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La joya de Perú

En un número monográfico de la revista ‘National Geographic’ de abril de 1913,

el profesor de la Universidad de Yale Hiram Bingham (1875-1956) relató con minuciosidad los frutos de sus expediciones, que pusieron en el mapa Machu Picchu

  • A más de 2.000 metros de altitud se encuentran las ruinas de Machu Picchu. En la imagen de la torre semicircular y el interior del muro mirando hacia el Grupo del Rey.
    1A más de 2.000 metros de altitud se encuentran las ruinas de Machu Picchu. En la imagen de la torre semicircular y el interior del muro mirando hacia el Grupo del Rey.
  • Vista general de la Plaza Sagrada de las ruinas de Machu Picchu, la ciudad perdida descubierta en el siglo XX.
    2Vista general de la Plaza Sagrada de las ruinas de Machu Picchu, la ciudad perdida descubierta en el siglo XX.
  • Las expediciones lideradas por el estadounidense Hiram Bingham localizaron lugares tan espectaculares como el de la fotografía: “La cumbre consistía en una masa desorganizada de pedruscos de granito emplazados unos 2.500 pies por encima del río. El lugar quizá pudo hacer las veces de estación de señales”.
    3Las expediciones lideradas por el estadounidense Hiram Bingham localizaron lugares tan espectaculares como el de la fotografía: “La cumbre consistía en una masa desorganizada de pedruscos de granito emplazados unos 2.500 pies por encima del río. El lugar quizá pudo hacer las veces de estación de señales”.
  • El estadounidense Hiram Bingham, durante la expedición.
    4El estadounidense Hiram Bingham, durante la expedición.
  • Colonos de la zona, como Agustín Lizárraga o el explorador alemán Augusto Bern 80 años antes de que llegase Hiram Bingham, ya estaban al tanto de Machu Picchu. Pero la diferencia fue el empeño de Bingham por darlo a conocer al mundo. En esta imagen, esposas de los peones de la excavación.
    5Colonos de la zona, como Agustín Lizárraga o el explorador alemán Augusto Bern 80 años antes de que llegase Hiram Bingham, ya estaban al tanto de Machu Picchu. Pero la diferencia fue el empeño de Bingham por darlo a conocer al mundo. En esta imagen, esposas de los peones de la excavación.
  • La ciudad de Machu Picchu tras meses de desbroce de vegetación.
    6La ciudad de Machu Picchu tras meses de desbroce de vegetación.
  • El rudimentario puente sobre el Urubamba que atravesaron los expedicionarios.
    7El rudimentario puente sobre el Urubamba que atravesaron los expedicionarios.
  • Antiguas terrazas en Pisac.
    8Antiguas terrazas en Pisac.
  • En su relato de la expedición, Hiram Bingham describe a “los indios” como imprescindibles: “Subían hasta el campamento las 60 libras que pesaban nuestras cajas de víveres y luego bajaban las 90 que pesaban las de fragmentos de cerámica y especímenes”.
    9En su relato de la expedición, Hiram Bingham describe a “los indios” como imprescindibles: “Subían hasta el campamento las 60 libras que pesaban nuestras cajas de víveres y luego bajaban las 90 que pesaban las de fragmentos de cerámica y especímenes”.
  • Uno de los rincones de la ciudad.
    10Uno de los rincones de la ciudad.
  • Interior del portalón principal de la ciudad de Machu Picchu. En la parte superior del dintel de piedra se aprecia un anillo lítico que servía para asegurar una viga de madera para bloquear la puerta. Era una característica de la arquitectura inca, según observaron las expediciones de Bingham.
    11Interior del portalón principal de la ciudad de Machu Picchu. En la parte superior del dintel de piedra se aprecia un anillo lítico que servía para asegurar una viga de madera para bloquear la puerta. Era una característica de la arquitectura inca, según observaron las expediciones de Bingham.