleza les permitía tomar conciencia de que todo no era natural, que había basura, contaminación... y de nuevo, como en otras ocasiones, el diálogo surgía:

Noa (estudiante): “¡Qué sucio está todo! ¿Por qué no se tira la basura a la papelera?”
Aarón (estudiante): “No me gusta ver el campo así.”
Miriam (profesora): “Pues las cosas que no nos gustan tenemos que tratar de cambiarlas, mejorarlas...”
Laura (estudiante): “Tenemos que hacer algo para que esto cambie.”

Esta semana, el día 22 de mayo, hemos hecho una recogida de residuos en el paseo del río Louro. Salimos del colegio equipados con guantes y bolsas de basura, y teníamos ya instrucciones de no coger nada peligroso, sólo envases, colillas, etc. Por cierto, hemos aprendido que cada colilla contamina 50 litros de agua ¡Qué pasada!” (Recogida de basura en el río Louro, Miriam Leirós)

Recogida de basura en el río Louro ampliar foto
Recogida de basura en el río Louro

Los estudiantes de sexto comenzaron a sentirse ‘agentes de cambio’; tras una exposición y un debate en el aula sobre si la solución está el reciclaje, concluyen que no es la mejor solución. Si generásemos pocos residuos no sería necesario poner en marcha tantos mecanismos de reciclado, camiones de basura, plantas de reciclaje... que son también contaminantes: “El mejor residuo es el que no se produce”.

Este tipo de reflexiones colectivas servían para poner en marcha, dentro del proyecto ‘Cooltureco’, el programa “Residuo Cero”. Con esta iniciativa se pretendía que en las ‘meriendas’, de antes del recreo de la mañana, se generase el menor residuo posible.

O Porriño, 3 de junio de 2019

Señora Ministra:
Somos los 'Cooltureco', un curso de sexto de Primaria del CEIP 'Antonio Palacios' y escribimos esta carta para habarle de lo que hemos estado haciendo este curso, incluido lo que hemos hecho por el medio ambiente...

Carta de los 'Cooltureco' a Teresa Ribera, Ministra de Transición Ecológica

Fue Carla, alumna de sexto A, la encargada, uno de los días, de contabilizar y clasificar el residuo, algo que hacen a diario, cinco minutos antes del recreo. En esta labor, todos participan y rotan semana a semana.

Carla (estudiante): “¿Quién ha traído residuo total?”

Con honestidad levantan sus meriendas y las muestran. Con la denominación de ‘residuo total’ se refieren a la utilización de plásticos de un sólo uso, que envuelven la bollería industrial, al papel de aluminio… a todo aquel envoltorio difícil de reciclar. Este residuo suelen utilizarlo poco.

Carla (plantea otra pregunta sobre el segundo tipo de residuo): “¿Quién ha traído residuo reciclable?”

En este caso los alumnos que han traído yogures bebibles, bricks de zumo o botellas de agua de plástico levantan la mano. Y, por último...

Carla: “¿Quién ha traído merienda sin residuo?”

La mayoría de los estudiantes levantan orgullosos sus fiambreras y cantimploras de agua.

Carla anota los datos en la libreta de residuos. No penaliza generar residuo (quizá sea ésta una de las razones de la honestidad de las respuestas). Sin embargo, sirve para visualizar el esfuerzo de comprar a granel y no utilizar envases individuales, introducir una merienda saludable en una fiambrera o en un “tupper”... Cada viernes, el dato de meriendas sin residuo es superior a los anteriores, y se refleja pegando una hoja en el roble del mural del pasillo. A final de curso el roble estará frondoso.

Mural del pasillo del colegio. Generación de ‘residuos cero’
Mural del pasillo del colegio. Generación de ‘residuos cero’

“Ya hemos hecho las gráficas de los residuos de las meriendas de marzo. Las gráficas han salido súper bien y hay muy poco residuo total y residuo reciclable. Cada vez somos más los que traemos sin residuo ¡Estamos contentísimos! Cada vez nuestro árbol tiene más hojas.” (Residuo cero del mes de marzo, Miriam Leirós)

Grafica de residuos del mes marzo de 2019 ampliar foto
Grafica de residuos del mes marzo de 2019

¿Qué hacemos con los restos de fruta? También son residuos. Dentro de esta iniciativa de ‘Residuo cero (#residuocero) decidieron montar un compostero; así el residuo sería, efectivamente, cero. La descomposición seguiría su ciclo natural y, en clase de ciencias podrían observar, después de un tiempo, quienes vivían en el compostero.

Extrajeron compost y observaron los artrópodos, miriápodos, etc., que lo habitan. Una evidencia más de cómo la educación ambiental puede estar presente en todas las áreas del currículo, con la simple realización de acciones cotidianas de cuidado y protección.

