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Londres pierde encanto financiero para las ‘startups’ tras el ‘Brexit’

Los emprendedores tecnológicos intentan superar el escollo de la salida de Europa con estrategias diferentes

Imagen del distrito de Canary Wharf en el centro de Londres.
Imagen del distrito de Canary Wharf en el centro de Londres. AFP

Las empresas de finanzas y tecnología tienen ante sí un futuro incierto en Reino Unido tras el Brexit. Algunas startups han replanteado sus estrategias de negocio e incluso estudian un cambio de sede. Londres podría perder encanto financiero.

De momento, los emprendedores tecnológicos deberán mantener la calma y seguir adelante (keep calm and carry on) para superar el jarro de agua fría que ha supuesto el resultado del referéndum británico tras confirmarse su salida de Europa.

La capital británica, que en los últimos años se ha forjado el título de capital financiera del mundo, e incluso centro de atracción para las fintech (financieras tecnológicas), se “ha pegado un tiro en el pie”, declara Phillipe Gelis, presidente de la Asociación Española de Economía Financiera Fintech y CEO de la plataforma de cambio de divisas en línea Kantox.

La empresa de Gelis, que tiene sede en Londres y sucursal en Barcelona cuenta con un volumen de negocio de más de 2.000 millones de euros, y como muchas fintechs, no esperaban el Brexit. Por ello la noticia les pilló “medio preparados”. Como era el peor de los escenarios, sabían que “iba a haber mucha volatilidad en el mercado de divisas", y ayudaron a sus clientes a protegerse. Sin embargo, Gelis sigue sin estar muy convencido de que finalmente haya Brexit, pues asegura que “una cosa es el referéndum, y otra es la decisión política de salir”.

Su escenario ideal sería una salida negociada, acompañada del pasaporte financiero vigente, como MiFID (Markets in Financial Instruments Directive), que opera en los 28 estados miembros, junto a otros tres países del área económica como Islandia, Noruega y Liechtenstein. “En cualquier caso, en Kantox nos sabemos adaptar, y si a medio plazo tenemos que estar regulados (por separado) en Reino Unido y en Europa, lo haremos”, sentencia Gelis.

Sergio Chabauld, cofundador junto a Lupina Iturriaga de Fintonic, la aplicación líder en España de gestión de finanzas, dice que Londres “estuvo en su punto de mira”, pero que antes de la consulta dieron marcha atrás. Con desolación agrega que “lo más significativo del Brexit es que quita el pasaporte bancario". Y que eso "es una gran pena” ya que Reino Unido ha sido por años un importante epicentro financiero mundial. En asuntos regulatorios “el país está muy avanzado”, y por ello dentro de Europa Inglaterra estaba en el número uno de su lista de expansión internacional. Sin embargo hoy el día el foco se centra en Italia, Francia, Alemania y Polonia. Por otro lado, la empresa ya ha desembarcado en Chile, el primer país de Sudamérica donde se instala.

Chabauld tiene participación en Darwinex, una plataforma social de trading de divisas en línea fundada por españoles pero con sede en Londres. Una empresa a la que esta marea afecta directamente por la incertidumbre que puedan generar los cambios políticos y porque además “puede ser más complicado levantar capital”, explica.

Según Jesús Pérez, presidente de la reciente creada Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), en España cada semana se crean dos fintech. Su organización, en tan solo dos meses de vida, ya cuenta con 65 startups de finanzas y tecnología entre sus socios, muchos de ellos compañías que se mantienen a caballo entre España y Reino Unido. “Londres era un lugar de fácil acceso, con un entorno muy amigable por su regulación y financiación, era una buena forma para llegar al mercado europeo, pero el Brexit lo cambia todo. En nuestra asociación hay empresas que han parado sus planes de expansión hacía allí y ahora toman como alternativa Ámsterdam o Berlín”, dice.

Keep Calm and Carry On

Las compañías de finanzas y tecnología se manejan por caminos inciertos debido a la falta de regulación en este mercado. Una vez más, la tecnología se adelanta a la ley. Un escenario que a muchas startup las ha llevado a establecer asociaciones con la banca tradicional, bien sea en inversión o a través de una completa adquisición. Es el caso de la finlandesa Holvi, una startup de gestión de pagos para autónomos que fue comprada el pasado mes de marzo por el BBVA, por una suma no desvelada, y que sigue en pie con sus planes de expansión hacía Reino Unido para 2017.

Desde la capital de Estonia, Tallin, escribe por correo electrónico el fundador de Holvi, Toumas Toivonen, mientras atiende a un curso de verano sobre banca social. Para el emprendedor, el mercado inglés sigue siendo atractivo pese al Brexit, y en su opinión: “si pasara a ser poco atractivo, tenemos numerosos sitios en Europa donde Holvi puede entrar”.

Para Toivonen, el problema lo pueden tener empresas reguladas en Reino Unido que operan para el extranjero con el pasaporte financiero inglés FCA, pues “la posible perdida de este pasaporte para Europa, podría suponer un problema”. Y así, dice que se le viene a la cabeza Transferwise, una de las fintech de mayor éxito y crecimiento en Europa que tiene su sede en Londres, con oficinas en su natal Tallin.

“Nada ha cambiado aún, pero todo está cambiado”, explica Taavet Hinrikus, consejero delegado y cofundador de la startup de envío de dinero, Transferwise. Para el emprendedor, Brexit puede afectar a las empresas en temas regulatorios y en el movimiento de talento europeo hacía Reino Unido, “dos importantes asuntos a la hora de hacer negocio”, dice. Y no descarta en un futuro cambiar la sede de la compañía fuera de Inglaterra. De momento, esperaran los siguientes pasos políticos y seguirán en Londres.

Desde la capital británica, el empresario inglés Mark Mullen, CEO de Atom Bank, mantiene la calma y sigue adelante. Su compañía cuenta con un buen colchón económico para desarrollar su producto “exclusivamente dentro del mercado británico”. Atom Bank, antes de entrar en funcionamiento desde pasado mes abril, ya había levantado una importante suma de capital, incluidos 64 millones de euros de BBVA.

“Es difícil pronosticar el futuro, pero nosotros no tenemos planeado crear un banco para la zona europea”. Hasta la fecha ya tienen 30.000 personas registradas en su plataforma y aseguran ser el primer banco exclusivamente móvil que ostenta de licencia bancaria del regulador británico (PRA).

“Nos interesamos por las personas, no por los datos”. Y para seguir construyendo un buen producto se necesita tiempo, además de focalizarse en “el mercado local, para dar una experiencia personalizada al cliente”, explica con un tono suave y de firme convicción. Mullen agrega que: “Los bancos abren el paraguas cuando brilla el sol, pero lo quitan cuando llueve”. Y ellos, de momento, sin cambio estratégico, lo mantendrán abierto pese al aguacero que acaba de caer en sus cabezas.