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El becario de los ‘Villarejo papers’

villarejo

Hay algo aún mejor que las grabaciones del siniestro comisario: las reflexiones del agente al que le cayó el marrón de transcribirlas y organizarlas.

Las grabaciones del comisario Villarejo han sacudido la actualidad española, pero recientes investigaciones han revelado unos documentos de igual o mayor valor: los informes del becario de Villarejo, una figura oscura y aún sin identificar, que dormía poco y comía a deshoras, y que era en realidad quien transcribía las miles de horas de grabaciones. Este periódico ha tenido acceso a su agenda de apuntes e informes personales. Constituyen una trastienda de la trastienda del Estado, una subcloaca en las cloacas. He aquí algunos extractos de sus escritos:

— Muchísimo cuidado con Fernández Díaz, que alguien le diga algo, pide ya cosas rarísimas. Cree que Marcelo, su ángel de la guarda, le engaña con otro mientras duerme y quiere que le sigamos. Pase inventarse bulos contra líderes catalanes, fabricar dosieres contra la oposición, entorpecer investigaciones contra el PP, pero esto… ¿Qué hacemos?, ¿le seguimos la corriente como con todo lo demás? Encima ha dicho en una entrevista que “nada de lo que sucede es casual, ¡todo responde al plan de Dios!”. ¿También el plan de la policía patriótica? ¿Dios está al corriente? Creo que se nos debería haber comunicado. Desde luego, Marcelo como espía sería un fichaje.

El becario de los ‘Villarejo papers’

— Hemos archivado en la carpeta de pornografía judicial todo lo que dice Ignacio Cosidó que puede hacer a la Sala Segunda “desde detrás”. Los chicos han pensado ponerlo de sonido ambiente en la cena de empresa de Navidad, cuando vayamos al Maracaná 2. Queda mal que lo digamos nosotros, pero ¿no es un poco fuerte que este tío haya sido director general de la Policía?

— Ha habido un problema con la operación para grabar a dirigentes de Vox. Los agentes congeniaron tanto con ellos que se olvidaron de encender los micrófonos y acabaron de fiesta hasta las ocho de la mañana, comprando capuchas del Ku Klux Klan en un chino. Volvieron muy emocionados. Creen que, si un día ganan las elecciones, toda la policía será patriótica, y la normal será la otra, que tendrá que actuar a escondidas.

El becario de los ‘Villarejo papers’

— Objetivos de temas mainstream de este año en los que se debe conseguir una saturación tal, mediante manipulación informativa, que sean desactivados o den votos al PP y Vox: rollo feminista y LGTBI (intentaremos añadir alguna letra más, el objetivo es llegar a algo tipo clave de wifi imposible de memorizar), tumba de Franco (podemos filtrar una propuesta de instalarla como centro de un parque de atracciones facha), invasión de patinetes y segways en las grandes ciudades (a la gente le entrará aún más ganas de coger el coche aunque solo sea para atropellarlos)… Para el bombardeo en prensa de moderneces y lo políticamente correcto se debe seguir recurriendo a las fórmulas condescendientes “Todo lo que debes saber para”, “Las 10 cosas que tienes que”… Siempre con imperativos, esto a la gente le toca mucho las narices.

— Las grabaciones a Mariano Rajoy se confirman como una de las misiones más difíciles del equipo. Llevamos 27 horas de grabaciones y no se ha conseguido sacarle de conversaciones banales, frases hechas, comentarios sobre fútbol o asentimientos con la cabeza que no quedan registrados. Aunque estamos barajando hacer una recopilación de refranes. Se solicita otra prórroga.

Llevamos 27 horas de grabaciones a Rajoy y no se ha conseguido sacarle de frases hechas o comentarios sobre fútbol

— Valorar si la filtración del siguiente dato puede ser noticiosa. Porcentaje de eructos en el tiempo de grabación de las comidas con jueces y magistrados: 27%. Podría indicar un nivel de zafiedad denigrante para la magistratura, pero cabe el riesgo contrario: que el grueso de la población lo encuentre normal e incluso haya un efecto bumerán de identificación con un sector que se quiere desprestigiar. La empatía social con la vulgaridad y el corrupto sigue siendo un arma de doble filo, difícil de manejar, con la que choca nuestra actividad. (Nota interna: ¿el jefe tiene que ser tan macarra en las conversaciones? ¿No sobreactúa? Comentar en la próxima reunión. Ver punto siguiente).

