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Hablemos con África

El primer encuentro de periodistas africanos y españoles reclama que se informe con más realismo sobre el continente en España y se tengan en cuenta las voces locales

"Pasión, pasión y pasión". No es la primera vez que el reportero Xavier Aldekoa se pronuncia así cuando le preguntan qué es lo que hace falta para ser un buen periodista. Este martes volvió a hacerlo en el marco del Primer Encuentro de Periodistas África-España, una jornada de varias mesas redondas organizada por Casa África. La frase de Aldekoa, en esta ocasión, definió el espíritu del encuentro y de todos sus asistentes: 30 profesionales de diversas nacionalidades que en varias mesas redondas reflexionaron e intercambiaron ideas con una meta común: remar juntos para que el continente sea más y mejor contado en España.

La jornada, patrocinada por Ria Money Transfer en colaboración con la Agencia EFE, la ONG Mujeres por África y el Ayuntamiento de Madrid, fue inaugurada por la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, quien destacó que esta "es la ciudad del abrazo y la acogida". A continuación, seis mesas redondas para hablar de nuevas tecnologías, de mujer, de rigor periodístico, de derribar tópicos y, sobre todo, de mucha África ante un auditorio repleto —las 250 plazas disponibles se cubrieron la semana anterior al evento— que demostró que sí que existe un público interesado en saber qué ocurre más allá del Mediterráneo. Otra prueba: el hashtag #PeriodismoÁfrica, utilizado para tuitear el encuentro, fue tendencia (trending topic) desde el mediodía.

Casa África hizo posible un encuentro muy singular debido a que puso bajo el mismo techo a periodistas de gran renombre provenientes de países muy diferentes y lejanos entre sí para debatir entre ellos, una experiencia única y difícil de conseguir. Entre los extranjeros, mujeres como Verashni Pillai (redactora jefe del diario sudafricano Mail & Guardian), Eric Chinje (director del African Media Initiative), la reportera Aysha Dabo y Daouda Coulibaly o el editor de Quartz África Yinka Adegoke. ¿Y qué es lo que pidieron reporteros africanos y españoles? Sobre todo, que se dé más espacio a los primeros en los medios de comunicación occidentales, que se intente mirar hacia África sin una idea preconcebida, que se trascienda del afropesimismo o afrooptimismo y se cuente lo que ocurre con objetividad y realismo. "Hay una nueva África que contar al mundo, y es lo que tenemos que hacer los africanos", subrayó Chinje en su conferencia inaugural,. En la misma desafió a España a ser nuevo líder en la información que se realiza sobre el continente. "Es el momento más excitante para ser un actor en la nueva África. Id y contadlo", animó. 

Además, de la llamada de Chinje, hubo más mensajes que se lanzaron con voz alta y clara. Durante la primera mesa redonda, los medios de comunicación españoles fueron abiertamente criticados por dar, en general, escasa importancia a África. Son "predecibles y perfectamente aburridos" para el periodista Alfonso Armada. Se habla poco y se habla desde estereotipos: guerra, crisis, hambrunas, pobreza. Lo demás no es noticia. "Estamos fracasando estrepitosamente, tenemos una miseria informativa brutal sobre el continente africano", sostuvo la reportera Gemma Parellada. "La única forma de eliminar la barrera sobre África es informar con normalidad", expuso Javier Marín, delegado de la agencia EFE en su sede de Nairobi (Kenia), quien opina que España está instalada en la gran tragedia africana o en la mera anécdota. Por eso, para enterarse de qué ocurre allí es mejor seguir a periodistas concretos, no a medios, según el reportero Xavier Aldekoa.

También hubo espacio para el optimismo, pues se reconoció el creciente interés que está suscitando el continente y que ha propiciado el nacimiento de nuevos portales como Wiriko, Afribuku, Radio África Magazine o Afrikaye y el aumento de periodistas jóvenes que viajan a países africanos para informar desde allí, tal y como recordó Lola Huete Machado, redactora jefe de Planeta Futuro. Eso sí, muchos de ellos son freelance a quienes les cuesta un gran sacrificio cubrir estas informaciones. "Conozco compañeros a quienes han llegado a pagar 35 euros por una pieza informativa desde una zona de conflicto", criticó José Naranjo, colaborador en EL PAÍS.

