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Los médicos intentarán sacar del coma hoy a Ortega Cano

Los médicos esperan una reacción del torero.- La familia asegura que no había bebido y conducía a 70 kilómetros por hora

"Hoy es un día clave", ha anunciado solemne el portavoz de la familia de José Ortega Cano. "Los médicos van a intentarle quirtarle la sedacción poco a poco, quieren sacarle del coma inducido para ver cómo reaciona y si respira por sí solo ya que tiene un problemilla en el pulmón". Seis días después del accidente de coche que sufrió Ortega Cano, de 57 años, parece que se ha abierto una luz al final de túnel aunque el estado de salud del torero sigue siendo a juicio de los médicos "grave".

Ayer ya comenzó el proceso de recuperación. Los médicos comenzaron a bajar el nivel de sedación en el que se encontraba el torero desde el pasado sábado. "Lo han hecho para ver cómo va reaccionando su cuerpo", ha señalado Paco, el sobrino del diestro y portavoz de la familia. "De momento ha abierto los ojos, que es un paso. Ahora hay que ver lo que pasa".

Esta novedad coincide con la difusión de los primeros datos del accidente que ha hecho la familia de Ortega Cano. "Según la documentación que hay en el juzgado número 9 de Sevilla, no había restos de alcohol en los análisis que se le realizaron y según la Guardia Civil circulaba a 70 kilómetros por hora. Hasta ahora no podíamos decir nada pero hoy ya hemos tenido acceso al informe", señaló el portavoz de la familia. Fuentes de la investigación han señalado que un equipo de expertos en accidentes de Madrid se unirá a las tareas realizadas por la Guardia Civil de Sevilla para determinar cómo se produjo el suceso.

Los médicos todavía no se explican como Ortega Cano vive después del terrible accidente.

Los Ortega Cano está muy preocupados por el estado de ánimo de los hijos del torero. José Fernando, que cumplirá 18 años en los próximo días, y Gloria Camila, de 15. Los jóvenes fueron adoptados por el matador y Rocío Jurado.

Al hospital sevillano en el que se encuentra ingresado, el Virgen Macarena, Ortega Cano llegan cientos de llamadas de todo el mundo interesádose por su salud, y muchos de sus compañeros de profesión se han acercado hasta allí. Quien comparte vigilia en el centro médico con los Ortega Cano es Rocío Carrasco, hija de la cantante.

Ramón Vila, el que fue hasta hace poco médico de la Maestranza, también es habitual. Vila se ha sumado a la corriente optimista que se respira hoy y ha resaltado la enorme fortaleza del diestro. "Los toreros están hechos de una pasta especial". Además ha querido tener palabras de reconocimiento para los servicios de Emergencias que atendieron a Ortega en el lugar del accidente. "Sin su trabajo, hoy no estaríamos aquí", señaló.

Ortega sufrió dos operaciones el domingo para detener las fuertes hemorragias que sufría en la zona abdominal, la más importante cerca del colon, y para estabilizar las múltiples lesiones que padece en las piernas.

Mientras, el juzgado número 9 de Sevilla investiga cómo ocurrió el accidente, en el que murió Carlos Parra, de 48 años, que conducía el coche contra el que chocó frontalmente el torero. Fuentes de la investigación ya han señalado que la causa del siniestro se debió a la "velocidad indebida" del Mercedes 320 todoterreno que conducía Ortega Cano. Los agentes de la Guardia Civil y los servicios de Emergencia que le atendieron en el lugar del suceso "no detectaron" síntomas de que el diestro hubiera ingerido alcohol.

El accidente de tráfico sucedió en el kilómetro 28 de la carretera A-8006, una vía de la Sierra Norte sevillana que une la capital andaluza con la localidad de Castilblanco de los Arroyos, cerca de la finca La Yerbabuena, propiedad del diestro. Allí es donde Ortega Cano reside con sus hijos, José Fernando y Gloria Camila, a los que adoptó cuando estaba casado con la cantante Rocío Jurado, de cuyo fallecimiento por un cáncer se han cumplido cinco años este miércoles, 1 de junio. La cercanía de esta fecha ha provocado que en los últimos días el torero se encontrara especialmente triste.

Ortega Cano se retiró de los ruedos en 1998, aunque desde esa fecha reapareció en varias ocasiones, hasta que el año pasado anunció que no volvería a torear por problemas cardiacos. En los últimos años ha sufrido varios problemas, tanto físicos como anímicos, que le han hecho pasar temporadas hospitalizado. Tras la muerte de su esposa reconoció haber sufrido una gran depresión que le llevó a beber demasiado.