Tentaciones

Las mejores rutas de cerveza 'low cost' de España

¿Quién dijo que las cañas más baratas son cosa de franquicias? Hacemos un repaso por los mejores locales de (casi) toda España en los que la calidad no está reñida con el precio. Y hasta te pondrán tapa

No se me va a olvidar jamás aquella tarde de junio de 2014 en que uno de esos grupos de whatsapp de colegas de afterwork era un tifón de mensajes para probar el nuevo low-cost de la birra. El nacimiento del Mercado Provenzal, una nueva cadena de tabernas franquiciadas que pregonaba la caña a 40 céntimos, prometía ser el invento del siglo. Y como empezó a funcionar demasiado bien, montaron uno de los chiringuitos justo al lado de los 100 Montaditos (o Montalitros, como se conoce en la jerga del beber), la competencia más directa en lo que respecta al universo de la taberna de bajo coste. Aquello era una declaración abierta de guerra nuclear.

Por un euro y medio me intenté acoplar en un incomodísimo taburete de madera con la cerveza peor tirada de la historia

La terraza estaba abarrotada y no nos quedó más remedio que aventurarnos en el interior. La barra, más parecida al mostrador de un burger de comida rápida que a un mesón, era el distintivo perfecto de un local de franquicia: Ofertas por todas partes, atención impersonalizada, aspecto aséptico y una cola que podría rodear la plaza de las Ventas diez veces. Por un euro y medio me intenté acoplar en un incomodísimo taburete de madera con la cerveza peor tirada de la historia y una minihamburguesa de a saber qué. Obviamente un precio tan reducido compensa esa abominación del sabor, únicamente digerida con un vaso de agua con polvos sin apenas gas que nos obligó a dejarla prácticamente intacta en el barril que hacía de mesa. Lo más alucinante es que la cerveza según el camarero es Cristal Ibérica, la segunda marca de Super Bock, la famosa cerveza portuguesa y ahí es cuando la indignación de alguien que ha vivido en Portugal y la conoce bien se dispara hasta el infinito. Nada más lejos de la Super Bock o derivadas. Al menos las que se sirven en el país vecino.

Cañas vs. cubos

En tiempos de crisis el imaginario colectivo ha empezado inevitablemente a convertir en bueno lo barato. Estamos tan tiesos que hemos decidido conceder a la ropa de menos de cinco euros o la caña de franquicia una calidad que en realidad no la tiene. Y aunque este tipo de franquicias despiadadas no tienen más de una década, la caña barata está empezando a desbancar al Prince of Persia de la oferta cervecera: el cubo de botellines. En el año 2010 se comenzaban a ver cada vez más los cubos de botellines, sobre todo en bares futboleros y terrazas de barrio, algo que en seguida fue copiado por las grandes franquicias (y no al revés como aseguran estas mismas empresas).

Cubos de cinco botellines de primeras marcas bien fríos por tres euros, una oferta que hizo que la crisis económica pareciera un chiste de Eugenio. Teniendo en cuenta que los botellines tienen un precio de coste de unos 21 céntimos, echad la cuenta de si se hace negocio o no. Para aquellos locos de los bares que somos de beber en botella era un paraíso: No había calle sin un "bar de cubos".

Con la llegada de la cerveza de menos de un euro, la oferta del cubo ha ido perdiendo fuelle, aunque sigue manteniéndose aún a flote. Lo bueno que tenemos con la oferta del cubo frente a la caña barata es que del botellín si sabemos exactamente lo que estamos bebiendo y podemos mantener los niveles de indignación en el sitio correcto. Ni qué decir tiene que si quieres una caña bien tirada a un precio correcto, hay muchísimos lugares en toda España donde poder disfrutarla por apenas un euro. Si lo que quieres es además comer, ya tienes que ir ajustando precios y calidades y no siempre salen las cuentas. En cuestión de gastronomía, menos puede ser más pero casi nunca respecto al precio.

La ruta del low-cost

Vale, oído cocina, eres de los que está tieso u odia rascarse el bolsillo. No pasa nada, siempre hay una solución, aunque sea de franquicia, para que no dejes de salir con tus colegas de birreo. Y aunque hay muchísimos lugares escondidos, os voy a proponer unos cuantos, siempre abierto a vuestras sugerencias.