En la mesa redonda bautizada Si hablas de nosotros: el periodismo en África y la visión de África en el mundovarios periodistas africanos reclamaron menos condescendencia, menos exageración con los tópicos de siempre y más voces locales en los medios de comunicación. "No queremos que se cuenten historias positivas de África. Queremos que se cuente la verdad" , reclamó Eric Chinje, quien contó una anécdota sobre la sorpresa que se llevó una interlocutora suya cuando este le contó que la primera vez que vio un león fue en un zoo de Washington. Mientras, Verashni Pillai, que acaba de ser nombrada directora del Huffington Post en Sudáfrica, reclamó que les mire con la misma normalidad con la que nos vemos nosotros, como seres complejos y con distintos intereses: "Vosotros no vais por ahí pensando que sois europeos. Lo mismo nos pasa en África".

Yinka Adegoke, editor de la revista Quartz Africa, reclamó un trato de igualdad y puntualizó que los medios tradicionales de papel, apegados al poder, son "igual allí que aquí". "Me importa la gente y escribo para ellos. Hay que tener la mente abierta y contar todas las historias". Adegoke subrayó la importancia hoy de los nuevos canales, redes sociales y teléfonos "inteligentes" para realizar esta labor. Todos, además, coincidieron en defender que deben ser los periodistas africanos quienes escriban sobre África y destacaron que hoy hay profesionales más comprometidos que hace 20 años.

El papel de la mujer en los medios también tuvo su espacio. María Teresa Fernández de la Vega, presidenta de la Fundación Mujeres por África, apeló a la responsabilidad de los periodistas en garantizar que se vele por el rigor y la seriedad frente a la banalización de la información en la mesa Mujeres, espacio público y comunicación, que se inició con la percepción de que queda mucho por hacer en el terreno de la igualdad de género y concluía con la idea de que es necesario hacer un esfuerzo continuado y consciente para lograrla. Lola Huete Machado pidió que siempre se dé una mirada de género para todo aquello que planteamos. "Se escribe bastante poco sobre ellas, pero son temas que funcionan". Aisha Dabo, por su parte, afirmó que la mayoría de las periodistas se convierten en defensoras de los derechos de otras mujeres. “No soy feminista, soy una defensora de los derechos humanos y los derechos de las mujeres son derechos humanos. Hay que continuar luchando”, dijo.

Verashni Pillay recordó las violaciones correctivas a lesbianas y la violencia sexual que aparece en frecuentes titulares sobre su país, Sudáfrica, además del sexismo cotidiano en los espacios empresariales, mediáticos y de todo tipo. “Creo que lo que tenemos que hacer es seguir hablando sobre ello”, afirmó. “No alcanzaremos la igualdad si no la perseguimos intencionadamente”. La periodista Ana Henríquez recordó que sigue existiendo un techo de cristal debido al sexismo que pervive en nuestras sociedades. “A las periodistas nos da miedo abordar temas de género, porque sentimos que nos encasillan, como si sólo pudieras hablar de temas de mujeres”.

Durante las jornadas también se debatió sobre la importancia hoy de los nuevos canales, redes sociales y teléfonos "inteligentes" en la comunicación e información en los países en desarrollo de África y también se subrayó el papel de los blogueros y otros escritores que trabajan en competencia y con su propio lenguaje en los medios tradicionales, como expuso la periodista ugandesa Rosebell Kagumire en la mesa redonda titulada El periodismo africano en la era de las nuevas tecnologías. Otro experimentado bloguero, Daouda Coulibaly, aportó abiertamente por el mundo digital.  "Es el mundo de la libertad. Sean celosos de su libertad, que es lo más importante". Para Aysha Dabo, el diálogo y la posibilidad de ampliar la información con enlaces, por ejemplo, son las principales ventajas en internet. Dabo pertenece al colectivo Africtivistes, una plataforma que sin esta herramienta digital nunca se hubiera hecho realidad. 

La última mesa, destinada a debatir sobre rigor periodístico en tiempos del tuit, puso de relieve algunas de las claves para hacer un buen reportaje. El tiempo, por ejemplo, fundamental para comprender historias que son ajenas al periodista y para generar confianza en sus interlocutores. "Taramos un mes en hacer un reportaje que se lee en un café", dijo Marta Arias, de la revista 5W. También se subrayó la importancia del contexto para un público que no siempre está especializado en asuntos africanos. "Es esencial contextualizar y ofrecer una información completa", señaló Lola Hierro, redactora de Planeta Futuro. "Cada vez que escribo, intento recordar que en España tienen poca idea de lo que pasa en África", apoyó la reportera freelance María Rodríguez. La necesidad de visibilizar a los afrodescendientes, la de buscar variedad de fuentes y también la del rigor de los datos también fueron aspectos destacados por los periodistas. Como colofón, y quizá sirva de reflexión final de esta jornada, la de Alberto Rojas, redactor de El Mundo, cuando se le pidió que la definiera con un tuit:  "Es imposible contar África en 140 caracteres".