— Nos ha demandado la productora de las películas de Torrente. Es lo que decía. Alegan que la imagen que damos de la policía daña la imagen del personaje y desvirtúa su parodia. Que constituye un perjuicio para sus intereses porque se ve superado por la realidad. Planteamos un posible cameo del jefe en el siguiente capítulo de la saga, pero temen que eclipse al protagonista.

El becario de los ‘Villarejo papers’

— Plan de inteligencia jordano-español para hacer pasar a la reina Letizia por Rania de Jordania. Las últimas intervenciones habían logrado notables similitudes que presagian la culminación de la primera fase del proyecto. En un segundo momento deberían producirse los primeros intercambios de verano de prueba. Los motivos iniciales de la operación siguen vigentes: Rania se aburre en Oriente Próximo y Letizia también aquí. Un primer test de visionado de fotografías con súbditos de ambos países dio excelentes resultados: la confusión entre ambas empezaba a ser completa. Sin embargo, en los últimos meses la transformación, a su vez, de Rania de Jordania, que ya se parece más a una prima de Angelina Jolie, está desbaratando el plan. Si sigue en esta deriva, no la vamos a coger nunca. En otro orden de cosas, la propuesta, súplica más bien, de Melania Trump para incorporarse al programa de intercambio se sigue considerando inviable. 

— El número de periodistas que están convencidos de que solo lo que hacen ellos es periodismo ha aumentado exponencialmente. Incidir en este filón. Los elogios en Twitter han demostrado ser un arma muy eficaz porque los sujetos pierden aún más la perspectiva de la realidad. Se han logrado obnubilaciones de ego en casos muy conocidos. Se prevén aún más avances en el futuro.

El número de periodistas que creen que solo lo que hacen ellos es periodismo ha aumentado exponencialmente

— Ha sido un éxito el plan de alteración cognitiva a largo plazo de pesos pesados del PSOE por el que se han convencido durante años de que Susana Díaz era la candidata ideal para el partido. LSD en el café, opiáceos en el vino y pasiflora en los aperitivos han conseguido notables distanciamientos de la realidad. Luego lo de Pedro Sánchez ya no es operación nuestra, aunque lo parezca. Los líos se los hace él solo.

— La filtración del mote del marido de Cospedal ha causado problemas. Nos ha contactado el CNI porque Soraya Sáenz de Santamaría estaba cabreadísima. Que por qué su esposo no tiene otro mote por el estilo. Aunque propone cosas sosísimas: “Abogado del Estado de hierro”, “Discreto marido de hierro” o “Fichaje en Telefónica de hierro”.

— Recomendación: se aconseja abandonar las grabaciones a Gabriel Rufián. Todas las barbaridades que dice ya las dice en público; es más, algunas de las conocidas son mejores. En privado resulta decepcionante e incluso podría ser contraproducente si los ciudadanos descubrieran una persona razonable. Se trata de un gasto inútil de recursos.

El becario de los ‘Villarejo papers’

— No hay manera de grabar a Puigdemont en Bélgica. A nuestros agentes se les reconoce a la legua porque son los típicos españoles de fin de semana en el extranjero. Además de llevar puesta la camiseta de su equipo, creen que los camareros les tienen que entender en español y que basta con gritarles vocalizando. Para desacreditarle estamos barajando hacerle un carné falso del Real Madrid y filtrarlo a algún digital casposo.

— Esto de la Operación Kitchen, robar a Bárcenas sus papeles contra el PP, está siendo un dolor de cabeza. Hay que decirle a su chófer que baje la música en el coche, pone narcocorridos mexicanos a todo volumen y no se graba bien. Dice que es Bárcenas, que le gusta ir así por Madrid con las ventanillas bajadas.

— Dilema: el equipo se pregunta qué hacer con las grabaciones hechas por el jefe por descuido; es decir, cuando se olvida de apagar la grabadora incluso en casa. Hay discusiones con su mujer y conversaciones comprometedoras para él mismo. ¿Deben destruirse? ¿Cabe la posibilidad de que decida utilizarlas un día contra sí mismo o venderlas en caso de necesidad económica?

El becario de los ‘Villarejo papers’

— Tenemos ya serios problemas para distinguir las grabaciones falsas que están circulando por los medios de las verdaderas y, a su vez, las originales de las que hemos manipulado nosotros mismos. Debo recordar que ya hace años exigí tener ordenado el archivo en previsión de situaciones complejas. Ahora mismo ni podemos desmentir nada. Así no hay quien trabaje y se han tirado por la borda millones de horas de trabajo. ¿Qué más da ahora lo que es verdad y lo que no? Podíamos habérnoslo inventado todo desde el principio.