A Coruña: Los gallegos son grandes bebedores de cerveza, bien en cortos o bien en tamaño caña. Las cervezas más baratas se pueden encontrar en la zona universitaria de Santiago, más concrétamente en Central Perk (Nova de Abaixo, 10), a precios estudiantiles tanto por sed como por hambre. Si tu destino es A Coruña, no puedes dejar de visitar la Cervecería Sieiro (Manuel murguia, 4), donde las cervezas se pagan por céntimos frente al estadio de Riazor

En Barcelona: Lo complicado en la Ciudad Condal no es encontrar cerveza barata fuera de franquicia, sino más bien acompañamiento. Hay infinidad de sitios donde la caña te cuesta un euro. Eso sí, están desperdigados por la ciudad. Entre las opciones más destacadas os recomendaría en Poble-Sec (el barrio del low cost cervecero) el Zodiaco (Comte d'Urgell, 22), cutrecillo y bastante conocido por sus pinchos y Can Eusebio (Vila i Vilà, 84), todo un paraíso de fritanga y caña a un euro. Alternando por el Born os podéis topar con Tapadu (Princesa, 29), con precios similares aunque un pelín incómodo. SI lo tuyo es el Eixample, tu sitio es Les Bessones (Comte Borrell, 174)

Levante: Sin duda la Costa Blanca es la capital de la cerveza barata, teniendo en Alicante una joya del low cost. Al lado del ayuntamiento se encuentran las cañas a 0,60 del Tapa-Caña (Empedrat, 8), acompañada por tapas a 0,90 euros. Se dice que los miércoles la caña cuesta 0,30, ¿será verdad?.. Por un euro y rock&roll puedes tomarte una caña en el Jendrix Rock bar (Garcia Morato 41) o acercarte a Sento (Teniente Coronel Chápuli, 1) si lo que quieres es comer un pincho barato y rico. Y siempre te quedará el tardeo o Castillo de quintos en Valencia capital (Menéndez Pelayo, 22), otro cutre bar maravilloso donde 3 botellines valen lo mismo que un tercio: 1 euro

Son Granada y Málaga las ciudades de la cerveza barata por excelencia. Lo que se paga realmente es el acompañamiento.

Andalucía: El sur de España está tan lleno de lugares de cervecita barata que es imposible ir a todos. El Mercado Provenzal nació en Sevilla, pero lugares como Elvis (Resolana 43) o El Ibérico II (Administrador Gutiérrez Anaya, s/n) son visitas obligadas para disfrutar de una cerveza por menos de 0,80 euros. Aunque son Granada y Málaga las ciudades de la cerveza barata por excelencia. Lo que se paga realmente es el acompañamiento.

En Málaga se puede disfrutar de una caña por un euro o poco más con una señora tapa en lugares como El Tapy (Madre de Dios, 43) o El Carmen (Plaza de a Merced, 21) si tu objetivo es alternar por el casco viejo de la ciudad. No olvides visitar el Mercado Huelin, cerca de la Malagueta, el menú diario cuesta tres euros y actualmente es el menú del día más barato (y rico) de España.En el caso de Granada, la ruta es sencilla, no hay más que dejarse llevar por el centro monumental de la ciudad y volverse loco con las cervezas-tapas y sus chiqui-precios.Y a la vuelta, date un paseo por Linares, en Jaén, más concretamente por Café Mañas Los Jamones (Avda. de España, 83), donde a los tubos de cerveza los llaman cañas y con 4 cuatro euros puedes salir a reventar

Madrid: La capital tiene infinidad de lugares donde poder tomarte una cerveza a precio reducido sin caer en la trampa de las franquicias y su calidad más que dudosa. Madrid es la capital del cubo de botellines, y de eso saben mucho en Chamberí, Vallecas, Carabanchel o Latina. Lugares como El Mejidroño (Juan Duque 30) con su botellin más tapa decente por un euro; el Museo del Jamón con su cubo de cinco botellines por 2,50 o el Cutxi (Valverde, 9) donde los tercios cuestan 1,50 y en invierno te pueden poner hasta un caldo de cocido de tapa. La cerveza en botella, siempre en botella

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