Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El desarrollo sostenible también se la juega en esta moción de censura

La caída del Gobierno puede amenazar algunas iniciativas políticas claves, pero abre inmensas posibilidades en otras

Mocion de censura
"Bye bye, loves!" EFE

Posiblemente no escuchen ustedes ni una sola palabra sobre ello en las horas de debate de los dos próximos días, pero en la nueva moción de censura los asuntos de este blog se juegan mucho. Por un lado, una agenda de reformas y decisiones pendientes podría quedar colgada de la brocha con la interinidad del gobierno y la previsible convocatoria de elecciones. Por otro, la posibilidad de que acceda al poder alguien para que quien la palabra “desarrollo” no vaya necesariamente asociada a “urbanístico” alimenta los sueños húmedos de unos cuantos, incluyendo este que les escribe.

La agenda pendiente tiene algunos titulares destacables:

  • Desarrollo del V Plan Director de la Cooperación Española: el documento aprobado el pasado mes de marzo por el Gobierno era mucho más descriptivo que prescriptivo, pero eso solo enfatiza la importancia de las estrategias sectoriales que surjan de él. Desde los nuevos mimbres de la cooperación multilateral hasta la reconstrucción de la ayuda humanitaria, pasando por el debate sobre cooperación y migraciones, el ángel o el diablo de la nueva estrategia estará en decisiones que se debían haber tomado en estos próximos meses.
  • Aprobación y desarrollo del Plan de Acción para la Implementación de la Agenda 2030: el Gobierno ha comprometido la presentación de su borrador ante Naciones Unidas a mediados de julio de este año. Aunque estamos todavía en una fase muy inicial, la idea era llevar una versión razonablemente completa del plan a Consejo de Ministros en algún momento de las próximas semanas. Eso podría no ocurrir si los ministros se han retirado a sus Country Clubs. El retraso podría ser letal para un plan que ya llega tres años tarde.
  • Ley de Cambio Climático y Transición Energética: la pieza legislativa estrella de este gobierno en materia de sostenibilidad encalló en las diferencias entre el Ministerio de Medio Ambiente y el de Energía. Como explica Polétika en su informe de legislatura, tampoco ha ayudado el veto de Ciudadanos a las medidas que fomentan el autoconsumo eléctrico (impuesto al sol) o las ambigüedades del PSOE con respecto al carbón. El resultado es que la ley no será aprobada y España continuará siendo el único país de Europa occidental que no cuenta aún con una fecha de caducidad para el uso de energías sucias como el carbón.

Son solo tres ejemplos que afectan a la agenda del desarrollo sostenible. Y ni siquiera hablamos de la posibilidad de quedarnos entrampados en los presupuestos del año pasado. Si incluyésemos las áreas sociales, migratorias o de igualdad, la lista de gatillazos políticos y legislativos sería aún más amplia.

Pero podríamos dar por buenos todos estos retrasos si lo que ocurra en estos días logra colocar en el Gobierno a personas dispuestas a enfangarse en materia de pobreza y medio ambiente. La montaña de tareas pendientes es de tal magnitud que no sabría uno por dónde empezar: pobreza infantil, precariado, crisis de refugiados, agenda climática, desahucios, ayuda al desarrollo... Hemos retrocedido tanto en tan poco tiempo que el esfuerzo de reconstrucción va a ser titánico. Así que más vale que empecemos cuanto antes.

Más información