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Mi plato favorito

Preguntamos a cinco niños de diferentes procedencias cuál es su menú ideal

Sus respuestas remiten a platos fáciles y sabrosos, como el arroz, la pasta o la pizza

A Valèria, de 3 años, le encantan los macarrones con tomate. Ver fotogalería
A Valèria, de 3 años, le encantan los macarrones con tomate.

La cocinera Ada Parellada explica: “Los niños llegan a este mundo con un solo gusto de catálogo, el dulce, para que acepten de manera natural la leche de la madre. Los demás sabores –salado, ácido y amargo– son culturales, aprendidos y aceptados por la confianza que otorga el prescriptor y también mediante la repetición. Se ha estudiado que se necesita haber probado un alimento un mínimo de ocho veces para entenderlo, aceptarlo y apreciarlo”. Parellada ofrece tres consejos para lograr que los menores tengan un menú variado: tiempo, constancia y buen humor.

No hay que intentar que coman de todo al cumplir dos años. Hay que dar tiempo, quizá hasta los 12, cuando arranca la secundaria y empiezan a ser autónomos y responsables de su desayuno, merienda y algunas comidas o cenas. En la infancia, los niños comen lo que los padres les ponen en el plato. Es el momento de ofrecer variedad de gustos.

Tampoco se debe desistir al tercer “no me gusta el tomate”. A veces, cuando rechazan un producto, se retira de la alimentación, pero es mejor no darle importancia. La mesa no es un espacio de conflicto; al contrario, compartir comidas es un motivo de alegría, no un arma negociadora, porque se dan otras connotaciones muy alejadas de los nutrientes.

Consulta las recetas de los más pequeños.

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