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Alfons & Damián, lujo artesanal sin prejuicios

Alfons Tots, a la izquierda, y Damián Sánchez venden piezas exquisitas, adquiridas a los artesanos.
Alfons Tots, a la izquierda, y Damián Sánchez venden piezas exquisitas, adquiridas a los artesanos.

EN BARCELONA el lujo nunca ha estado bien visto”. Alfons Tost (Barcelona, 1966), un curtido interiorista —autor de restaurantes míticos como Monvínic, Comerç 24, Coure, Espai Sucre o The Hall—, nunca entendió por qué. “La austeridad y lo racional definen mejor el carácter barcelonés, pero me niego a aceptar que el lujo sea traducido como exceso y considerado de mal gusto”. Fue la voluntad de dar a conocer lo que él mismo define como “el lujo cultural” lo que le llevó a dar un golpe de timón a su vida. “Quise traer a Barcelona la celebración de lo bien hecho, los objetos que se convierten en herencia”, explica. Habla de un vaso de cristal soplado por un artesano italiano —que cuesta 10 euros—. O de una mesa que puede alcanzar los 60.000. Ambos objetos comparten una categoría única: “La de la artesanía con ambición artística”. No es una cuestión de precio, es un asunto de originalidad, calidad y excelencia en los materiales y la mano de obra.

Justamente eso es lo que el propio Tost busca cuando viaja. En París: “Sentarte delante de una mesa en Frédéric Malle para darte cuenta de que de los cientos de perfumes te interesan dos es un lujo en sí mismo”. Convencido de que todo eso no se debe perder, en 2015 fundó, con el interiorista Damián Sánchez (Murcia, 1959), la tienda-estudio-galería que lleva sus nombres: Alfons & Damián. Allí diseñan a medida y venden piezas únicas adquiridas directamente de artesanos. “Sabemos de dónde procede todo: de qué está hecho”, explica Sánchez, que, en una vida anterior, fue director creativo de Mango durante 20 años.

Ambos coinciden en que cada vez hay más clientes que se cansan de la globalidad de las marcas de lujo. “Hemos enviado cuberterías a Japón y mesas de centro a París”. Aseguran vender algo único: “El más alto refinamiento, la excelencia en los oficios artísticos, que nunca deberíamos perder”.