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UE-África, más allá de una relación entre donante y receptor

El comisario europeo cree que la cooperación al desarrollo no es sólo un acto de solidaridad entre los dos continentes, sino también una herramienta para promover intereses comunes

UE-África, más allá de una relación entre donante y receptor

Desde que asumí mi cargo de comisario Europeo de Desarrollo y Cooperación, he viajado a África en numerosas ocasiones, y nunca regreso sin sentirme impresionado por este continente, por tanto movimiento. Europa ya apoya de manera activa estos cambios, y vamos a seguir siendo un socio fiable en el futuro.

La paz y la seguridad son uno de los temas clave que se van a tratar en la próxima Cumbre África - Unión Europea (UE) –el 2 y el 3 de abril–, y además son áreas donde el impacto de la UE es innegable. El desarrollo sostenible no puede lograrse sin un estado de seguridad, y viceversa.

África está en el proceso de configuración de un dispositivo para la paz y la seguridad en el continente. Desde 2004, la UE ha proporcionado más de 1.200 millones de euros a operaciones de fortalecimiento y mantenimiento de la paz lideradas por fuerzas africanas, como por ejemplo los 21.000 soldados de la misión Amisom en Somalia o MISCA en la República Centroafricana.

Nuestra cooperación también ha tenido resultados considerables en otras áreas. En los últimos cinco años, la UE ha conseguido que más de 18 millones de personas en África tengan un mejor acceso a fuentes de energía. En el mismo periodo, la UE ha proporcionado acceso a la electricidad a más de 600.000 hogares, ha contribuido a instalar más 15.700 kilómetros de líneas de energía y a crear más de 78.000 puestos de trabajo en el sector energético. Por último, gracias a la ayuda europea, 41 millones de personas tienen acceso a fuentes de agua potable en el continente.

Otro asunto de una importancia especial para mí es la educación, con un papel fundamental para asegurar que los africanos puedan vivir con dignidad, y convertir en realidad sus proyectos.

Por ejemplo, con el apoyo de la UE se ha creado el programa Mwalimu Nyerere, una iniciativa de movilidad académica que fomenta redes de excelencia académica en África entre 120 socios en 37 países. Se estima que el programa facilitará intercambios para 1.500 estudiantes de máster y doctorado.

Europa sigue siendo el principal socio para el desarrollo de África, con el 45% de la ayuda pública al continente en 2012. De cara al futuro, la UE continuará canalizando sus compromisos financieros con África a través del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) y el Instrumento de Vecindad. En total, vamos a asignar más de 25.000 millones de euros en ayuda al desarrollo al continente en los próximos siete años.

Pero no podemos olvidar que la cooperación al desarrollo no es sólo un acto de solidaridad entre nuestros dos continentes, sino también una herramienta para promover intereses comunes. África es el continente con la tasa de crecimiento más rápida y la población más joven. En la última década, los países en desarrollo contribuyeron el 70% al crecimiento global.

La voluntad de la Unión Europea en sus relaciones con África es ir más allá de la tradicional relación donante-receptor y fortalecer los intercambios sobre diversos temas de interés común.

La cumbre UE - África tiene como tema general "invertir en las personas, la prosperidad y la paz", y permitirá a nuestros dos continentes impulsar sus relaciones, adaptarse a un mundo cambiante y aprovechar las nuevas oportunidades de intercambio. Debemos adoptar una nueva visión de las relaciones UE - África, simplificar algunos de los mecanismos de trabajo y reducir el número de prioridades para gestionar mejor los recursos disponibles y crear nuevas sinergias.

Muchos son los desafíos que nos esperan, como la paz, el cambio climático y las decisiones para llegar a un marco global para el desarrollo. Y son desafíos que África y Europa deberán afrontar juntos.

Andris Piebalgs es comisario Europeo de Desarrollo y Cooperación.