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La vida de Ortega Cano, pendiente de un hilo

Sufre riesgo de hemorragias e infecciones.- El juzgado 9 de Sevilla investiga el accidente

La vida de José Ortega Cano sigue pendiente de un hilo. Pasadas 48 horas del accidente que sufrió el pasado sábado, su estado de salud sigue siendo "muy grave". Los médicos que le atienden en el hospital de Sevilla en el que se encuentra ingresado dieron ayer por la tarde solo un parte en el que señalan que el torero, de 57 años, se halla sedado, con analgésicos y respiración asistida. Sus hermanos que le acompañan realizaron varias comparecencias ante los medios para explicar la situación de Ortega. "Está estabilizado pero sigue muy grave. Lo importante es que vayan pasando las horas".

Ortega ha sido sometido a dos operaciones para intentar detener las fuertes hemorragias que sufre en la zona abdominal, la más importante cerca del colón y para estabilizar las múltiples lesiones que padece en las piernas. Si Ortega va evolucionando satisfactoriamente deberá ser operado en más ocasiones. Una de las visitas que el domingo recibió el torero fue la Ramón Vila, el que fue médico de la Maestranza y es su amigo. "Está peleando, pero sigue muy grave. Ha sufrido una gran pérdida de sangre y tiene tantas fracturas que en cualquier momento puede complicarse su estado", señaló.

El juzgado número 9 de Sevilla se ha hecho cargo de la investigación del accidente en el que murió Carlos Parra, de 48 años, que conducía el coche contra el que chocó frontalmente el torero. Fuentes de la investigación han señalado que la causa del accidente se debió a "velocidad indebida". Los agentes de la Guardia Civil y los servicios de Emergencia que le atendieron en el lugar del suceso "no detectaron" síntomas de que el diestro hubiera ingerido alcohol.

Mientras, ayer por la mañana fue incinerada la víctima mortal de este accidente, padre de dos hijos y natural de Castilblanco de los Arroyos (Sevilla). Sus familiares y amigos le despidieron en un acto multitudinario, con presencia de miembros de la corporación municipal, en el crematorio de La Algaba, informó Europa Press, que cita fuentes cercanas a la familia. Además, los familiares de José Ortega Cano enviaron un telegrama de condolencias a los Parra Castillo.

El gravísimo accidente de tráfico sucedió la noche del sábado, en el kilómetro 28 de la carretera A-8006, una vía de la Sierra Norte sevillana que une la capital andaluza con la localidad de Castilblanco de los Arroyos, cerca de la finca La Yerbabuena, propiedad del diestro. Allí es donde Ortega Cano reside con sus hijos, José Fernando y Gloria Camila, a los que adoptó cuando estaba casado con la cantante Rocío Jurado, de cuyo fallecimiento por un cáncer se cumplirán cinco años este miércoles, 1 de junio. La cercanía de esta fecha provocó que en los últimos días el torero se encontrara especialmente triste. Cada 1 de junio acude a Chipiona, donde está enterrada la cantante, para rendirle homenaje.

Las dos piernas rotas

Tras el siniestro el torero fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Virgen Macarena de Sevilla, adonde acudió su familia. Tanto los Ortega Cano como los Mohedano, hermanos de Rocío Jurado, mostraron su preocupación por el estado de salud del torero. "Tiene las dos piernas rotas, una con más fracturas que la otra, y mucho sangrado", dijo Amador Mohedano, su cuñado.

Según las primeras versiones, Ortega Cano, que conducía un Mercedes 320 todoterreno, invadió el carril contrario y chocó contra un Seat Altea. El impacto fue de tal calibre que el motor de este vehículo salió por los aires y un tercer coche, un Citröen que circulaba por la zona, colisionó contra él. La magnitud del accidente motivó que los servicios de Emergencias y la policía tardaran dos horas en sacar al torero de su coche, totalmente destrozado. Hay una investigación abierta para determinar los motivos que pudieron provocar la maniobra de Ortega Cano. Según fuentes oficiales y tras la primera inspección ocular, todo indica que la causa del accidente fue el exceso de velocidad, y que por ello el coche del torero invadió el carril contrario. Ortega Cano regresaba a La Yerbabuena tras dejar a su hija Gloria Camila en casa de una amiga. Se trata de una zona que él conoce muy bien, ya que está muy cerca de su casa y la recorre de manera habitual.

Problemas cardíacos

Ortega Cano se retiró de los ruedos en 1998, aunque desde esa fecha reapareció en varias ocasiones hasta que el año pasado anunció que no volvería a torear por problemas cardiacos. Además, en los últimos años ha sufrido varios problemas, tanto físicos como anímicos, que le han hecho pasar temporadas hospitalizado. Tras la muerte de su esposa reconoció haber sufrido una gran depresión que le llevó a beber demasiado.

Además, en las últimas semanas las diferencias entre sus hermanos con la familia Mohedano, la de su mujer, le han causado muchos disgustos. Todas estas peleas han sido ampliamente difundidas por sus protagonistas en televisión en diversos programas del corazón.

Una vez alejado de los ruedos, Ortega Cano dedicaba su actividad profesional a intentar levantar su ganadería Yerbabuena y hacer rentable su finca, del mismo nombre. En ella ha levantado un complejo de hostelería en el que se celebran reuniones y bodas. La última fue la de su sobrina Rosario Mohedano hace un mes. Ese día se le vio feliz como hacía mucho tiempo que no ocurría.