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Ni miedos ni obstáculos para el desarrollo de África

Se presenta el informe Perspectivas Económicas de África 2017 sobre un continente de 54 países y 1.245 millones de personas que crece en posibilidades de inversión y emprendimiento

Empleados de la bolsa de Ghana, en Accra.
Empleados de la bolsa de Ghana, en Accra. Banco Mundial

Fue muy controvertido en su día. El premio Nobel V. S. Naipaul, indio nacido en Trinidad y Tobago, escribió en Las máscaras de África que el continente seguía anclado a sus tradiciones y eso le incapacitaba para el desarrollo. En un pasaje sobre Nigeria, por ejemplo, decía: “a la mayoría le gusta trabaja por cuenta propia, pero en el campo la agricultura está al nivel de la subsistencia. No está mecanizada, no tienen carne”. Tachado de expeler cierto tufo racista y neocolonialista, sus renglones perpetuaban, en 2010, esa idea de una tierra pobre y atrasada.

Tiene algo de verdad que esa imagen persiste para unos cuantos. Que África provoca aún temores al foráneo. La realidad, no obstante, es que su Producto Interior Bruto (PIB) crece a un ritmo anual en torno al 3% y que es líder en número de emprendedores. Que cada vez atrae más atención de fuera y que su situación geoestratégica es difícil de obviar. Por eso, en la presentación del informe sobre las Perspectivas Económicas de África 2017 (AEO, por sus siglas en inglés) no se habló ni de miedos ni de obstáculos. Las exportaciones de España a estos países vecinos, por ejemplo, superan a las de Sudamérica, tradicional aliado.

“Lo que queda patente viendo los datos es que hay una gran falta de información”, destacó Narciso Casado, director del Gabinete de Presidencia de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Fue en la sede de esta agrupación, en Madrid, donde se celebró el pasado jueves la lectura. Junto a representantes de más de una veintena de embajadas africanas y cargos oficiales, la conclusión adoptada por los congregados era unánime: África merece una especial atención. El continente, por su extensión (30,37 millones de kilómetros cuadrados), población (1.245 millones), cercanía y posibilidades de futuro, debe ubicarse entre las prioridades del mercado privado.

El turismo en África creció en 2016 un 8%, con 56 millones de personas

Arthur Minsat, economista encargado de realizar el informe, destacó varios puntos clave para entender este porvenir: en comparación con Asia o las naciones sudamericanas, con un 13% y un 18% respectivamente, el 22% de las personas africanas en edad de trabajar levanta un nuevo negocio. A los 31 años de media, frente a los 36 y 35 de las otras dos regiones. Las mujeres, además, tienen el doble de posibilidades de lanzar su propia pequeña empresa que en el resto del globo. Y un 20% de estos emprendedores lo hace con un producto nuevo, aun teniendo en cuenta que los servicios para el turismo siguen siendo la opción principal, seguida de la agricultura y la industria.

El jefe en funciones de la Unidad de África del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) animó al fomento de esta actividad individual, señalando cómo las empresas con menos de 20 empleados son las más numerosas y que cada año entran en el mercado laboral 29 millones de africanos. “Las sinergias entre emprendedores y las grandes inversiones son fundamentales”, acuñó. El crecimiento del continente —que, según los datos publicados, fue de un 2,2% del PIB en 2016 y se calcula que será de un 3,4% para finales de 2017 y de 4,3% para 2018— depende principalmente de dos motores, tal y como indicó Minsat: los exógenos, ajenos a la voluntad de sus habitantes (como el precio del petróleo) y los endógenos, como la capacidad para manufacturar las materias primas.

“De los 54 países que lo conforman, 26 tienen planes de industrialización”, explicó Minsat, “y se han construido últimamente hasta 120 áreas industriales”. El turismo en África, que creció en 2016 un 8%, con 56 millones de personas, “tras dos años menos prósperos”, tal y como muestran los datos de la Organización Mundial de Turismo, es uno de los nichos de inversión, así como las infraestructuras, el sector textil o las energías renovables. En 2016, esta inversión, anotaron, fue de 56.500 millones de dólares (unos 50.450 euros). “Estamos convencidos de que España puede contribuir a este desarrollo”, agregó Casado. “Queremos que cuente con nuestro país y que nuestra presencia crezca”, afirmó Cristina Serrano, directora general de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

Presentación del informe anual sobre perspectivas económicas de África en la sede de la CEOE de Madrid.
Presentación del informe anual sobre perspectivas económicas de África en la sede de la CEOE de Madrid.

Petróleo, cereales o minería. Algunas de estas turbinas que mueven al mundo son esenciales para desentrañar lo que vendrá. “Existe una gran diversidad entre las economías que dependen de los recursos propios y las que no”, apuntó el promotor del estudio, llevado a cabo con la colaboración del Banco Africano de Desarrollo (AFDB, en sus siglas inglesas) y la Organización de las Naciones Unidas. Por partes, la franja occidental ha elevado su riqueza un 5,7%, teniendo a Nigeria como uno de los principales países exportadores de crudo en el mundo (con alrededor de un 4% del cómputo global). “En el sur los datos no son tan buenos, y en el norte se ha quedado en un 3,4% debido a las Primaveras Árabes y los conflictos”, resolvió el responsable de la OCDE.

La formación de sus habitantes, que ronda el 10.5% en secundaria y supera a los ya mencionados Asia y Sudamérica, supone una apertura a un nuevo paradigma tecnológico. Un vasto territorio de África ha sufrido una revolución tecnológica mayor al paulatino cambio occidental. De la nada han pasado al todo. Por eso, lo de "nativo digital" les suena a risa. Las cuentas de banco manejadas desde el teléfono móvil, por dar una cifra esclarecedora, alcanzan los 222 millones. “Más que todos los países desarrollados juntos”, alegó Minsat. También se han subido al carro del telepago, con aplicaciones de celular que suprimen las monedas.

Un vasto territorio de África ha sufrido una revolución tecnológica mayor al paulatino cambio occidental

En este terreno se abona el colchón laboral del futuro. Aquel que, según coincidieron los reunidos, habría que potenciar. “Entre 2015 y 2016, la inversión directa en construcción ha crecido un 300%, en industria un 40% y en transporte un 30%”, analizaron a partir del documento. Ocho de cada 10 africanos nacen para trabajar por cuenta propia, dijeron, y sin una mano tendida se perdería una gran fuerza profesional. Sentenciaba el periodista Álex Perry —al hilo de estas impresiones— que “nacer en África es nacer emprendedor”.

Por último, el encuentro puso el foco en la movilidad urbana. Con unas urbes en constante crecimiento y una merma paralela del mundo rural, centrarse en este tipo de transporte es aludir al problema de la polución y del casi obligado periplo diario. “Si no hay forma de moverse, no hay forma de ir a trabajar. Los intereses en ver cómo se desarrollará la movilidad urbana son vitales, aunque también se está contando una productividad 86 veces mayor en la agricultura”, cerró el portavoz, sin citar a Naipaul ni las condiciones que describe.

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