El compostero permitía la reducción de residuos. Evitaba arrojar los restos orgánicos a la basura, que de otro modo el camión de la basura tendría que recoger (el camión emite CO2) y llevarlos a una planta de residuos para quemarlos, emitiendo, de nuevo, CO2. El compostero les ayudó a reducir residuos y emisiones tóxicas, favoreciendo el proceso de recickado natural.

Ayer nos dieron una charla sobre lo que se puede y no se puede echar en el compostero. Hemos aprendido que debe tener oxígeno así que hay que alternar capas de hojas o paja para que los microorganismos descomponedores respiren y no huela a podrido. También nos han explicado cómo airearlo con una herramienta. Hemos aprendido además que la temperatura puede alcanzar al principio unos 70º y después de unos meses se mantendrá en torno a 30º. Hoy hemos montado el compostero entre todos, este compostero está hecho de plástico reciclado de las lonas de los invernaderos industriales.” (Ponemos en marcha un compostero, Miriam Leirós)

Ponemos en marcha un compostero ampliar foto
Ponemos en marcha un compostero

A final de mes, en clase de matemáticas analizaban los datos del registro y con ellos elaboraron el correspondiente gráfico comparativo para observar la evolución del proceso. No basta con tener conocimientos matemáticos o lingüísticos. Saber emplearlos en la vida real, o enseñarles a usarlos en la mejora social forma parte del cambio, de la formación integral y de su proceso como agentes activos en la transformación de lo que no les gusta y quieren cambiar.

La educación ambiental permite un tratamiento didáctico transversal, indagatorio y por proyectos; las temáticas que abordan son básicas y conectan con todas las áreas del currículo. Una noticia es contenudo para la mejora de la comprensión lectora y puede dar paso a un trabajo de investigación y argumentación, tratando de responder en grupo e individualmente a la pregunta de... ¿Por qué están desapareciendo las golondrinas? En cuanto al abordaje de las matemáticas ya nos hemos referido con ejemplos; siempre hay cifras que ponderar en el estudio del cambio climático.

El roble del mural del pasillo fue creciendo, pero a los ‘Cooltureco’ no les bastaba con actuar aisladamente, sólo ellos; querían difundir y actuar colectivamente. Invitaron a otras clases a sumarse a su programa “Residuo cero” y consiguieron que se unieran los niños y las niñas de las clases de educación infantil de cuatro años y sus profesoras. Más adelante, también los alumnos y las alumnas de cuarto curso de primaria...

Decidieron a participar en la campaña "Movilízate Por La Selva ", un programa de la Organización de la Dra. Jane Goodall. Cada vez que reunían 30 teléfonos móviles los enviaban por correo; eso les daba derecho a apadrinar a un chimpancé víctima de la deforestación. En esta iniciativa también participó el alumnado de cuarto curso. Apadrinaron, además, un pingüino del Ártico.

Descubrieron a Greta Thunberg, la joven sueca activista del clima. De inmediato se convirtió en un referente para ellos; no pudieron obviar el movimiento de Fridays for future porque su sentido de la ecología estaba a flor de piel. Desde mediados de febrero pararon cada viernes de forma simbólica en muestra de apoyo.

Nos unimos a ‘Fridays for future’ ampliar foto
Nos unimos a ‘Fridays for future’

En el curso escolar 2019-20, los nuevos grupos de alumnos y alumnas, que se inician con Miriam en esta aproximación al mundo natural, tendrán la ocasión de ser parte activa en la movilización mundial por el clima, a celebrar en la semana del 20-27 de septiembre de 2019, con actividades desde el aula, en unión a otros centros de ‘O Porriño’ y con el propósito de visibilizar la importancia de la educación y la acción a favor de la conservación de los ecosistemas.

Algunas de estas últimas iniciativas quedan pendientes de relatar. De esto nos ocupamos en el siguiente ‘post’...

Continuará....

(*) Versión para profesionales: ResearchGate (Descargar en PDF).

(**) Miriam Campos Leirós es maestra de educación primaria, especialista en audición y lenguaje, aunque desde hace años ejerce como tutora. Autora del blog de recursos educativos y opinión “para profes y padres". Ha creado y desarrollado en el aula diferentes proyectos de educación ambiental como "Rutas sostenibles" y "Plasticoff"; con éste proyecto fue ponente en Utopías educativas 2015 y en Simo Educación 2015. Colaboradora habitual de la plataforma Cero en Conducta y de la publicación virtual El Asombrario. Promotora del movimiento "Teachers for Future Spain".

(***) Gracias a Nuria Rodríguez y al resto del profesorado y componentes de la comunidad educativa del CEIPAntonio Palacios’ por impulsar, acoger y prestar apoyo a este tipo de iniciativas educativas innovadoras.

(****) Agradecemos la colaboración del profesor Joseba García Plazuelo por las ilustraciones facilitadas en la composición del presente post.

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